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El robo de nafta es otro negocio de los narcotraficantes mexicanos

El robo de nafta es otro negocio de los narcotraficantes mexicanos

En los últimos años, los barones mexicanos de la droga detectaron un negocio complementario a sus actividades centrales de tráfico, extorsión y secuestro: desviar combustible de los ductos que pertenecen al grupo petrolero estatal Pemex. Los datos de la compañía muestran que los delincuentes extraen todo lo que pueden: La cantidad de intervenciones a los ductos aumentó de 2000% en la última década a 6873 en 2016; y en los cinco años desde que Enrique Peña Nieto asumió como presidente del país, el incremento casi se multiplicó por cuatro. Pemex informó que perdió u$s 1600 millones el año pasado debido al robo de combustible.

Estos ladrones conocidos como huachicoleros, operan en todo el país pero se concentran en el llamado Triángulo Rojo en Puebla, donde un ducto clave va desde una refinería en Veracruz hasta la capital.

En Palmarito Tochopán, donde hace unos días se produjo un fuerte enfrentamiento entre los delincuentes y las autoridades que terminó con la vida de cuatro soldados y siete civiles, una investigación del grupo de medios Grupo Imagen determinó que los jefes de los huachicoleros tienen lazos con el conocido cartel Zetas. Los cuadros del crimen organizado extorsionan y aterran a los residentes locales para que se mantengan en silencio y, según los expertos, "compran" a los funcionarios.

Durante los enfrentamientos del 3 de mayo, estos delincuentes dispararon cuando los soldados fueron a investigar una pinchadura del ducto, y las mujeres y los niños fueron usados como escudos humanos, cuentan los oficiales. A los chicos también los utilizan de otras maneras: El gobernador de Puebla, Antonio Gali, contó cómo un nene de once años en el Triángulo Rojo se jactaba frente a él de ganar 12.000 pesos por mes –cuatro veces más que el salario de su papá–, por actuar de "campana" para los ladrones de combustible.

Los huachicoleros descaradamente venden al público nafta desde grandes contenedores plásticos; los compradores la pagan la mitad que en las estaciones de servicios. Clientes no faltan, especialmente después de que el gobierno subió un 20% el precio del combustible.

Peña Nieto prometió "desmantelar por completo" a las bandas de ladrones de combustible en Puebla, pero inmediatamente el tema se mezcló con acusaciones de abusos a los derechos humanos cuando apareció un video en el que aparentemente un civil recibe el disparo de un soldado.

Los antecedentes de México en la lucha contra el crimen organizado son variados: las autoridades arrestaron a El Chapo en 2014 después de 13 años prófugo, sólo para verlo escapar de una prisión de alta seguridad al año siguiente. Fue recapturado en 2016 y extraditado a EE.UU.

Erradicar los robos de combustible sería una bendición para Pemex, cuyas frágiles finanzas parecen estar finalmente saliendo a flote. Pero incluso mientras México se preparaba para dar pelea tras la promesa del presidente, hubo otro fatal choque entre los huachicoleros y la policía de Veracruz. El combate contra el robo de combustible promete ser otra batalla.