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La honestidad es la clave del funcionamiento de eBay y Airbnb

No se trata de brillantes sistemas online de reputación, sino del uso responsable de parte de los clientes

Estoy de vacaciones en Baviera en donde, entre cervezas y escalopes, estuve reflexionando sobre la naturaleza de la confianza. Una casa de huéspedes algo anticuada felizmente tomó nuestra reserva y nos permitió hacer gastos por casi 1000 euros sin jamás exigirnos más que una firma. La tarjeta de crédito preautorizada no es para los bávaros. Las llaves de nuestra habitación estaban guardadas en un mueble sin llave ubicado en un tranquilo pasillo, junto con las llaves de todos los otros huéspedes. Esto me hizo preguntar para qué nos molestábamos en tener llaves. Sin embargo, durante la estadía no nos robaron las pertenencias y nosotros pagamos la factura cuando nos fuimos. La confianza tenía justificativo.
Dado que Alemania es una de las economías más exitosas del mundo y que Baviera es una de las economías más exitosas de Alemania, se me ocurrió que la confianza podía ser uno de los secretos del éxito económico. Steve Knack -economista del Banco Mundial que hace mucho tiempo que está interesado en el tema- una vez me dijo que si se tuviera una visión suficientemente amplia de la confianza "se explicaría básicamente la diferencia que existe entre el ingreso per cápita de EE.UU. y el de Somalía". En otras palabras, sin la confianza -y sin la integridad, el complemento indispensable- no hay perspectivas de desarrollo económico.
Las actividades sencillas se vuelven arduas en una sociedad con poca confianza. ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos van a robar camino a la tienda de la esquina? ¿Contratando a un guardaespaldas? (¿Se puede confiar en él?). Y cuando se trata de algo más complejo como negociar una hipoteca, ni hablar.
La prosperidad no sólo requiere confianza, sino que también la estimula. ¿Por qué preocuparse de robar cuando ya se tiene una vida holgada? Un ejemplo de cómo la pobreza engendra desconfianza proviene de un estudio etnográfico de Colin Turnbull, titulado The Mountain People (El pueblo de la montaña), publicado en 1972 sobre los Ik, una tribu asolada por la sequía de la década de 1960 en Uganda. Turnbull cuenta que frente a un hambruna extrema, los Ik habían abandonado cualquier pretensión de comportamiento ético y mentían, engañaban y robaban cuando les era posible. Los padres abandonaban a sus propios hijos, y los hijos traicionaban a sus propios padres. La historia que relata Turnbull tenía una lógica espeluznante. Los Ik no tenían esperanza alguna de un futuro, por lo que no veían la necesidad de cuidar su reputación.
Uno de los subestimados logros del mundo moderno ha sido el desarrollo de formas de ampliar el círculo de confianza por medio de la despersonalización de la confianza misma. La confiabilidad solía ser algo muy personal: tú confiabas en tus amigos o en los amigos de tus amigos. Pero cuando yo saqué 400 euros de un cajero automático, no fue porque el banco confiaba en mí, sino porque se pudo verificar que mi banco reembolsaría ese dinero. Esto es un frío milagro corporativo.
Durante los últimos años, la gente se enamoró de un modelo híbrido que permite que una reputación personal funcione incluso entre extraños. Un ejemplo es Airbnb, cuyo modelo permite que las personas se queden en las casas de totales desconocidos, un considerable ejercicio de confianza en ambas partes. Nosotros hemos usado Airbnb satisfactoriamente en otras estadías durante nuestras vacaciones bávaras. Airbnb realiza conexiones personales, pero utiliza los comentarios online para asegurarse que la gente sea honesta: después de nuestra estadía, hicimos nuestros comentarios acerca de nuestro anfitrión y él hizo sus comentarios acerca de nosotros.
Para los entusiastas del "consumo colaborativo", el siguiente paso es desarrollar sistemas que les permitan a los usuarios aprovechar la reputación que han construido en Airbnb como anfitriones generosos y meticulosos, y utilizarla para expresar que también son prudentes conductores de Lyft (una servicio que compite con Uber) o que son vendedores confiables y honestos en eBay.
Pero diseñar un sistema de este tipo es problemático. El escritor de ciencia ficción Cory Doctorow postuló el uso de una "moneda" basada puramente en la reputación en su novela Tocando fondo en el reino mágico, publicada en 2003. Tales "monedas", sostiene, son fácilmente manipuladas por los estafadores y por los chantajistas. Estamos malentendiendo la razón por la que eBay y Airbnb funcionan, agrega Doctorow. No es porque es brillante el sistema de reputación online, sino "porque la mayoría de las personas no son delincuentes", una idea que cualquier hotelero bávaro comprendería.