Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

La crisis de los inmigrantes desintegra el poder de Merkel

La derrota electoral del partido de la canciller alemana en las elecciones del domingo es una muestra de los errores que cometió en el manejo del problema de los refugiados

El destino de la política de "puertas abiertas" que tiene Angela Merkel para los refugiados adquirió importancia global. Desde de Rusia hasta Estados Unidos, los nacionalistas aseguren que las políticas de la canciller alemana son un símbolo del fracaso de una elite liberal ajena a la realidad. En el último debate presidencial norteamericano, Donald Trump criticó a Merkel: "Alemania es un desastre en este momento". Aún dentro de la UE, muchos líderes se hacen eco de esa opinión.
Por lo tanto,, en todo el mundo en estas elecciones se buscaron señales de un contragolpe contra Merkel. Los resultados fueron ambiguos. El partido de la canciller, los demócratas cristianos, sufrieron una serie de reveses en medio de un mayor apoyo a Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), un partido populista antiinmigración.
Incluso para el resto de Europa (o de EE.UU), los alemanes se mantuvieron bastante tranquilos –y la AfD todavía está muy lejos del poder. Con el millón de refugiados que recibió Alemania en menos de un año, es notable que no haya habido algo más parecido a un contragolpe.
Incluso en Saxony-Anhalt, la región donde le fue mejor a AfD, el partido antiinmigración obtuvo sólo 24% de los votos, que es muy lejos de lo que el Frente Nacional de Francia consigue en sus bastiones.
Sin embargo, en términos general la posición política de Merkel se está debilitando. En esta época del año pasado la canciller estaba en el pico de su poder, pero su autoridad está cayendo.
La semana pasada fue un ejemplo de ese proceso. Comenzó con Merkel negociando un acuerdo desesperado e inestable entre la UE y Turquía en un esfuerzo por detener el flujo de refugiados que ingresan a Alemania. Terminó con su partido perdiendo terreno en las elecciones.
La pérdida de autoridad de la canciller en Alemania y Europa se alimenta una a la otra. El no poder Merkel cerrar un acuerdo viable en la UE por los refugiados erosionó su respaldo en el país. Y ahora que los votantes alemanes empiezan darle la espalda, la autoridad de la canciller se debilitará más a nivel europeo.
Los socios clave de Merkel ya comenzaron a desarmar el acuerdo entre la UE y Turquía. François Hollande, el presidente francés, cuestionó la idea de que Turquía obtenga enseguida el acceso sin visa a Europa.
Parte de las criticas son injustas. Merkel no fue responsable de la guerra civil en Siria o el resurgimiento del Talibán en Afganistán. Y las políticas que respaldan sus críticos –basadas en los mayores controles fronterizos, límites numéricos a la cantidad de refugiados– presentan serios problemas.
A medida que se elevan las barreras a lo largo de la "ruta de los balcanes" hacia Alemania, es probable que esos problemas se evidencien más cuando el tratamiento a los refugiados se vuelva brutal, y la gente desesperada quede atrapada en Grecia, lo que desestabilizará un país ya debilitado.
Sin embargo, Merkel también cometió serios errores. Una manera de entender su mal manejo del tema de los refugiados es comparándolo con su enfoque hacia la crisis de la eurozona. Cuando se trató del euro, la estrategia de la canciller se definió en base a una profunda preocupación por la opinión pública de Alemania, a una comprensión de las consecuencias involuntarias, y a la capacidad de encontrar un punto medio entre los países de la UE como Finlandia y Grecia. Esos atributos, combinados con la influencia financiera de Alemania, permitieron a Merkel emerger como líder indispensable de Europa.
Sin embargo, enfrentada con la crisis de los refugiados, Merkel adoptó un enfoque muy diferente y mucho menos exitoso. Jugó con la tolerancia del pueblo alemán. Y en vez de buscar un punto medio europeo, asumió una posición muy a la izquierda de casi todos los otros países europeos.
Si el acuerdo fracasa, la menguante autoridad de Merkel sufrirá otro serio golpe. Y no puede darse el lujo de recibir demasiados más.

Más notas de tu interés

Comentarios2
Yo Yo
Yo Yo 15/03/2016 04:58:05

Ante los cientos de miles de muertos ante las costas europeas, Merkel actuó sensatamente al permitir una mayor acogida a los inmigrantes. Si ello le ha acarreado pérdida de popularidad, habla mal del pueblo alemán o el europea antes que de Merkel.

Yo Yo
Yo Yo 15/03/2016 04:56:24

La pérdida de popularidad de Merkel no es por una "mala" gestión del tema de los inmigrantes.Sino pq la misma UE confronta día a día su impotencia ante la ola de inmigrantes y refugiados que SIMPLEMENTE BUSCAN UN LUGAR PARA VIVIR MEJOR Y EN PAZ.