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Holdouts: Argentina despeja su regreso a los mercados internacionales

El pacto con acreedores podría llevar a una suba de nota por parte de las agencias calificadoras, a la inclusión del país en los índices de bonos de mercados emergentes y al retorno de la inversión

Holdouts: Argentina despeja su regreso a los mercados internacionales

Argentina ha alcanzado un principio de acuerdo para ponerle fin a una disputa legal de larga duración con sus restantes acreedores ‘holdout’, en una medida que debería despejar el camino para su regreso a los mercados internacionales de capital y para que genere el efectivo que tanto necesita.

Daniel Pollack, el "mediador especial" designado por el tribunal en el caso, dijo en un comunicado que Argentina había acordado pagarle a un grupo de acreedores ‘holdout’, encabezado por Elliott Management del multimillonario estadounidense Paul Singer, u$s 4650 millones para solucionar el conflicto.

Elliott acogió con satisfacción el acuerdo. "Esperamos que las negociaciones que se han completado allanen el camino para que otros demandantes puedan llegar a soluciones satisfactorias también", dijo un portavoz.
El pago en efectivo debe completarse antes del 14 de abril, aunque las partes pueden acordar una prórroga del plazo, dijo Pollack.

El principio de acuerdo – el cual implica un recorte de aproximadamente el 25% de la cantidad reclamada por los fondos ’holdout’– aún debe ser aprobado por el Congreso argentino. Requerirá que el país derogue varias leyes implementadas por la administración anterior que le impedían llegar a este tipo de acuerdos.

Un acuerdo representaría una gran victoria política para Mauricio Macri, el recién elegido presidente argentino, quien es favorable al mercado, y quien hizo de la solución de la disputa una promesa clave de su campaña durante las elecciones del año pasado.

Un acuerdo también le pondría fin al segundo impago argentino de este siglo, ocurrido en 2014, después de que la victoria legal de los acreedores ‘holdout’ en 2012 en un tribunal de Nueva York le impidió al país continuar cumpliendo con el pago de deuda a los tenedores de deuda reestructurada.

También podría conducir a aumentos de las calificaciones por parte de las agencias de calificación crediticia, a la inclusión del país en los índices de bonos de los mercados emergentes, y a abrir las puertas a un retorno de la inversión extranjera.

El ministro de Finanzas de Argentina, Alfonso Prat-Gay, ha dicho que el país planea emitir u$s 15.000 millones en deuda para financiar los pagos sin usar las reservas.

"Éste es el equivalente a que le quiten un albatros gigante del cuello a Argentina y llega justo en el momento preciso", dijo Brett Diment, jefe de deuda de mercados emergentes de Aberdeen Asset Management.

"El litigio y la falta de acceso al capital internacional ha tenido un efecto esclerótico sobre el país durante años, pero este año enfrentaba verdaderos apuros financieros", dijo Diment. "Ahora que se ha resuelto el litigio, el país debe ser capaz de acceder a los mercados nuevamente. Todavía hay mucho que Argentina tiene que hacer para volver a estabilizar su economía, pero esto es un gran paso en la dirección correcta".

Como señal de los retos que aún enfrenta Argentina, la noticia del acuerdo no logró estimular la moneda del país. El peso, al cual se le permitió flotar libremente hace sólo dos meses, cayó por 13º día de operaciones consecutivo, perdiendo 0,8% hasta alcanzar 15,59 por dólar.

Esta última caída ubica su pérdida de este año en más del 17%, la mayor pérdida entre las monedas de los principales mercados emergentes.

"La mayoría de los analistas privados coinciden en que 2016 será un año perdido en términos de crecimiento económico debido a los efectos negativos de la crisis de Brasil, especialmente en la industria local, y en medio de una contracción del consumo debido a los recortes de los subsidios a la energía", señala Claudio Irigoyen, analista de Bank of America Merrill Lynch, y agrega que la economía podría empezar a recuperarse vigorosamente el próximo año.