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El Brexit podría costar hasta 60.000 millones de euros

Bruselas está analizando una estimación bruta que incluye compromisos presupuestarios impagos, obligaciones jubilatorias y garantías de préstamos

El Brexit podría costar hasta 60.000 millones de euros

Los negociadores del Brexit que representan a la Unión Europea (UE) están impulsando un acuerdo borrador que fija la salida de Gran Bretaña para mediados de 2018 como parte de la primera aproximación de un divorcio que saldría entre 40.000 y 60.000 millones de euros.

Los rígidos planes que tiene Bruselas para el proceso demuestran que está priorizando alcanzar un arreglo de separación limpio –el pago de una considerable suma por parte de Gran Bretaña– por sobre el deseo de Londres de concentrarse en volver a construir relaciones comerciales.

Asumiendo que el Reino Unido inicia las negociaciones formales del divorcio del Artículo 50 en marzo de 2017, la UE apunta a contar con un borrador del acuerdo de salida en el otoño (boreal) de 2018 como tarde, dejando al menos seis meses para ratificar y preparar la salida completa del país para un día determinado de 2019.
La Comisión Europea recomienda no llevar adelante negociaciones comerciales detalladas antes del acuerdo borrador sobre el Artículo 50, pero imagina arreglos transitorios que estén atados al acuerdo de salida.

Los firmes negociadores de la comisión en Bruselas no ven opción más que aplicar un enfoque paso a paso hacia el Brexit, pasando del divorcio a la transición hacia un acuerdo comercial en un período de cinco años o más.
Pero algunos funcionarios europeos temen que tal agenda centrada en el divorcio aumente significativamente los riesgos de ruptura política y una salida británica hostil sin ningún acuerdo de retirada. "Esto es todo muy peligroso", afirmó un alto funcionario que participa de las conversaciones.

Michel Barnier, negociador jefe del Brexit, dijo a sus colegas que buscará que Gran Bretaña pague una factura de salida basada en una visión integral de sus obligaciones según el presupuesto de la UE.
Su equipo está analizando una estimación bruta que incluye compromisos presupuestarios impagos, obligaciones jubilatorias, garantías de préstamos y gasto en proyectos con base en el Reino Unido. Eso excedería significativamente los cálculos anteriores de 20.000 millones de euros netos, que no incluyen el gasto con destino Reino Unido y pasivos contingentes.

La comisión también se inclina a asumir que Gran Bretaña sigue comprometida con parte del presupuesto de la UE para el largo plazo más allá de 2019 –el gasto planificado que se prometió a los estados miembro pero que todavía no aparece como "compromiso" en un año presupuestario.

Teniendo en cuenta estos cálculos del pasivo, el primer reclamo de la comisión en cuanto a la suma bruta que deberá pagar Gran Bretaña sería de entre 40.000 y 60.000 millones de euros, según investigó Financial Times.
Barnier cree que el costo de su salida podría disminuir si hay un acuerdo transicional mediante el cual Gran Bretaña sigue haciendo aportes presupuestarios totales incluso después de dejar la unión como miembro de pleno derecho.

Sin embargo, la UE está preparándose para insistir en que cualquier ampliación de los privilegios del mercado único que reciba Gran Bretaña dependa de que Londres acepte el libre movimiento, las normas de la UE y la jurisdicción de los tribunales de ese bloque. Sería extremadamente difícil que Downing Street se ajuste a esas condiciones, en particular si se mantienen después de las elecciones generales británicas de 2020.

La primera ministra Theresa May dijo el mes pasado al partido Conservador que el país no está abandonando la UE "sólo para ceder otra vez el control de la inmigración" o "para volver a la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo".
Altos diplomáticos europeos temen que la sustancial factura de salida sea intolerable para Westminster y elimine la posibilidad de un divorcio amigable. "Hay un serio riesgo de que los británicos digan al diablo con eso, nos pueden demandar", aseguró uno de ellos.