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Fuerte impacto del petróleo en las acciones globales

Históricamente la caída del precio del crudo era bien recibida porque dinamizaba el consumo, pero esta vez los inversores están atentos a los efectos de corto plazo

Fuerte impacto del petróleo en las acciones globales

Los mercados financieros globales aparentemente están a merced del precio del petróleo, ya que las caídas y alzas de esa materia prima marcan el tono de las acciones y otras clases de activos. El tiempo que se mantenga esa relación determinará cómo se asignarán las inversiones en los próximos meses.


Es entendible que los inversores estén nerviosos por otros factores, como la desaceleración de China, la perspectiva de una recuperación en la eurozona, la suba del dólar estadounidense, el panorama de la política de la Fed respecto de las tasas de interés y las menores ganancias que registran las compañías.


Sin embargo, lo que ha marcado la dirección del ánimo ha sido el precio del crudo; y la recuperación del martes revirtió ese día la temprana caída de los precios de las acciones en la eurozona. Si bien antes el petróleo más barato impulsaba el consumo, los inversores actualmente ponen el foco en el daño que eso provoca en los resultados de las compañías energéticas, mineras y bancos.


"La baja de los precios del petróleo históricamente era positivo para la economía mundial, dado que redistribuía el poder de compra desde los productores hacia los consumidores," contó Larry Hatheway, economista jefe de la administradora de activos GAM. "Sin embargo, esta vez los mercados eligieron concentrarse en los efectos negativos inmediatos de la baja de las cotizaciones sin pensar en los potenciales resultados positivos", agregó.


Durante gran parte de enero, el principal conductor del ánimo del mercado de acciones ha sido el tambaleante precio del crudo cercano a u$s 30 el barril. El petróleo perdió más de una quinta parte de su valor en lo que va del año, lo que se suma a la preocupación por la menor demanda y el levantamiento de las sanciones contra Irán.
La correlación en los últimos 20 días entre el precio del petróleo y el S&P 500 fue superior al 95%, según los analistas. El barómetro de las acciones norteamericanas está por cerrar su peor enero desde la crisis financiera de 2009, oportunidad en la que se derrumbó 8,6% en el mes.


Mientras se tambalean las acciones energéticas crecen los temores a que los problemas de la deuda que tiene el sector terminen afectando a los bancos. Algunos operadores sostienen que las naciones que dependen de la energía vendieron porciones de sus fondos de riqueza soberana para captar liquidez.


De hecho, si uno observa el desempeño que han tenido este año los grandes sectores del índice S&P 500 notará que la industria de materiales (que incluye las acciones relacionadas con el descubrimiento, desarrollo y procesamiento de materias primas) cayó cerca de 14% y que el rubro financiero retrocedió un 13%. Es decir que lo están pasando peor que la energía, que se deslizó cerca de 11%.


Otros mercados de acciones están completamente dominados por el petróleo. Citigroup revisó sus números y asegura que las acciones en Japón, la eurozona y el mundo emergente están mostrando el mayor nivel de correlación entre sí hasta la fecha, más que en el pico de la crisis financiera de 2008-09 y el nivel máximo de 2011.


Por lo tanto, la pregunta es cuándo la correlación entre los valores del petróleo y las acciones dejará de ser del 100%. "Los precios del crudo son como la lectura de la presión arterial de la economía global", aseguró Nicholas Colas, estratega jefe del mercado en CovergEx. "Observando los últimos 20 años, el pico en 2008 de u$s 140 el barril coincidió con el fin del mercado alcista de 2002-07/08, y los mínimos de enero de 2009 a u$s 42 presagiaron el piso que tocaron las acciones norteamericanas dos meses después".


Mucho dependerá de la firmeza de los datos económicos globales y norteamericanos venideros que reflejen el lado positivo del crudo barato. "Los inversores siguen influenciados, se podría decir demasiado influenciados, por el derrumbe de los precios del crudo", señaló Russ Koesterich, estratega jefe de inversiones en BlackRock.
"La buena noticia es que, a falta de evidencias de una desaceleración económica global más pronunciada, la reciente liquidación parece exagerada. Y eso podría significar el surgimiento de algunas oportunidades, aunque los mercados de acciones más desarrollados todavía están lejos de estar baratos".