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LUNES 20/05/2019

Dudas que genera el plan de rescate para Pemex

Dudas que genera el plan de rescate para Pemex

Andrés Manuel López Obrador recibe presiones para salvar a la petrolera estatal Pemex, que está siendo estrangulada por los altos impuestos y sus enormes deudas. Sin embargo, no está claro dónde el nuevo presidente de México podrá encontrar el dinero para encaminar a Pemex mientras al mismo tiempo intenta cumplir con sus compromisos fiscales.

López Obrador promete brindar pronto ayuda para revitalizar a la castigada empresa estatal, medida que él mismo convirtió en tema central de su política energética nacionalista.

"Tenemos los recursos. Vamos a aliviar la carga fiscal de Pemex como nunca antes", dijo, y agregó que los recortes serán financiados con "ahorros" no especificados. Sin embargo, la economía de México se está desacelerando y los inversores actualmente creen que el gobierno no podrá alcanzar su objetivo de crecimiento de 2% este año.

"No creo que Pemex pueda aferrarse a su grado de inversión durante mucho más tiempo a menos que el gobierno tome medidas drásticas. Lo preocupante es que el gobierno piensa que ya está tomando medidas drásticas", dijo Shamaila Khan, jefa de deuda de mercados emergentes de AllianceBernstein.

Pemex, un ícono nacional, fue creada en 1938 cuando México nacionalizó su industria petrolera. Pero la compañía carga con su legado como alcancía del gobierno, lo cual la ha obligado a entregar la mayor parte de sus ganancias al Estado en forma de impuestos y regalías, y tuvo que asumir una deuda cada vez mayor.

López Obrador puso a cargo de Pemex a un aliado cercano, Octavio Romero, pero es un agrónomo sin experiencia en el sector energético que no tiene influencia sobre los inversores. Al mismo tiempo, la producción de Pemex está en caída libre y la calificación de su deuda cayó a cerca de la categoría de basura.

López Obrador dice que Pemex está en mejor estado que en los últimos 30 años porque el gobierno está erradicando la corrupción y este año ha comenzado a inyectar u$s 1.250 millones para impulsar la producción de crudo. Pero los analistas dicen que el objetivo de 2,4 millones de barriles diarios para 2024, en comparación con los 1,73 millones b/d en diciembre, no es realista.

El presidente mexicano ha detenido la histórica reforma energética de México, que abrió el sector a la inversión extranjera en 2013, y dijo que Pemex fue descuidada mientras que las empresas privadas no invirtieron ni produjeron. Así que los joint ventures que podrían haber ayudado a Pemex a compartir los costos operativos están fuera de la mesa, y el presidente descartó la opción del fracking o fracturación para desbloquear las vastas reservas de shale de México.

El mes pasado, Fitch Ratings rebajó la calificación de su deuda a BBB-, sólo un nivel arriba de basura, citando la "sustancial carga fiscal, el alto apalancamiento, obligaciones previsionales sin financiamiento y la exposición al riesgo de interferencia política" entre otros factores.

Otra rebaja en la calificación obligaría a algunos administradores de fondos a vender sus bonos para cumplir con las normas que les exigen invertir en activos con grado de inversión. Tanto México como Pemex se encuentran entre los mayores emisores de bonos en mercados emergentes.

Pemex es la compañía petrolera más endeudada del mundo, y 44% de su deuda de u$s 104.000 millones vence en 2019-23. También tiene pasivos por pensiones de u$s 66.000 millones.

El gobierno ha anunciado un leve aumento de las deducciones fiscales, pero el mercado quiere ver una estrategia coherente, no una serie de soluciones parciales.

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