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El banco central de Brasil prueba su poder de fuego con los especuladores

Los factores que llevaron al real a retroceder 10% desde enero, el escenario externo y la incertidumbre política, no han desaparecido

El presidente del banco central de Brasil Ilan Goldfajn dijo que ofrecerá u$s 24.500 millones en nuevos swaps

El presidente del banco central de Brasil Ilan Goldfajn dijo que ofrecerá u$s 24.500 millones en nuevos swaps

El presidente del banco central de Brasil Ilan Goldfajn enfrenta la prueba de su carrera, mientras la moneda de su país otra vez es blanco del ataque de los operadores cambiarios.

Goldfajn, ex economista de Itaú Unibanco, el banco del sector privado más grande de Brasil, advirtió a los especuladores que tiene el poder de fuego para correrlos mediante los swaps cambiarios, en efecto una apuesta contra el dólar fijada en moneda local, el real.

Durante el último episodio de volatilidad anterior a que él asumiera en 2016, el banco central emitió u$s 115.000 millones de esos instrumentos. Esta vez, la entidad vendió sólo algo más de la mitad de esa suma, por lo que le queda margen para más, además de sus reservas por u$s 380.000 millones.

"Podemos superar la suma de swaps ofrecidos antes", dijo Goldfajn durante un discurso en una conferencia de Goldman Sachs en lunes. "Vamos a intensificar su uso en el mediano plazo".

Después de que el banco central se comprometió a ofrecer un total de u$s 24.500 millones de nuevos swaps a fines de esta semana, el real se fortaleció de sus niveles más débiles registrados la semana pasada superiores a 3,90 reales contra el dólar a cerca de 3,68 reales ayer.

La bolsa de valores del país, el Ibovespa, subió ayer pero en menos de un mes acumuló una caída de 15% a 73.000, el nivel visto por última vez en diciembre. El rendimiento de los bonos brasileños a diez años nominados en dólares trepó por encima de 6% ayer, comparado con 4,5% a principios de año, lo que recalca la escala de la presión financiera que enfrenta la economía. Los rendimientos de los bonos del gobierno a 5 años en moneda local se acercaron a 11%, comparado con el 9% de las últimas semanas.

Para algunos inversores, todavía no se materializó una oportunidad de compra para Brasil.

"Estamos subponderados o cortos en casi todo en Brasil", dijo Paul Greer, administrador de carteras de deuda emergente en Fidelity International en Londres. "Creemos que la medida del banco central es desacertada, y lo están haciendo sin el apoyo de la política monetaria o fiscal. Ésta no es para nada una oportunidad de compra".

Según la encuesta mensual de Bank of America Merrill Lynch publicada ayer, los inversores calculan que "el Ibovespa se mantendrá entre 65.000 y 85.000, si bien una tercera parte de los participantes espera que la divisa se ubique por encima de los 3,8 reales por dólar a fin de año".

Los factores que llevaron al real a retroceder 10% desde enero para convertirse en la segunda moneda con peor desempaño en Latinoamérica este año no han desaparecido, principalmente el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano y la incertidumbre política vinculada a las elecciones que celebrará Brasil en octubre, las más impredecibles en décadas.

"La tendencia se vio impulsada por el telón de fondo externo y el escenario político local", dijo David Beker, economista de Bank of Americal Merrill Lynch.

Los repentinos movimientos del real registrados durante el mes pasado golpearon al mercado que tenía una visión positiva de las perspectivas económicas de Brasil.

El mes pasado, la fuga en los mercados en Argentina inquietó a los inversores. El colmo para la recalificación de Brasil llegó cuando el gobierno del presidente Michel Temer cedió ante los camioneros que hacían huelga y les ofreció un costoso subsidio al combustible.

Con populistas de izquierda y derecha liderando las encuestas para las elecciones presidenciales de octubre, los inversores empezaron a vender por temor a que los votantes brasileños no estén listos para las duras reformas fiscales que los economistas creen que serán necesarias para reanudar el crecimiento sostenido de la mayor economía de Latinoamérica.

"El escenario se vuelve cada vez más difícil", escribió el economista jefe de Itaú Mario Mesquita en un artículo de investigación. "Las incertidumbres que rodean la aprobación de las reformas siguen siendo altas".

Los rápidos descensos de la moneda de la semana pasada, antes de que el banco central prometiera la intervención a través del uso de swaps, generaron un debate sobre si Brasil no debería seguir el ejemplo de Argentina y elevar abruptamente las tasas de interés a través de la Selic.

Pero con la inflación en sus pisos de dos años y la economía operando por debajo de su capacidad, las tasas de interés más altas no tendrían sentido, aseguran los economistas.

"La tasa Selic no debería usarse como línea de defensa contra movimientos cambiarios", dijo Zeina Latif, economistas de XP Investimentos, una sociedad de bolsa de San Pablo.

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