Coronavirus: Europa ya se prepara para flexibilizar las cuarentenas

Varios países, incluyendo a Francia y España, están planeando sus estrategias de salida del aislamiento, pero al mismo tiempo tienen en claro que deben evitar una segunda ola de contagios.

Los gobiernos de todo Europa empezaron los preparativos para suavizar las cuarentenas impuestas en gran parte del continente para contener la pandemia de coronavirus.

Francia, España, Bélgica y Finlandia son algunos de los muchos países que crearon comités de expertos para analizar la flexibilización gradual de las órdenes de aislamiento social para algunas empresas y escuelas, y a su vez evitar una segunda oleada de contagios.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, extendió el sábado el bloqueo de su país por otras dos semanas hasta el 26 de abril, pero dijo que la prohibición de toda actividad laboral no esencial, incluyendo la industria y la construcción, impuesta el mes pasado se levantará después de Semana Santa. "Cuando tengamos la curva [de contagios] bajo control, nos dirigiremos hacia una nueva normalidad y hacia la reconstrucción de nuestra economía", agregó. "Un equipo específico de epidemiólogos trabaja hace dos semanas en un plan para reanudar la actividad económica y social".

Angelo Borrelli, jefe de la Agencia de Protección Civil de Italia, que se encarga de coordinar la respuesta nacional al brote, sugirió que la "fase dos" de la cuarentena del país podría comenzar el mes próximo. "No quiero dar fechas, pero entre ahora y el 16 de mayo es posible que tengamos más datos positivos que nos permitan reanudar las actividades y luego iniciar la fase dos", dijo.

Édouard Philippe, el primer ministro francés, señaló la semana pasada que el proceso de "desconfinamiento" no tiene precedente y será muy complejo, agregando que "probablemente no haya un levantamiento absoluto de la cuarentena para todos".

Dinamarca, que fue uno de los primeros países de Europa en paralizar las actividades y cerrar sus fronteras, la semana pasada se convirtió en el primero en fijar un calendario para la flexibilización de las restricciones. "Si las cifras se mantienen estables y razonables, el gobierno iniciará una apertura gradual y controlada de nuestra sociedad", dijo el 30 de marzo la primera ministra Mette Frederiksen.

Alemania también empezó a preparar lo que un funcionario denominó una "eliminación gradual" de la cuarentena que sería "aceptable en términos de política sanitaria". "Pero somos cuidadosos con lo que decimos en público", agregó. "El mensaje importante ahora es que no estamos en una fase de la pandemia en la que podamos decir a la gente que las medidas se pueden relajar", dijo Steffen Seibert, vocero de la canciller alemana Angela Merkel.

Christiane Woopen, asesora científica del gobierno del estado de Renania del Norte-Westfalia, la región más poblada de Alemania, publicó junto con una docena de académicos - epidemiólogos, médicos, abogados y economistas - un informe para el Instituto de Economía Ifo con sede en Munich que intenta enmarcar lo que ella llama una "estrategia de apertura, no de salida", ya que es poco probable que se produzca un regreso a la normalidad sin que haya amplia disponibilidad de una vacuna contra el Covid-19, para lo cual todavía faltan varios meses.

El informe de la Ifo recomienda aplicar una estrategia "ajustada al riesgo", en la cual algunos grupos etarios, regiones y funciones sociales y empresariales pueden reanudar la actividad antes que otros.

Estos cambios requerirán enormes modificaciones de organización. Dinamarca y Bélgica, por ejemplo, analizan dividir en dos las clases y la semana escolar, para permitir un mejor distanciamiento social.

Cualquier flexibilización de las restricciones tendría que ir acompañada de muchos más testeos, sostiene Martin Lohse, profesor de farmacología de la Universidad de Würzburg, y otro autor del informe de Ifo.

Las pruebas de anticuerpos también serían indispensables aunque por ahora ninguno de los tests que se están haciendo en todo el mundo es considerado suficientemente preciso.

Y los gobiernos deben impulsar la producción de equipos de protección a medida que se generaliza el uso de barbijos.

Traducción: Mariana Oriolo

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