El avance demócrata en el Capitolio sumará presión al ya debilitado dólar

Los analistas esperan que la combinación de mayor inflación y política monetaria ultra blanda sea negativa para la moneda estadounidense

La victoria del partido demócrata en la segunda vuelta de las elecciones de senadores en Estados Unidos elevará la presión sobre el dólar  que ya se esperaba que siguiera cayendo este año, sostienen los analistas.

La divisa estadounidense comenzó 2021 en un tono apagado después de haber registrado pérdidas de 7% el año pasado contra una canasta de monedas. La semana pasada alcanzó sus niveles más bajos desde abril de 2018, lo que ayudó a que el euro y el yuan lleguen a sus niveles más altos en varios años.

La moneda estadounidense atraviesa una racha de descensos desde que la Reserva Federal tomó medidas sin precedentes el año pasado para contener la agitación causada por la crisis del coronavirus. Las expectativas de tasas de interés bajas durante años animaron a los inversores a mirar más allá de los típicos refugios como el dólar y buscar rincones más arriesgados del mercado.

Las victorias en el Senado por parte del partido de Joe Biden dejan a los analistas preguntándose si sus proyecciones, ya de por sí negativas, son lo suficientemente pesimistas.

El giro político es "claramente negativo para el dólar y refuerza nuestra opinión de que habrá una mayor depreciación en 2021", afirmó Derek Halpenny, jefe de investigación de mercados globales para Europa, Medio Oriente y Africa en el Banco MUFG, agregando que podría llevar a una mayor depreciación de la moneda de lo que se prevía anteriormente.

Biden ha prometido ampliar el estímulo de u$s 900.000 millones acordado en el Congreso, lo que alimentan las expectativas de que un mayor gasto del gobierno hará subir la inflación. Eso podría erosionar el valor de los activos en dólares, a menos que la Reserva Federal suba las tasas.

El banco central se comprometió el año pasado a permitir que se superara la meta de inflación del 2%, lo que consolidó las expectativas de que mantendría las tasas ultra bajas en los próximos años.

La declaración de la Reserva Federal en su última reunión de política monetaria en diciembre de que mantendría su programa de compra de activos por u$s 120.000 millones mensuales hasta que "haya nuevos avances sustanciales" en la recuperación sumó más presión a la baja sobre la moneda, según Steven Englander, jefe mundial de investigación de divisas del G10 en Standard Chartered.

Otros países serán más rápidos para ajustar la política monetaria, predijo. "El resto del mundo va a decir que no estan en posición de seguir emitiendo y haciendo política fiscal sin que haya una restricción. Estados Unidos  tardará más para llegar a eso."

El dólar ya estaba preparado para un año con bajas, dado el regreso de la confianza a la economía mundial con la llegada de las vacunas para el Covid-19. Los analistas de Goldman Sachs prevén una depreciación del 5% este año en la moneda ponderada por el comercio, con respecto a su nivel actual, mientras que Bank of America estima que el dólar caerá otro 2% frente al euro durante el mismo período.

"El dólar se mantiene cerca de su máximo del ciclo con amplio margen para una tendencia descendente multianual", dijo Gurpreet Gill, estratega de Goldman Sachs Asset Management.

Dominic Bunning, jefe de investigación de divisas europeas de HSBC, espera que el dólar registre las mayores pérdidas contra aquellas divisas vinculadas a los mercados de commodities y que tienden a subir cuando la economía mundial está en auge, como los dólares australiano y neozelandés, y la corona noruega.

"El euro y el yen podrían registrar subas ligeramente menores contra el dólar, ya que es menos probable que se beneficien si aumentara el apetito por riesgo global", dijo.

Podría descarrilar la caída del dólar una corrida hacia la seguridad que anime a los inversores a comprar la moneda de reserva mundial.

Por ahora, los inversores ignoran el resurgimiento de los casos de coronavirus y la nueva ronda de confinamientos en las principales economías, así como la agitación política que se produjo en EE.UU. la semana pasada. La recuperación relativamente sólida de Asia, en particular en China, ha impulsado los activos de mayor riesgo y mantiene el ánimo de los inversores en cuanto a la recuperación mundial,  lo que agrega combustible a la depreciación del dólar. Y los estrategas tienen más claridad sobre el camino que sigue el virus ahora que han surgido múltiples vacunas, lo que disminuye aún más el atractivo de los puertos seguros.

Algunos analistas afirman que cualquier retén inesperado en el camino - ya sea en la capacidad de los gobiernos de contener el actual aumento de casos de Covid-19 o de distribuir eficazmente las vacunas - podría modificar la opinión consensuada de que habrá una sólida recuperación mundial este año, y provocar una corrida hacia el dólar.

"Tenemos hoy un montón de riesgos a los que el mercado no estaría prestando mucha atención", señaló Ben Randol, un estratega de divisas del Bank of America. "No creo que se pueda quitar la vista de la pelota en términos de los riesgos que genera el virus a corto plazo."

Pero el estado de ánimo general entre los analistas es que, si no se produce una gran escalada en la crisis, el compromiso de la Reserva Federal hacia las tasas de interés bajas hará que el dólar se debilite.

"Los fundamentals siguen siendo muy propicios para la debilidad del dólar", dijo Daniel Katzive, jefe de estrategia de divisas para América del Norte en BNP Paribas. "Eso es así desde marzo".

Traducción: Mariana Oriolo

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