FT: En campaña, el candidato de Evo Morales asegura que sacará a Bolivia del caos

Luis Arce es el favorito en las próximas elecciones presidenciales y legislativas. Afirma que su partido político es el único que puede garantizar estabilidad social, económica y política

Nueve meses después de que el presidente Evo Morales huyó de Bolivia en medio de protestas masivas y gritos de fraude electoral, el país andino otra vez está alborotado. Decenas de miles de personas salieron a las calles este mes, enojadas por la postergación de las elecciones para reemplazar a Morales y exigiendo la dimisión de la líder interina Jeanine Áñez.

Luis Arce, el candidato favorito para las demoradas elecciones presidenciales y legislativas que se celebrarán en octubre, cree tener la respuesta a los problemas de Bolivia. "El único partido político que puede garantizar la estabilidad social, la estabilidad política y la estabilidad económica somos nosotros", afirmó en una entrevista con Financial Times. "Lo hemos hecho antes y lo vamos a hacer de nuevo."

Para la oposición, ése es exactamente el problema. El candidato del partido de izquierda MAS, liderado por Morales, fue ministro de Economía del ex presidente y es el sucesor elegido.

Arce, economista proveniente de una familia de clase media de la capital de Bolivia, La Paz, quizás no tenga el carisma de su mentor ni sus orígenes de indígena pastor de llamas, pero comparte la pasión de Morales por las políticas estatales que recurren a las abundantes reservas de metales y gas natural del país para ayudar a los pobres.

"Nuestro modelo económico nos ha dado gran satisfacción en los 14 años que se viene aplicando", agregó para luego enumerar los logros de su partido en el poder: fuerte crecimiento económico sumado a un gran descenso de la pobreza, del desempleo y de la desigualdad. Los críticos aseguran que el auge mundial de los productos básicos favoreció a Bolivia y que el desarrollo basado en los recursos naturales tuvo su momento, pero Arce no opina igual.

"La recuperación de los recursos naturales en nuestro beneficio, la redistribución de las ganancias entre todos los bolivianos, eso no cambiará", dijo refiriéndose a su programa. Lo que es nuevo es la mayor industrialización "con el claro objetivo de sustituir importaciones". Los alimentos, artículos para el hogar y el acero son las primeras prioridades. Le seguiría un auto eléctrico de fabricación boliviana con baterías de litio locales.

El financiamiento provendría de dos fuentes principales: Arce pediría a las organizaciones internacionales como el Banco Mundial dos años de alivio de la deuda, para ahorrar u$s 1600 millones. Otros u$s 400 millones surgirían de un impuesto a la riqueza, lo que subraya el compromiso del partido con la justicia social.

Los analistas sostienen que la transición se ha desviado mucho de su camino. Áñez, una senadora conservadora poco conocida, se apartó rápidamente de su función de interina y empezó a tratar de desmantelar el legado de Morales.

"Bolivia básicamente arruinó la transición," señaló Eduardo Gamarra, un experto en política boliviana de la Universidad Internacional de Florida.

Traducción: Mariana Oriolo

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