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Fuerte demanda de bonos argentinos dejó a inversores con ganas de más

Luego de la emisión récord de u$s 16.500 millones, los precios de los papeles de deuda subieron de manera inusual entre 3,5% y 3,3%. Las ganancias fueron inmediatas

Macri recompuso relaciones con la comunidad financiera internacional

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La feroz demanda que tuvo la primera colocación de deuda argentina en más de una década se coló ayer al mercado secundario, lo que hizo subir los precios y recompensar a los inversores que obtuvieron alguna porción de la emisión de los bancos colocadores.

El precio del bono de referencia argentino a diez años por u$s 16.500 millones subió a 103 centavos de dólar, lo que hizo bajar el rendimiento de 7,5% a 7%.

Claudia Calich, administradora de fondos de M&G describió la emisión y posterior alza del precio de los bonos argentinos como un "exitazo"."Para un país que vende deuda de este tamaño ver que los precios trepan tres o cuatro puntos. . .. No recuerdo que algo igual haya ocurrido antes".

Sin embargo, la excepcional recepción fue una ofensa en ciertos rincones de  Wall Street y de la City de Londres porque la escala de la demanda dejó a muchos inversores con asignaciones muy inferiores a las que esperaban obtener, lo que los lleva a salir en bandada en busca de más bonos en el mercado secundario.
Un administrador europeo de fondos describió como "pobre" su asignación, mientras que otro dijo que había cambiado los vencimientos a último momento para mejorar sus posibilidades.

Un pequeño número de administradores de fondos norteamericanos se quedó con la mayor parte de la emisión, cuando lo normal en otros lugares es que haya asignaciones de entre 10% y 20% de las ofertas, señaló un operador.

En total, los inversores estadounidenses se quedaron con dos terceras partes de la venta; a los europeos les asignaron el 25%, a Medio Oriente el 5% y a los inversores latinoamericanos, 4%. La asignación de los bonos a tres años, sobre los que se especulaba con que habían sido agregados a la lista de vencimientos a pedido de un inversor en particular, quedó para un único nombre, según el mismo inversor.

Los precios de los bonos a tres y cinco años subieron 3,5% y 3,3% respectivamente, mientras que el vencimiento a 30 años, vendido a u$s 95,7, mostró la mayor ganancia con un alza de más de 4 puntos.
Los inversores sostienen que Argentina es una de las pocas historias positivas del universo de los mercados emergentes, y aseguran que su exilio de los mercados globales durante la última década exigía un desapalancamiento.

Los bonos también podrían ser incluidos en el influyente índice JPMorgan de bonos del mercado emergente, que es seguido por fondos en los que se invierten por miles de millones de dólares .

Pese a estar técnicamente en cesación de pagos y tener uno de los peores antecedentes como pagador de deuda, Argentina atrajo órdenes de compra por u$s 69.000 millones para su colocación de bonos por u$s 16.500 millones, lo que permitió al país endeudarse a tasas inferiores a las esperadas. Como resultado de eso, la gran demanda brindó a los compradores la posibilidad de generar una inmediata ganancia.

El compromiso del nuevo gobierno argentino de recomponer las relaciones con la comunidad financiera internacional –con medidas apuntadas a abordar los problemas económicos internos– y de resolver el conflicto con los acreedores holdouts se sumó a los factores que hacen atractivo al país.

Argentina ahora está a punto de efectuar el pago a los holdouts, lo que le permitirá salir del default.
El gobierno espera que al acceder a los mercados libremente dependerá menos de las finanzas del banco central, lo que ayudará a reducir la inflación e impulsar el crecimiento.