Estrategia sueca con la cuarentena no se trasladaría a su economía

Los analistas prevén que el crecimiento del país se contraerá a un ritmo similar al del resto de Europa. Sin embargo, las cifras del primer trimestre indican un mejor desempeño ya que el PBI sólo cayó 0,3%

Mickes, a diferencia de la mayoría de las disquerías de Europa, sigue abierta al público. El local, repleto de LP de vinilo y ubicado al sur de Estocolmo, la semana pasada recibió un flujo constante de clientes gracias a que Suecia no ordenó la cuarentena obligatoria por el coronavirus.

Pero si bien su dueño Micke Englund está contento de que su comercio no esté cerrado, igual su negocio se vio perjudicado por el Covid-19. "Cuando la gente se enteró del virus cerca del 12 de marzo, dejó de venir en casi un 30% de la noche a la mañana. Está bien. Durante un par de meses, funcionará. Pero después de eso será muy, muy difícil", dijo.

Suecia se negó a cerrar sus escuelas primarias y jardines de infantes o a prohibir que la gente saliera de sus casas, argumentando que esas "medidas draconianas" no eran sostenibles y podían dañar innecesariamente la economía. Los directivos de las compañías pidieron a las autoridades que pensaran en la economía cuando analizaran las restricciones, porque se arriesgaban a que hubiera disturbios sociales.

Suecia, con una población de 10 millones de habitantes, tuvo hasta ahora 3220 muertes por coronavirus, más del triple que los países vecinos Dinamarca, Finlandia y Noruega, que juntos suman 15 millones de habitantes. En Suecia fallecieron 311 personas por millón de habitantes, mientras que en la vecina Noruega el número de muertos hasta ahora es de 40 por millón.

Las cifras del PBI sueco del primer trimestre de 2020, publicadas la semana pasada, sugieren que al menos en marzo había tenido un mejor desempeño que gran parte de la UE, ya que registró un descenso de sólo el 0,3%, en comparación con la caída del 3,8% de la eurozona.

Pero los economistas dicen que es poco probable que Suecia escape a largo plazo del grave sufrimiento económico del resto de Europa. La Comisión Europea prevé que el PBI de Suecia caerá 6,1% este año.

El Riksbank, el banco central del país, tiene un panorama aún más sombrío, ya que estima que el producto se contraerá entre 7% y 10%, y que el desempleo alcanzará un máximo de entre 9% y 10,4%. Son cifras desastrosas para el país escandinavo.

"Es demasiado pronto para decir que a nosotros nos va ir mejor que a otros. Al final, creemos que Suecia terminará más o menos igual", señaló Christina Nyman, ex subdirectora de política monetaria del Riksbank y ahora economista jefe del banco Handelsbanken.

Una razón es que Suecia es una economía pequeña y abierta con una gran industria manufacturera. La fabricación de camiones y autos Volvo debió interrumpirse varias semanas, no por la situación en Suecia, sino por falta de piezas y dificultades en sus cadenas de abastecimiento en Europa. Nyman contó que en la crisis financiera de 2008, pese a que la economía sueca se vio afectada relativamente poco, igual sufrió más que muchas otras.

Los datos sobre el uso del transporte público, las tarjetas de crédito y los restaurantes muestran grandes caídas en Suecia, ya que las autoridades piden a la gente trabajar desde casa siempre que sea posible y a mantener el distanciamiento social. Pero las caídas son menos abruptas que en otros países europeos que están o han estado en cuarentena total.

Traducción: Mariana Oriolo

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