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India va por una bancarización forzosa con un impuesto a transacciones financieras

Los cambios por ahora no están a la vista. Los impulsa un sector que promueve usar menos papel moneda para avanzar contra la informalidad, el lavado y la corrupción

El primer ministro de India, Narendra Modi, quiere desterrar el efectivo

El primer ministro de India, Narendra Modi, quiere desterrar el efectivo

Mucho antes de la sorpresiva prohibición en India de usar el 86% del dinero en efectivo en circulación, los círculos derechistas estaban colmados de especulaciones acerca de si el primer ministro Narendra Modi daría ese paso para combatir el llamado dinero negro, el cual se refiere a los ingresos no declarados para fines impositivos u obtenidos ilegalmente.

Los economistas convencionales prestaron poca atención a los rumores, considerándolos "demasiado absurdos" para tomarlos en serio dado el daño económico que infligirían.

Pero ahora que India se tambalea por la aguda crisis monetaria provocada por la decisión de cancelar sus viejos billetes de Rs 500 y Rs 1000, numerosos economistas y observadores están debatiendo qué otros experimentos heterodoxos en política económica puedan estar por venir.

Se anticipa que Modi intensifique su campaña contra el dinero negro, siendo probable que su próximo objetivo sean las propiedades compradas con riquezas ilícitas y no registradas bajo los nombres de los verdaderos propietarios. Hay mucha especulación sobre otras dramáticas e inusuales medidas de reforma que él también está considerando seriamente, incluyendo posiblemente abolir el impuesto sobre la renta y substituirlo con un impuesto a las transacciones bancarias.

"La pregunta a largo plazo es si la desmonetización representa un cambio voluntario de la política económica convencional", comentó Rajeev Malik, economista senior de CLSA. "Después de este paso en particular, no puedo descartar nada".

Modi no ha dicho nada públicamente sobre el origen de la idea de la desmonetización -una medida virtualmente sin paralelo en la historia económica contemporánea- pero pocos creen en la narrativa oficial de Nueva Delhi que afirma que simplemente estaba actuando según los consejos del banco central.

Mas bien, la medida parece ser la creación de una organización poco conocida con base en la ciudad de Pune llamada Arthakranti, lo cual se traduce aproximadamente como "revolución económica". Este grupo está buscando cambios radicales en el mecanismo de recaudación de ingresos de India. Sus voluntarios – organizados y dirigidos por el ex pequeño empresario Anil Bokil – han cabildeado a los políticos durante años, y su búsqueda los puso en contacto con Modi cuando aún era el primer ministro de Gujarat.

Arthakranti aboga por restringir el uso de dinero en efectivo y reemplazar todos los impuestos de India con un solo impuesto de transacción bancaria del 2% sobre cada transacción que se lleve a cabo a través del sistema financiero.

La reciente eliminación de grandes cantidades de efectivo de la economía, según algunos analistas, podría ser el inicio de un esfuerzo sostenido para hacer realidad la visión de Arthakranti. "Al reducir el efectivo, se fuerza a todo el mundo a incorporarse al sistema bancario, y cada transacción está sujeta a impuestos", declaró Saurabh Mukherjea, director ejecutivo de Ambit Capital. "Si no gastas y no realizas transacciones, no pagas impuestos".

Los activistas de Arthakranti sostienen que sus propuestas pondrían fin al hostigamiento de los empleados asalariados -que representan la mayoría de los 12,5 millones de contribuyentes de India- por parte de funcionarios de impuestos corruptos. Los activistas también creen que el sistema simplificado limitaría la evasión de impuestos generalizada.

"A las personas en India no les molesta la tributación. Tienen un problema con las dificultades de los impuestos, pero se reducirán con este sistema", comentó Adarsh Dhavan, un voluntario de Arthakranti. "Si la base es más amplia, el porcentaje de impuestos sería mucho menor, y a la gente no le importaría pagarlo".