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Extraños ataques acústicos a funcionario de EE.UU. en Cuba

Después de casi 60 años de hostilidades mutuas, La Habana está investigando uno de los incidentes más extraños que puede influir en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos: una severa pérdida de audición en un grupo de diplomáticos norteamericanos que el año pasado estuvieron apostados en la isla comunista.
A fines de 2016, los diplomáticos estadounidenses en Cuba empezaron a perder inexplicablemente su capacidad de escuchar. La conclusión de Washington es que estuvieron expuestos a un dispositivo sónico oculto que operaba fuera del rango del sonido perceptible y que había sido desplegado dentro o fuera de sus residencias en Cuba.
En una declaración inusualmente explícita, el ministerio de Relaciones Exteriores de La Habana aseguró que "Cuba nunca ha permitido que se use el territorio cubano para cualquier acción contra agentes diplomáticos acreditados o sus familias".
Agregó que La Habana había empezado una "investigación integral, prioritaria y urgente". Cuba emplea un riguroso aparato de seguridad estatal con los diplomáticos norteamericanos, que son algunas de las personas más intensamente controladas. Al igual que todos los diplomáticos extranjeros, las víctimas del incidente vivían en residencias que pertenecen y cuentan con el mantenimiento del gobierno cubano.
Sin embargo, los funcionarios dijeron que los investigadores están analizando la posibilidad de que el ataque acústico haya sido perpetrado por un tercer país como Rusia, que probablemente opere sin el conocimiento de la cadena formal de mando de Cuba.
El incidente ocurrió el año pasado, mientras EE.UU. y Cuba cursaban dos años de un delicado proceso de reconciliación que incluyó la reapertura de las embajadas en las capitales de dichos países después de cinco décadas de hostilidades.