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La liberación de la información en bancos suizos da miedo

La liberación de la información en bancos suizos da miedo

No es el tipo de exposición que querrían los bancos suizos tan reacios a la publicidad: investigadores de Holanda tuitearon una deslumbrante foto de perlas, lingotes de oro y monedas antiguas que supuestamente esconden los clientes para evadir impuestos. La investigación refleja los problemas que tendrán esos bancos ahora que el gobierno comienza a compartir información fiscal sobre dinero offshore.

La gestión de riqueza últimamente se convirtió en un rentable actividad para la industria bancarias gracias a sus constantes ingresos por comisiones, la reducida necesidad de capital y sus elevados retornos sobre el capital.

Las acciones de bancos que se presentan mayormente como administradores de riquezas –UBS y Julius Baer– mantienen a una relación precio/valor libros muy superior al resto del sector. Credit Suisse trata de hacer lo mismo, está elevando los activos bajo su administración mientras achica gradualmente su banca de inversión.

La transformación coincide con un acuerdo con la OCDE sobre transparencia tributaria. El mismo exige a los bancos suizos empezar a compartir datos sobre sus clientes offshore con otros 99 países, a partir de este año.Una consecuencia de ello es la salida de capitales, dado que el secreto fiscal –antes una ventaja competitiva– se erosiona y los clientes aprovechan los incentivos para repatriar su dinero. El año pasado, UBS y Credit Suisse observaron que algunos de sus clientes de mercados emergentes sacaron significativas sumas.

Otro resultado es que probablemente sean más bajos los márgenes que deje la administración de la riqueza que permanezca en esas entidades. Deutsche Bank calcula que entre 15% y 30% de todos sus clientes de alto patrimonio podría repatriar su dinero. Por lo tanto, los grandes bancos suizos podrían perder entre una décima y una cuarta parte de sus ganancias por gestión de riquezas antes de impuestos.

Los bancos sostienen que ya exigen prueba de cumplimiento fiscal a sus potenciales clientes –por lo que después del salto inicial, las salidas de dinero deberían eventualmente disminuir. Los inversores también se muestran optimistas: las acciones de Credit Suisse, vinculadas a la investigación holandesa, cayeron en línea con el índice de bancos Euro Stoxx 600.

Los bancos suizos pueden tomarse el intercambio de datos como una manera de mejorar su imagen pública. Pero la pérdida de esas perlas, monedas y lingotes será a expensas de sus utilidades.

 

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