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JUEVES 18/04/2019

El ‘Trump tropical’ brasileño busca fortalecer lazos con la Casa Blanca

La visita del presidente brasileño a EE.UU. es un momento importante para ambos países. Los funcionarios esperan que finalmente sea el inicio de una relación entre las dos naciones

Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil el 1 de enero de este año

Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil el 1 de enero de este año

Días antes del encuentro de Jair Bolsonaro con Donald Trump hoy, un selecto grupo de entusiastas se reunieron en el Trump International Hotel en Washington para celebrar las ideas que ayudaron a que esos dos líderes populistas de derecha asumieran el poder.

Eduardo Bolsonaro, el hijo del presidente brasileño, estaba ahí al igual que el otro anfitrión del evento, Steve Bannon, el ex estratega de la Casa Blanca que creó un club de líderes populistas nacionalistas llamado El Movimiento.

"Éste es un momento muy importante, y no sólo para las relaciones entre Estados Unidos y Brasil, sino para el mundo", dijo Bannon. "Las ideas tienen consecuencias, y con la llegada de Bolsonaro a Brasil, Trump a EE.UU, Orban a Hungría y Salvini a Italia, es un momento crucial".

"Al menos estamos haciendo lo que los comunistas y socialistas hicieron hace mucho tiempo", afirmó Eduardo Bolsonaro, que también es presidente del comité legislativo de relaciones exteriores en Brasil. "Nos estamos organizando globalmente".

La visita a Washington del presidente brasileño, el más conservador de la nueva ola de líderes que ignora la "marea rosa" de presidentes izquierdistas en Sudamérica, le dará un bienvenido impulso a Trump. Los dos se reúnen hoy en la Casa Blanca.

El ex capitán del ejército, que comparte la inclinación de Trump por las exageraciones incendiarias y fue electo con una plataforma nacionalista, basada en la ley y el orden, en valores familiares cristianos, alguna vez describió al presidente estadounidense como "un ejemplo para mí... y de muchas maneras para Brasil".

Dejando de lado sus afinidades, la visita de Bolsonaro también es un momento importante para los dos países más grandes del hemisferio. Los funcionarios esperan que finalmente sea el inicio de una relación entre ambas naciones.

El comercio bilateral es de sólo u$s 100.000 millones anuales, una sexta parte del comercio entre México y EE.UU., pese a que la economía brasileña mueve u$s 2 billones, lo que equivale a dos veces el tamaño de México. Brasilia y Washington a menudo tenían desacuerdos desde el punto de vista político; en la ONU Brasil varias veces votó en contra de las iniciativas norteamericanas. Eso probablemente cambie con el gobierno de Bolsonaro, que asumió el 1 de enero y a quien a veces llaman el "Trump Tropical". Mike Pompeo, el secretario de Estado norteamericano, aseguró que es "una oportunidad de transformación".

"Esto es mucho más que una visita protocolar", señaló un asesor estadounidense. "Creemos que será un importante foro para redefinir las relaciones", agregó.

Brasilia espera lo mismo. "Las relaciones económicas y comerciales entre Brasil y EE.UU. durante mucho, mucho tiempo han sido más débiles de sus potenciales niveles", dijo un alto funcionario.

La principal prioridad de Trump probablemente sea Venezuela, en un momento en que su administración ejerce mayor presión sobre el régimen de Maduro en Caracas para que llame a elecciones libres y trabaja de cerca con Brasil y Colombia para abordar la creciente crisis en su país vecino. "Si Brasil da un paso adelante y se convierte en parte de la solución a la crisis de Venezuela, sería una señal para EE.UU., e incluso para la OTAN, de que Brasil es un aliado regional que vale la pena tener", dijo Daniel Lansberg-Rodríguez, especialista en Latinoamérica en Northwestern University.

"Saber que Bolsonaro tiene a Trump de su lado también será importante para los inversores, especialmente si Brasil tiene un año financiero turbulento", dijo en un reciente seminario Matias Spektor, profesor de relaciones internacionales en la escuela de negocios FGV de San Pablo.

Pese al ánimo de celebración, las acciones concretas serán pocas, advirtieron los analistas. Será poco probable que haya grandes avances en comercio, en su membresía en la OCDE y su ingreso a la OTAN.

"El encuentro entre Bolsonaro y Trump podría marcar el comienzo de una transformación", dijo Paulo Sotero, director del instituto Brasil en el Wilson Centre en Washington. "Pero siendo realistas, en la cumbre probablemente se avance en unas pocas metas modestas".

Una de ellas podría ser la mayor cooperación militar, espacial y tecnológica, como permitir lanzamientos de cohetes estadounidenses desde la costa norte de Brasil.

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