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Esgrimista musulmana hace campaña contra el fanatismo

Ibtihaj Muhammad se vio atraída por el esgrima por la vestimenta. Como mujer musulmana, el deporte le permite competir sin descubrir su cabeza, brazos y piernas.
Pese a participar de un deporte de nicho y haber perdido la eliminatoria de 16 en el encuentro de esgrima femenino ayer, Muhammad es una de las deportistas más analizada de los juegos de Río de Janeiro. Todo porque es la primera mujer que compete para EE.UU. vistiendo un velo islámico.
La esgrimista se convirtió en una figura simbólica de los Juegos Olímpicos, que sin reparo aprovecha su status de olímpica para abordar temas que van más allá del deporte y advertir sobre el creciente fanatismo que enfrentan los norteamericanos musulmanes.
En particular, Muhammad se convirtió en una ruidosa opositora a Donald Trump, el candidato republicano a presidente, que pidió prohibir en forma temporaria el ingreso de musulmanes a los Estados Unidos en respuesta a los atentados terroristas dentro y fuera del país.
"Es peligros cuando uno usa una retórica basada en el odio, cuando uno abiertamente hace comentarios intolerantes hacia un grupo de personas, se está promoviendo la violencia, por lo que espero que la retórica cambie y que cambie rápido", dijo a los periodistas en Río.
El Comité Olímpico de Estados Unidos había pensado en Muhammad como la abanderada en la ceremonia de inauguración. Habría sido considerado un acto político –una mujer afroamericana con un pañuelo en la cabeza encabezando la delegación norteamericana en Brasil, mientras que en su país una elección polémica está dividendo a los votantes por cuestiones raciales y religiosas. Finalmente, el comité eligió como opción más segura al nadador Michael Phelps.
En Río, Muhammad sigue siendo tan activista como deportista. "Espero que mi presencia en la delegación olímpica norteamericana cambie las ideas equivocadas que tiene la gente sobre la comunidad musulmana", dijo.
Las atletas femeninas que participan en deportes con un velo islámico siguen siendo muy pocas. Hace dos años, las autoridades internacionales de fútbol y básquet eliminaron la prohibición que impedía a las jugadoras usar pañuelos en la cabeza en esos deportes.
Hay quienes en países islámicos creen que directamente es impúdico que las mujeres practiquen deportes.