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Critican la apuesta china de invertir en infraestructura

Un estudio de Oxford señala que más de la mitad de esos desembolsos no agregaron valor económico porque los costos superaron a los beneficios

Critican la apuesta china de invertir en infraestructura

Más de la mitad de las inversiones en infraestructura chinas han "destrozado, y no generado" valor económico ya que los costos fueron superiores a los beneficios, aseguran algunos investigadores de la Universidad de Oxford. Tal afirmación alentará el debate sobre la viabilidad del modelo de crecimiento económico basado en la infraestructura.

La inversión en infraestructura ha sido un gran impulsor del crecimiento económico chino durante los últimos 35 años, en un período en que cientos de millones de trabajadores abandonaban las regiones rurales para emigrar a las zonas urbanas. Este año China elevó el gasto en infraestructura para amortiguar la desaceleración de la inversión en el sector manufacturero.

Sin embargo, este tipo de inversión es un desperdicio significativo y aumenta la ya preocupante deuda de China, afirma el informe publicado por un grupo de profesores encabezado por Atif Ansar, un catedrático de la Escuela de Negocios Saïd de la Universidad de Oxford. "Lejos de ser un motor de crecimiento económico, la típica inversión en infraestructura no brinda un retorno positivo ajustado al riesgo" asegura el informe.

"La mala gestión de las inversiones en infraestructura es la razón principal de los crecientes problemas económicos y financieros en China. Nosotros pronosticamos que, a menos que China pase a tener menos inversiones pero que éstas sean de mayor calidad, el país sufrirá una crisis económica y financiera provocada por el exceso de inversión en infraestructura".

El informe critica lo que ve como el "punto de vista prevaleciente" compartido por los economistas, quienes insisten en que los altos niveles de inversión en infraestructura son cruciales para el crecimiento de los países en desarrollo, y que China ofrece un modelo a seguir para los demás países. Por el contrario, Ansar advierte que algunos países como Brasil, Nigeria y Paquistán no deberían de seguir el ejemplo de China. La iniciativa de política exterior del Presidente Xi Jinping, la Nueva Ruta de la Seda, prevé la construcción de carreteras, ferrocarriles y puertos para conectar a China con Asia central, Medio Oriente y Europa.

"La idea de que el crecimiento de China se debe en gran parte a la fuerte inversión en infraestructura es un mito. El crecimiento fue impulsado por la audaz liberalización económica y por las reformas institucionales, y esa expansión ahora se ve amenazada por la sobreinversión en infraestructura de baja calidad", señaló Ansar.
Tres cuartas partes de todos los proyectos sufrieron de sobrecostos, lo que exacerbó el problema de la deuda, según el informe, que fue publicado en la edición actual de Oxford Review of Economic Policy.

Los autores estiman que una tercera parte de la deuda de u$s 28,2 billones de China se puede atribuir a sobrecostos de este tipo. El estudio está basado en una muestra de 95 proyectos ferroviarios y obras viales entre 1984 y 2008.

Otros economistas no están de acuerdo con el razonamiento de Ansar. Aseguran que aún si un proyecto de infraestructura no llega a generar de manera directa suficiente flujo de caja para cubrir los costos del financiamiento, las externalidades positivas pueden impulsar suficiente actividad económica para que el proyecto valga la pena. "Durante las últimas décadas, la mayor parte de la inversión en infraestructura ha contribuido positivamente a la economía general de China", dijo Louis Kuijs, director de estudios económicos de Asia en Oxford Economics y ex economista senior experto en China del Banco Mundial.

Sin embargo, Kuijs reconoce que China ahora enfrenta rendimientos decrecientes debido a la infraestructura adicional, ya que la mayoría de las inversiones más productivas están a punto de completarse. Otros analistas también reconocen que la excesiva inversión en infraestructura puede causar problemas pero dudan que provoque una crisis.