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La OPEP tuvo su regreso, pero por poco tiempo

La OPEP tuvo su regreso, pero por poco tiempo

A decir por el alza del precio del crudo de ayer a la mañana, el cartel de países productores de petróleo volvieron con una venganza. Los rumores de que la OPEP había muerto, debido al derrumbe de los valores del crudo hace dos años, eran exagerados. Pero no tanto.

La última suba refuerza una tendencia a más largo plazo, Los precios ya marcaban una sostenida alza desde los niveles de u$s 30 el barril de hace un año, impulsados por el renovado vigor con el que los miembros de la OPEP se comprometieron a contener los niveles de producción para elevar los valores globales. El último estímulo para los operadores optimistas fue el reciente acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia que limita la producción. Por lo tanto, además del regreso de la OPEP, que tradicionalmente implica que Arabia Saudita equilibra la producción mundial para evitar que caigan las cotizaciones a cambio de que otros miembros de la OPEP se comprometan a limitar la producción a los niveles acordados, el cartel se las arregló para congregar detrás a los no miembros. Los analistas de commodities de FT cuentan que hubo un el esfuerzo conjunto, que eleva el poder de mercado que tienen los productores de petróleo sobre los consumidores –una hazaña políticamente impresionante a la luz de las profundas diferencias entre los sauditas y los rusos en otras áreas de política, especialmente las peleas de poder en Medio Oriente.

Además, el ministro de Petróleo saudita dio a conocer su voluntad de hacer recortes, si fuera necesario, incluso más allá de los límites acordados para subir los precios.

Por todo el dramatismo, y la innegable respuesta del mercado, no esperemos un regreso de los viejos tiempos en que la OPEP podía causar una agitación geopolítica y provocar perjuicios económicos al Occidente industrializado. Incluso si se mantuviera el último pacto de producción, el cartel ha alcanzado el límite de lo que puede lograr cuando los precios rondan los u$s 60 el barril.

La razón es que aunque la industria petrolera saudita siga siendo un "productor pendular" en el sentido físico de tener capacidad ociosa y estructura de costos que le permite aumentar o reducir la producción, la influencia sobre el precio del mercado mundial que tienen esos vaivenes administrados disminuye rápidamente cuando el precio alcanza el nivel actual. El motivo es la revolución del shale en EE.UU.

Hay dos hechos importantes sobre el shale que desafían el poder de la OPEP. El primero es que el precio de equilibrio para muchos productores de shale está bajando rápidamente. Eso significa que el nivel al que el shale puede reemplazar cualquier recorte de la OPEP sigue disminuyendo. El segundo es que el shale es una actividad privada dispersa. Especialmente en economías de mercado, sería muy difícil decidir niveles de producción desde el punto de vista estratégico aunque se quisiera. Por lo tanto, si el shale oil norteamericano supera a Arabia Saudita como productor pendular del mercado global, se comportará en forma muy diferente y para nada estratégica.

Todo esto significa que la OPEP –incluso con sus amigos no miembros– agotó su munición para conducir los precios hasta donde están ahora. Si los valores vuelven a bajar, podría lograr detener o revertir la caída, pero incluso esa capacidad estará limitada a rangos de precios cada vez más bajos. Esto marca el fin de una era, no el retorno de una vieja.