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ISIS exporta sus botines de guerra

El grupo terrorista perdió franjas de territorio en Siria e Irak, pero sigue recaudando mucho efectivo gracias a la venta de petróleo. Ahora su prioridad es sacar el dinero de las áreas que controla

ISIS exporta sus botines de guerra

Durante años, el pequeño local de transferencia de dinero de Ammar en la ciudad turca de Antakya no llamaba la atención de nadie salvo los refugiados sirios que ingresaban para enviar y recibir dinero del exterior, hasta este verano, cuando oficiales de seguridad empezaron a visitar el lugar todas las semanas.


"Tuve que mostrarles mis libros contables todas las semanas y se llevaron al comerciante de al lado y lo dejaron detenido por tres meses", sostiene. "Todos tienen miedo".
 

Ammar, que pidió que no se dé a conocer su nombre verdadero, sabía lo que buscaban: empresas que transfiriesen dinero en nombre de ISIS. Pero no entendía por qué los oficiales estaban interesados en él. No provenía de un área bajo el dominio del ISIS, y la zona fronteriza donde vive no está cerca de los últimos bastiones del grupo yihadista.

De lo que Ammar no se dio cuenta es que su ciudad se había transformado en un canal de fondos ilícitos. Si bien la atención internacional estaba puesta en las pérdidas de territorios de los yihadistas a manos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, ISIS ha estado haciendo otra campaña silenciosa: conseguir todo el dinero posible, lo antes posible, y sacarlo de su califato autoproclamado antes de que se derrumbe.

"Están dividiendo los bienes familiares", bromeó un ex comerciante del mercado negro de un bastión del ISIS. "Van a repartir el dinero por todos lados, para que siga trabajando para la organización mucho después de que desaparezca el califato".

La carrera del grupo para sacar su dinero es el mayor motivo de preocupación de los gobiernos occidentales, ya que la lucha contra el ISIS se traslada de campos de batalla sirios e iraquíes a capitales europeos. A medida que su dinero se esparce más allá de las fronteras, especialmente hacia Europa, creen que ISIS intentará usar esos fondos para lanzar nuevos ataques.
 

ISIS cobró protagonismo en 2014 cuando sacó provecho del caos provocado por la guerra civil en Siria para ocupar más de un tercio de Irak y casi la mitad de Siria. El control territorial y la autofinanciación lo distinguían de su predecesor, al-Qaeda, y lo ayudaron a convertirse en el grupo yihadista más rico del mundo, con ingresos de cientos de millones al año.

Pero ahora, el gobierno recuperó el control de Mosul, la segunda ciudad de Irak, las fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unidos incursionan en Raqqa, la capital de facto del grupo, y las fuerzas del presidente sirio Bashar al-Assad, apoyadas por Rusia, están cercando el territorio desértico oriental de los militantes.

Los analistas esperan que ISIS pronto se vea obligado a reducirse al grupo insurgente amorfo que fue alguna vez. Sin embargo, de entrevistas a personas que están en áreas controladas por ISIS o que se escaparon recientemente de ellas surge que el grupo sigue haciendo enormes esfuerzos para producir petróleo e imponer su propia moneda con el fin de recaudar la mayor cantidad posible de dólares para hacer circular por una ruta secreta de transferencias de dinero e inversiones en empresas.

"Ahora que están perdiendo territorios, esto pasó a ser una prioridad para ellos", afirma Renad Mansour, analista del instituto de análisis Chatham House del Reino Unido, que ha estudiado el asunto. "Precisan mantener la influencia financiera y el poder".

Nunca se dejó de producir petróleo

En el este rico en petróleo de Siria, los comerciantes inspeccionan caravanas diarias de "ballenas", como apodan a los grandes camiones que transportan hasta 220 barriles de crudo del ISIS, a veces 60 vehículos a la vez, a través del desierto hacia territorios de Siria administrados por el gobierno. A pesar de los constantes ataques aéreos de la coalición que afectaron la producción, sostienen que ISIS mantiene el negocio en marcha.

"Nunca se dejó de producir petróleo... La gente precisa petróleo, ISIS precisa vender y el negocio sigue en marcha", afirma el dueño de una de las precarias refinerías de la provincia oriental de Deir Ezzor. ISIS ocupó los pozos en 2014 y actualmente se espera que Deir Ezzor sea el lugar donde libre su última batalla.

Analistas de IHS Markit este año calcularon una caída del 88% en los ingresos mensuales de ISIS en comparación con enero de 2015, mientras que el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización de Londres sostiene que ISIS ahora perdió el 90% de sus pozos.

