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DOMINGO 19/05/2019

El régimen venezolano acorrala al líder de la oposición Juan Guaidó

El crucial respaldo de Washington también ahora se pone en duda, en particular desde que Donald Trump se comunicó portelefóno con su par ruso Vladimir Putin

El régimen venezolano acorrala al líder de la oposición Juan Guaidó

Se declaró presidente interino, pidió un levantamiento armado para derrocar el gobierno y no acató la prohibición de viajar que le impedía salir del país. En cualquier país normal, esas acciones probablemente habrían derivado en un arresto y una causa penal, pero en Venezuela Juan Guaidó sigue libre.

Desde que el líder de la oposición venezolana lanzó su audaz iniciativa contra el presidente Nicolás Maduro en enero, autoproclamándose presidente mediante un acto en las calles de Caracas con el respaldo de Estados Unidos y otros países, el gobierno en varias oportunidades amenazó solapadamente con detenerlo.

Maduro dijo que Guaidó "se enfrentará a la justicia", y que el líder de la oposición ya no cuenta con la inmunidad parlamentaria que le brinda la Asamblea Nacional Constituyente, el falso congreso creado por el régimen venezolano en 2017.

Pero al menos por ahora, hasta ahí llegó el gobierno pese al levantamiento armado contra el régimen que Guaidó le pidió al pueblo venezolano la semana pasada, acción que finalmente se apagó.

"Maduro aplica una estrategia de erosión, deja que Guaidó se desgaste", explicó Dimitris Pantoulas, analista político que reside en Caracas. "Calcula que Guaidó está perdiendo apoyo internacional y popular, y que los eternos problemas de la oposición venezolana" —que está notoriamente fragmentada— "finalmente lo debilitarán", agregó.

El respaldo de Estados Unidos también es un factor clave. Washington aseguró que si el régimen de Maduro intenta detener a su protegido en Venezuela, habrá "serias consecuencias" y que Norteamérica responderá de manera "firme y significativa".

Pero pese a las palabras combativas, Pantoulas no tiene dudas: "Una vez que Guaidó se haya debilitado más —dentro y fuera del país—, será arrestado".

El crucial respaldo de Washington hacia Guaidó también ahora se pone en duda, particularmente después de que el presidente Donald Trump mantuvo una conversación telefónica con su par ruso Vladimir Putin.

Después de esa comunicación, Trump se mostró notablemente tranquilo en cuanto a la crisis venezolana, lo que dio origen a cierta especulación de que estaría perdiendo interés en defender a Guaidó.

Putin "no tiene ninguna intención de involucrarse en Venezuela, más allá de que le gustaría ver que pase algo positivo en ese país, y yo opino lo mismo", dijo el presidente estadounidense a un grupo de periodistas desde el Despacho Oval. Además, se mostró ambivalente sobre cuánto apoyo armado está preparado para ofrecerle a Guaidó.

Mientras tanto, la administración de Maduro da vueltas en círculos en torno al líder de la oposición, y cada tano se carga a alguno de sus socios.

En marzo, detuvieron a su jefe de gabinete Roberto Marrero. Varios hombres encapuchados entraron en su casa en el medio de la noche. El gobierno acusa Marrero de dirigir una célula terrorista y contratar mercenarios extranjeros para perpetrar ataques en Venezuela.

El miércoles a la noche, agentes del servicio de inteligencia Sebin arrestaron a Edgar Zambrano, el vicepresidente de la Asamblea Nacional, o Congreso, encabezado por Guaidó. Rodearon su auto mientras estaba adentro, y como él cerró las puertas, se lo llevaron remolcando el vehículo. Zambrano envió un tuit diciendo que fue trasladado al temible centro de detención Helicoide.

Esta semana, el régimen de Maduro retiró la inmunidad parlamentaria a otros nueve miembros de la oposición, una manera de preparar el terreno para su posible arresto. El gobierno los acusó de traición y incitación a la violencia a raíz del que la semana pasada Guaidó pidió al pueblo un levantamiento armado. Uno se refugió en la embajada italiana en Caracas y otro en la embajada argentina.

Pese todo eso, Guaidó mismo no ha sido capturado.

En febrero, ignoró que tenía prohibido viajar y realizó una gira por Sudamérica en busca de apoyo para su causa. En vez de regresar al país de manera secreta, desafió al gobierno aterrizando en el principal aeropuerto de Caracas en medio de un gran despliegue publicitario. El gobierno no tomó ninguna medida.

De hecho, algunos de los miembros del régimen de Maduro sostienen que el gobierno no está siendo lo suficientemente severo con las figuras de la oposición como Guaidó.

Refiriéndose a la convención del partido socialista del fin de semana pasado, un ministro dijo a Financial Times que están siendo "muy tolerantes" con los líderes de la oposición.

"Está habiendo demasiada impunidad y no suficiente justicia", explicó.

El mes pasado, durante un debate en la Asamblea Constituyente sobre si quitar o no la inmunidad a Guaidó que impide que sea procesado, los defensores del régimen de Maduro ofrecieron una escalofriante oportunidad de comprender qué puede esperar el líder de la oposición si su intento por derrocar a Maduro finalmente fracasa.

"¿Cómo tratamos a aquellas personas que han traicionado a la nación?" preguntó María León, simpatizante del gobierno y miembro de la Asamblea Constituyente, cuando hizo uso de la palabra en la multitudinaria sala.

"¡Las ponemos contra la pared!", respondieron gritando algunos de los miembros.

Los militares se mantienen mayormente firmes detrás de Maduro, quien aseguró que había derrotado un intento de golpe de estado orquestado por Estados Unidos. El fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek Willian Saab, reconoció el miércoles que son 10 los parlamentarios que están involucrados públicamente en el levantamiento militar del 30 de abril y que el ministerio público tiene las pruebas.

El sábado Maduro hizo otra visita a una base militar para felicitar a los cadetes por estar preparados para pelear "una guerra anti imperialista".

"Un puñado de traidores que se vendieron a los intereses de Estados Unidos no van a manchar el honor militar de la patria", tuiteó durante el viaje al estado de Cojedes ubicado en el noroeste del país.

Estaba junto a él su ministro de defensa Vladimir Padrino López quien, según Estados Unidos, ha mantenido conversaciones con la oposición y había acordado unirse a la rebelión de la semana pasada pero a último momento cambió de parecer..

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