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Grandes bancos de EE.UU. revelan daños por el derrumbe del petróleo

Las entidades anunciaron aumentos de los costos por préstamos incobrables otorgados al sector energético y un mayor temor a un contagio en otras carteras

Grandes bancos de EE.UU. revelan daños por el derrumbe del petróleo

Tres de los bancos más grandes de Estados Unidos dieron a conocer el perjuicio que les está provocando el derrumbe del precio del petróleo. Anunciaron grandes incrementos de los costos por préstamos incobrables otorgados al sector energético, y un mayor temor a un contagio en otras carteras.

Citigroup dijo que en el cuarto trimestre crecieron 32% los préstamos corporativos con problemas de recupero comparado con el año anterior, principalmente relacionados con los otorgados al sector energético norteamericano. Wells Fargo, número tres en activos, señaló que los costos netos son de u$s 831 millones en el período, comparado con los u$s 731 millones en el tercero, principalmente en sector gas y petróleo.

Un día antes, JPMorgan Chase, el número uno, afirmó que estaba "observando de cerca" si hay efectos secundarios. Si el petróleo se mantuviera en los niveles actuales de u$s 30 el barril, este año se vería obligado a agregar u$s 750 millones a las reservas, cifra que representa una tercera parte del beneficio que espera del incremento del ingreso neto por intereses.

Esas revelaciones son un síntoma del derrumbe del crudo, que llevó a grandes productores a bajar la inversión, provocó la quiebra de empresas chicas y alentó a los estrategas bancarios a rebajar aún más todas sus predicciones.

Esta semana, Morgan Stanley se unió a Goldman Sachs con el pronóstico de un crudo a u$s 20 el barril, mientras que Standard Chartered fue aun más lejos y dijo que el precio hasta podría caer a u$s 10 antes de que los administradores de carteras "admitan que las cosas han ido demasiado lejos".

Hasta ahora, los grandes bancos transmitieron tranquilidad en cuanto a sus carteras de energía, muchos de ellos recalcando la calidad de investment grade de sus carteras de préstamos y la prioridad que tienen en las estructuras de capital de los deudores.

Pero el tono de las conversaciones la semana pasada, cuando comenzó la temporada de resultados en los bancos, es claramente diferente.

Jamie Dimon, presidente y CEO de JPMorgan, estaba a la defensiva; respondió a los analistas a una serie de preguntas sobre el sector energético argumentando que los "petroleros" han sido "sorprendentemente resilientes". "Recuerden que estos son préstamos respaldados por activos. Una quiebra corporativa no implica que el préstamo sea incobrable".

John Sumpf, CEO de Wells, pidió a los inversores que analicen "en perspectiva" la exposición que tiene en banco al sector energía. "Deberíamos dar un paso atrás y observar la cartera entera", dijo a los analistas esforzándose en contrastarla con el tamaño de la exposición al rubro de propiedades residenciales, donde "una pequeña mejoría... es enorme para esta compañía".

Los ejecutivos de Wells Fargo afirmaron que se están preparando para valores del crudo bajos. "Estamos sensibilizando nuestra cartera pensando en que continuarán los precios del petróleo muy pero muy bajos," aseguró John Shrewsberry, director financiero.

Los bancos están en una posición poco envidiable. Las entidades de préstamo quieren que las compañías paguen los intereses y devuelvan el capital –y para hacer eso las petroleras necesitan mantener abiertas las líneas de crédito para seguir bombeando los pozos. Pero si los límites de crédito se fijan según el valor de las reservas en el lugar, como normalmente sucede, entonces los bancos tienen un problema cuando el precio de la energía cae.

"Es un círculo vicioso", dijo Harry Tchilinguirian, director global de estrategia con commodities en BNP Paribas en Londres. "Si uno limita la financiación a un sector [de exploración y producción] norteamericano que está viviendo más allá de su flujo de caja, se corre el riesgo de que la producción caiga y las compañías no puedan cumplir con sus obligaciones financieras".

Muchos bancos ya hicieron recortes en octubre, durante la última ronda de revalúos bianuales. Según un estudio del estudio jurídico de Houston, Haynes and Boone, la líneas de crédito de las compañías estaban por reducirse en un promedio de 39%. Es probable que disminuyan más este abril.

Los analistas estiman que el derrumbe de los precios del petróleo tendrán efectos en el empleo más temprano que tarde. Royal Bank of Canada el mes pasado informó que había detectado algunas "señales tempranas de tensión" en las empresas de venta minorista de comunidades que dependen de la energía en Alberta, donde la tasa de desempleo subió a 7% el año pasado.

Hasta ahora, el mayor sufrimiento lo sienten los bancos regionales con gran exposición a la energía. Tulsa, BOK Financial con casa central en Oklahoma, por ejemplo, donde los préstamos energéticos representan casi una quinta parte de la cartera total, dijo que esperaba que las previsiones para préstamos incobrables aumenten a u$s 23 millones, cuatro veces más que su anterior pronóstico.