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La reforma tributaria de EE.UU. podría sacudir la economía global

Afectaría a economías más grandes como China y, en forma más general, conduciría a una reconfiguración de las cadenas de suministro internacionales

La reforma tributaria de EE.UU. podría sacudir la economía global

La propuesta de agregar un nuevo impuesto a las importaciones como parte de un plan republicano de reforma tributaria desencadenó una guerra de lobby en la comunidad empresaria de EE.UU. e intensificó el temor a que surjan peleas comerciales. Pero los economistas también comenzaron a concentrarse en otro aspecto potencialmente preocupante: lo que eso significa para la economía global.

La inclusión de un "impuesto de ajuste fronterizo" en la propuesta impulsada por el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan y otros líderes republicanos sería, según expertos, el mayor cambio en la imposición tributaria global en casi un siglo.

Si se mantiene la ortodoxia económica –objeto de un gran debate–, podría también conducir a la mayor apreciación del dólar desde la década de 1980 con consecuencias quizás perjudiciales, especialmente en las economías emergentes.

Los defensores de la reforma tributaria argumentan que en el corto plazo conduciría a una mayor demanda de exportaciones y de dólares estadounidenses y a una desaceleración de la demanda de importaciones y otras monedas. También estimularía más la inversión extranjera directa a largo plazo en EE.UU. y, por lo tanto, la demanda de dólares.

Junto con el aumento de las tasas en Norteamérica y una Reserva Federal decidida a no dejar que la economía estadounidense se sobrecaliente, podría provocar un shock en la economía mundial que los economistas del FMI y otras instituciones ya han empezado a tratar de cuantificar.

En un informe publicado la semana pasada, la agencia calificadora Moody’s dice que con un impuesto de 20% a las importaciones el dólar se podría apreciar hasta 25%. "No hay precedentes de un alza de 25% en el dólar estadounidense en términos reales y en un período corto", escribe Moody’s.

Tal medida obligaría a que haya ajustes internos en economías como Arabia Saudita y Hong Kong que tienen monedas vinculadas al dólar, dijo Moody’s, y afectaría a países con altos niveles de deuda nominada en dólares como Jamaica y Venezuela.

Pero también podría afectar a economías más grandes como China y, en forma más general, conducir a una reconfiguración de las cadenas de suministro globales que tendría consecuencias para las economías que dependen de las exportaciones y del comercio en todo el mundo. "Eso generaría gran presión sobre muchas economías de mercados emergentes", dijo Eswar Prasad, un ex economista del FMI.

Los responsables de la política económica en Beijing vienen administrando el yuan contra una canasta de divisas y no sólo en contra del dólar. Pero el papel del dólar sigue siendo fuerte y la tasa bilateral es políticamente sensible; el presidente estadounidense Donald Trump acusó a China de ser el "gran campeón" de la manipulación monetaria.

Si el dólar se apreciara bruscamente, impulsaría a China a reaccionar manipulando al alza su propia moneda –como lo hizo en los últimos dos años– lo que sería negativo para su propia posición frente a otros socios comerciales, sostuvo Prasad. Aproximadamente el 80% de las exportaciones de China se destinan a países distintos a EE.UU.

La buena noticia es que Prasad y otros sostienen que las economías emergentes se encuentran en una posición mucho mejor que en los años noventa, cuando muchos se vieron afectados por una crisis provocada en gran parte por las pesadas cargas de la deuda nominada en dólares.

Wilbur Ross, el secretario de comercio norteamericano, respaldó antes la idea del impuesto fronterizo. Pero en una entrevista el viernes aclaró que no estaba convencido de que los mercados cambiarios fueran a reaccionar como se prevé. "Soy un poco escéptico sobre la teoría de que los mercados absorberán exactamente todo", dijo a CNBC.

Los escépticos también señalan que los flujos comerciales de EE.UU. desempeñan un papel relativamente pequeño en los mercados cambiarios. El comercio total de bienes y servicios de Norteamérica fue de u$s 5 billones en 2016, según datos oficiales de EE.UU., el equivalente al volumen diario promedio negociado en los mercados internacionales de divisas.

Según Hung Tran, ex economista del FMI en el Instituto de Finanzas Internacionales, en parte por esa razón el ajuste que pueda sufrir el dólar debido a cualquier cambio tributario sería "más moderado y más gradual de lo esperado". Pero es probable que estas modificaciones también vayan acompañadas del aumento de las tasas de EE.UU. y un estímulo fiscal, factores que por sí solos podrían impulsar el dólar.