Ambos estiman que los ingresos derivados del petróleo este año se redujeron a la mitad. Sin embargo, entrevistas a más de doce trabajadores y comerciantes del sector indican que ISIS aún puede generar u$s 1 millón por día, gracias a su capacidad de desplazar los costos -y el riesgo- a compradores ávidos. Afirman que ISIS mantuvo su precio original de u$s 20-45 por barril, dependiendo de la calidad.

Un comerciante, que se escapó a Turquía, recordó una visita reciente a un pozo de petróleo, minutos después de un ataque aéreo de la coalición. Pidió un descuento al oficial del ISIS que cobraba porque el crudo estaba sucio. "Pero le respondió: deje que el petróleo se derrame en el suelo.

No vamos a vender a un precio más bajo, ni a un dólar menos", afirma el comerciante. "ISIS siempre vende, aunque la coalición ataque y las ventas estén estancadas, el precio nunca cambia".

A pesar de las pérdidas, ISIS controla los dos campos de producción más importantes de Siria: al-Omar y al-Tanak. Los comerciantes y los trabajadores de los pozos afirman que juntos los campos pueden producir hasta 25.000 barriles por día.

"ISIS se está llevando buenas ganancias, aun cuando la producción no está al mismo nivel que antes. Quizás hasta sea más rentable", sostiene un comerciante de combustible. "Hace dos años, podrían haber producido el doble o hasta el cuádruple. Ahora, su territorio se redujo radicalmente, pero también sus gastos".

A principios de este año, algunos comerciantes esperaban que el negocio de petróleo del ISIS colapsase, después de que avances de la coalición bloqueasen rutas hacia el noroeste controlado por los rebeldes, que alguna vez supo ser su principal mercado externo. En vez de eso, el grupo redobló la apuesta a otro mercado: los comerciantes cercanos al régimen de Assad. Las áreas administradas por el gobierno luchan por mantener los suministros de combustible debido a las sanciones de occidente; para esto dependen principalmente de Irán, su patrón regional que se mostró dispuesto a frenar los suministros para presionar a Damasco.

Los comerciantes afirman que el intermediario del principal régimen abrió una oficina en Sabha, en territorio del ISIS, donde hombres jóvenes hacen cola todos los días para tener una oportunidad de manejar sus "ballenas" por unos u$s 130 por viaje. "En los últimos meses, esta tendencia de vender petróleo al régimen se transformó en una práctica habitual", sostiene un comerciante. "En las plegarias de los viernes, el imán predica que hay una fatwa que lo permite, después de que la gente dijese que era una vergüenza".

Monopolio de moneda fuerte
 

ISIS también empezó a imponer su propia moneda en forma más rigurosa en el este de Siria. Acuñó sus propias monedas en 2015: dinares dorados, dirhams plateados y fils de cobre. Pero los lugareños casi no habían visto las monedas hasta hace seis meses, cuando ISIS empezó a exigir su uso.

"Al principio, las ignorábamos. Pero cuando queríamos pagar las facturas de agua o teléfono o el zakat (impuesto religioso), nos pedían que trajéramos la moneda", comenta un farmacéutico que hace poco huyó de Deir Ezzor. "Hace tres meses, dijeron que su moneda es obligatoria en todos los casos".

Los cambistas sostienen que ahora les exigen vender libras sirias y dólares estadounidenses a la "oficina de economía" del ISIS todas las semanas, a cambio de monedas del grupo, ya que este pretende absorber todas las monedas convertibles disponibles. Aymenn Jawad al-Tamimi, analista del Foro de Oriente Medio que estudia los documentos del ISIS que se filtraron, obtuvo una autorización en junio para convertir todas las transferencias de dinero a la moneda del ISIS.

"Cualquier otra moneda que entre en el mercado, la sacan y la cambian por la propia", señala el dueño de un almacén de Deir Ezzor. "Quieren monopolizar la moneda fuerte".

Solo los comerciantes locales que traen insumos de zonas sirias fuera del control de ISIS tienen permiso para comprar dólares estadounidenses. Los comerciantes que compran petróleo de ISIS en dólares también están exentos.

El dinar de oro, que pesa 4,25 gramos, se vende a un precio superior al valor de mercado del oro (actualmente alrededor de u$s 45 por gramo). Empresarios locales estiman que ISIS vendió más de 100.000 dinares, lo que le generó ganancias por cientos de miles de dólares.

