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Kim Jong Un se deshizo de un rival que contaba con el fuerte apoyo de China

El "joven mariscal" de Corea del Norte es el desafío de política exterior más urgente para Donald Trump, algo que ya le había advertido Barack Obama

Kim Jong Nam en 2001

Kim Jong Nam en 2001

Para los occidentales, Corea del Norte transmite tanto la imagen de maldad típica de un libro de comics que resulta fácil olvidar simplemente lo siniestro y macabro que en realidad es el estado totalitario.
Morbosas historias describen cómo el "joven mariscal" Kim Jong Un asesinó a su tío arrojándolo a una jaula de perros hambrientos o voló la cabeza de altos generales con armas antiaéreas.
Ahora parece que ordenó que envenenaran a su medio hermano mayor en un aeropuerto de la capital de Malasia.

Que el asesinato de Kim Jong Nam aparentemente haya sido perpetrado por una agente norcoreana que vestía pollera corta y una remera con las letras LOL sólo suma sensacionalismo al régimen Kim.
Si Kim Jong Nam, de 33 años, es realmente el que ordenó la muerte de su hermano de 45 años, de esa manera se deshizo de la alternativa más creíble a su propio gobierno del ermitaño reino. Kim Jong Nam vivió durante años exiliado en China, donde el gobierno lo protegía de los agentes enviados por su hermano, quien había tratado de matarlo al menos en una ocasión en 2012, según la inteligencia surcoreana.

Parece que los líderes de China consideraban al Kim mayor como un potencial títere al cual podían introducir como la cabeza de la dinastía Kim en el caso de que el actual régimen se derrumbara o si encontraban la forma de sacarse de encima al problemático hermano mayor tan capaz de usar armas nucleares.

Kim Jong Nam quedó descartado a los ojos de su padre como el evidente heredero cuando lo encontraron tratando de entrar en el archienemigo Japón con un pasaporte falso de la República Dominicana en 2001. En aquel entonces le dijo a las autoridades niponas que sólo quería visitar el parque Disneylandia ubicado en Tokio. Pero nadie fuera de una diminuta parte de la élite en Corea del Norte sabía eso y en una cultura donde la edad se respeta mucho, él tenía una ventaja natural por sobre su medio hermano más chico.

Algunos observadores hasta han sugerido que se podría haber convencido a China de cerrar un trato con la administración Trump que habría incluido la destitución de Kim Jong Un, la desnuclearización de la península coreana pero manteniendo su división, con Kim Jong Nam a cargo de un estado cliente de China en el norte. Esa posibilidad habría sellado el destino del Kim mayor.

Ocurrido apenas días después de que Pyongyang lanzó un misil balístico en el Mar de Japón, el descarado asesinato apenas se suma a la amenaza que emana del aislado país estilista.

Antes de dejar su cargo hace unas pocas semanas, el presidente Barack Obama advirtió a Donald Trump que Corea del Norte sería su más urgente desafío de política exterior. Con sus amenazas nucleares y paranoia homicida, el fratricida Kim Jong Un parece tener la intención de asegurarse de que esa predicción se vuelva realidad.