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Enojo por los auriculares inalámbricos de Apple

Enojo por los auriculares inalámbricos de Apple

Durante meses, quienes observan los movimientos de Apple se preguntaron cómo haría la compañía para vender a los consumidores la idea de que es mejor el iPhone sin el conector de los auriculares. Muchos expertos previeron una reacción en contra del reemplazo de una tecnología que, aunque vieja, la siguen utilizando diariamente cientos de millones de personas. Sin embargo, pocos esperaron el tipo de respuesta que Apple provocó durante el evento de lanzamiento del iPhone 7.


Apple ya tenía gran experiencia en este tipo de cambios. En 2008 cuando Steve Jobs sacó la Macbook Air de la funda de papel marrón, carecía del drive para CD que era estándar en otras PC. Lo que le permitió que la nueva notebook sea mucho más delgada que sus rivales. "La Macbook Air se construyó para que sea una máquina inalámbrica", había dicho.


El iPhone, que tenía un año de vida en ese momento, también fue construido para ser inalámbrico. Pero el enchufe para los auriculares con cable duró por su simplicidad, confiabilidad y compatibilidad universal. Cuando Phil Schiller, director de marketing de Apple mostró el puerto como un vestigio del siglo XIX que estaba obstaculizando el progreso del siglo XXI. "Quitamos algunos componentes para que las baterías sean más grandes y los procesadores más rápidos, aseguró. "La razón para seguir adelante es una palabra: coraje. El coraje de continuar, de hace algo nuevo que sea mejor para todos. Y nuestro equipo tiene un tremendo coraje".
El discurso de Schiller resultó contraproducente. Frente a lo que muchos describieron como otro ejemplo de la arrogancia de Apple, las redes sociales muestran una mezcla de desconcierto, enojo y parodia.


"Quitar el conector para auriculares no requiere de coraje. Pero cobrar u$s 159 por los AirPods sí", tuiteó Dave Pell, un inversor y desarrollador de aplicaciones para iOS, refiriéndose a los caros auriculares inalámbricos que lanzó Apple junto con el iPhone 7.


Alex Wilhelm, editor en jefe de Mattermark, que sigue las start-ups tecnológicas tuiteó: "Ojalá tuviera el coraje de ser un tipo blanco súper rico que trabaja en Silicon Valley como ejecutivo de la compañía más valiosa del mundo".


Detrás de esos comentarios está la sensación de que pese a que los auriculares realmente suenan mejor que otros, las motivaciones de Apple son principalmente comerciales. "Estos movimientos representan el deseo de Apple de apuntalar sus decrecientes ingresos por ventas de aparatos móviles," algo que buscan lograr capturando al máximo el consumo en el pujante mercado de accesorios para audio, señaló Paul Erickson, analista de IHS Technology, un grupo de investigaciones.