Transferencias en efectivo

Las fuerzas de la coalición son conscientes de los riesgos en caso de que se permita que el botín de guerra del ISIS salga de su territorio. En junio, antes de las plegarias vespertinas, el cambista y agente de hawala Samer Idris murió a causa de un ataque aéreo de la coalición mientras conducía de regreso a su casa. Pocos de sus colegas comerciantes se sorprendieron.

Durante semanas, varios de los entrevistados dijeron que habían evitado trabajar con él debido a que se sospechaba que actuaba como líder de ISIS. En un comunicado del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sobre el asesinato, se describe a Idris como un "facilitador financiero" de ISIS y "lavador internacional de dinero".

"Dos años atrás, Idris apenas podía darse el lujo de abrir una oficina de transferencia de dinero", explica un colega de Idris. "En unos meses, pudo abrir dos".

En árabe el término "hawala" significa "transferencia" y equivale a un Western Union no regulado, es decir, una red de agencias de transferencia de dinero montada sobre lazos de parentezco y conexiones que abarca Medio Oriente y se extiende hacia Europa.

Su carácter informal y difícil de rastrear la convierte en la opción ideal para efectuar transferencias ilícitas, e ISIS ya venía utilizándola para movilizar fondos para compras, especialmente de armas y piezas de bombas. No obstante, dado que el 80% de la población siria vive por debajo de la línea de pobreza, también es un salvavidas para los civiles que dependen de familiares radicados en el extranjero.

Los refugiados la usan para extraer dinero. A los comerciantes que cruzan las líneas enemigas para traer alimentos y suministros les sirve para evitar portar dinero en efectivo.


Las sanciones de occidente, así como las reglamentaciones para combatir el financiamiento del terrorismo, hacen que sea difícil para los sirios transferir fondos, obligándolos a optar por el hawala.

"En cualquier pueblo de Siria hay por lo menos una oficina de hawala", señala Ammar, el representante de Turquía. "Si frenáramos las transferencias, la gente moriría".

Los civiles que huyeron de Raqqa y Mosul bajo el régimen del ISIS describen calles enteras llenas de cambistas y agentes de hawala.

Los agentes de hawala afirman que el ISIS entabla relaciones con comerciantes que transportan alimentos o medicamentos para ayudar a transferir decenas de miles de dólares por día. Varios agentes señalan que antes de morir, Idris transfirió u$s 10 millones en ocho tandas a lo largo de 25 días a Sarmada, una ciudad del noroeste de Siria controlada por otro grupo yihadista.

Un agente regional de hawala sostiene que en los últimos meses registró por lo menos u$s 25 millones en transferencias a Sarmada, donde es fácil pasar el dinero de contrabando a Turquía.

Este verano, los ataques aéreos de la coalición mataron a tres agentes acusados de estar detrás de esas transferencias: Idris, Fawaz al-Rawi y Bassam al-Jayfus.

Funcionarios iraquíes durante mucho tiempo sospecharon que ISIS tenía agencias de cambio en Bagdad y otras ciudades iraquíes. Hace dos años usó algunas para presentar ofertas en subastas de dólares del banco central, hasta que las autoridades estadounidenses los descubrieron.

Mansour afirma que más tarde ISIS se dio cuenta de que podría beneficiarse de la compra de empresas como hoteles, grupos farmacéuticos y hospitales. En un informe del Consejo de Seguridad de la ONU, visto por el FT, se advierte que los negocios controlados por ISIS incluso podrían intentar explotar el financiamiento para la reconstrucción de posguerra en Irak y Siria.

Los ministerios iraquíes fracasaron en repetidas ocasiones en coordinar y compartir información. Mansour sostiene que varias personas le dijeron que tenían miedo de ayudar al gobierno. "En primer lugar, porque no creían que se fuera a hacer algo. Y en segundo lugar, porque temían a los topos infiltrados entre las autoridades".

Siria está demasiado devastada como para tener alguna supervisión oficial, pero muchos agentes de hawala notaron un aumento en los interrogatorios, las detenciones e incluso deportaciones entre agentes corresponsales de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
Muchos de ellos sospechan que el objetivo principal del ISIS es enviar dinero a Europa, y sostienen

que el grupo ya está camuflando transferencias entre las que hacen los refugiados. "Si quisiera enviar u$s 1 millón a Europa ahora, podría", agrega otro agente. "Pero, ¿quiénes son los que lo reciben? Esto solo lo saben ISIS, los agentes y Dios".