Miércoles  23 de Agosto de 2017

Con Afganistán, el presidente de EE.UU. cedió ante los generales

Con Afganistán, el presidente de EE.UU. cedió ante los generales

No hay dudas de que el presidente Donald Trump heredó una mala carta en Afganistán. La guerra más larga de la historia de Estados Unidos probablemente sea imposible de ganar. La historia militar rusa, y antes que eso, la británica, indicaba lo mismo incluso antes de que George W Bush invadiera hace 16 años inmediatamente después de que se produjeran los atentados terroristas del 11 de septiembre en suelo norteamericano.

Y sin embargo, como era de esperar desde el ventajoso lugar de la Oficina Oval, Trump encontró que las consecuencias de huir eran demasiado graves como para considerarlas. Hacer eso, tal como dijo el lunes en un discurso sobre su estrategia con Afganistán, "crearía un vacío que instantáneamente ocuparían los terroristas, incluyendo Estado Islámico y al-Qaeda". Sería repetir el error que cometió la administración Obama cuando se retiró prematuramente de Irak en 2011, lo que le permitió al Estado Islámico tomar territorio que EE.UU. y los soldados iraquíes habían ganado derramando tanta sangre. Desde una perspectiva política local esa posibilidad es insostenible.

Por lo tanto, después de haber prometido en la campaña electoral poner fin a la guerra en Afganistán y evitar ene el futuro ese tipo de participaciones en el extranjero, Trump acató el consejo de sus generales y dio un giro. Lo hizo con duras advertencias para Pakistán, país al que acusó de albergar terroristas, sentir un amor condicional por el asediado gobierno de Afganistán, y tener un vago plan para reforzar a las fuerzas especiales -compuestas por cerca de 10.000 personas- que ahora están en servicio activo para entrenar y ayudar al ejército afgano.

No hay nada en todo esto que cambie los términos o las circunstancias estratégicas de la participación de EE.UU. en Afganistán de manera significativa. Éstas son todas tácticas que ya antes se probaron y demostraron ser ineficaces. Sin embargo, Trump formuló sus planes para anular el legado de Barack Obama. A diferencia de su predecesor, se negó a establecer un cronograma para la intervención. Tampoco se trata de construir una nación. Se trata de matar y derrotar a los terroristas.

El presidente tiene razón en un aspecto: las anteriores oportunidades en que se fijaron fechas para la retirada de Estados Unidos sólo se alentó a los talibanes a aguantar. Tal como les gusta decir a los generales, "Estados Unidos tiene los relojes, los talibanes tienen el tiempo".

Sin embargo, el compromiso de largo aliento que asumió Trump llegó casi al mismo tiempo que su país pierde la paciencia con esta costosa participación con final abierto -una contradicción que es probable no convenza a sus enemigos de que esto sea mucho más que fanfarronadas-.

Trump llamó a esta estrategia "realismo con principios". Pero no es ni realista -las exhortaciones no ganan guerras- ni tiene principios. Unos pocos miles de soldados adicionales -4000- y la dura retórica sobre Pakistán cambiarán poco la situación. Peor, el llamamiento a que India se involucre intensifica más la rivalidad entre los socios nucleares del sur de Asia, que alentó el comportamiento hipócrita de Islamabad en el pasado. Trump también podría darse cuenta que sacarle un ojo a Pakistán únicamente hará que se acerque más a Beijing.

El gobierno afgano controla algo más de la mitad del país. El Taliban está resurgiendo, el Estado Islámico logró establecerse y hace poco Kabul fue víctima de atentados con bombas. En este entorno están perdiendo la vida más civiles ahora que en cualquier momento desde que Obama inició su propia estrategia en 2009.

Para que hubiera alguna esperanza de que la contra insurgencia tenga éxito, Estados Unidos tendría que asumido un comprometido de largo aliento y colocar más soldados sobre el terreno para ganarse los corazones. Trump se conformó quedándose a mitad de camino: mantiene el compromiso de Estados Unidos en Afganistán en un compás de espera que apenas se sostiene.

Shopping

MONEDAS Compra Venta
DÓLAR B. NACIÓN0,000079,750085,7500
DÓLAR BLUE0,0000154,0000158,0000
DÓLAR CDO C/LIQ0,2525-150,9036
EURO0,094196,291996,3357
REAL0,388915,220315,2317
BITCOIN-9,801816.879,260016.896,3200
TASAS Varia. Ultimo
BADLAR PRIV. Pr. ARS-0,550533,8750
C.MONEY PRIV 1RA 1D-3,030332,0000
C.MONEY PRIV 1RA 7D-2,758635,2500
LIBOR0,05311,0546
PLAZO FIJO0,000034,0000
PRESTAMO 1RA $ 30D-0,662861,4500
TNA 7 DIAS-0,302846,0900
BONOS Varia. Último Cierre Día Anterior
BODEN 20150,00001.424,501.424,50
BOGAR 20180,00009,829,82
BONAR X0,00001.585,501.585,50
CUPÓN PBI EN DÓLARES (LEY NY)0,000095,0095,00
CUPÓN PBI EN PESOS0,58821,711,70
DISC USD NY0,000061,1061,10
GLOBAL 20170,00001.676,001.676,00
BOLSAS Varia. Puntos
MERVAL1,040054.150,6500
BOVESPA-0,3600110.132,5300
DOW JONES-0,580030.046,2400
S&P 500 INDEX-0,15843.635,4100
NASDAQ0,470012.037,3260
FTSE 1001,10007.273,4700
NIKKEI-0,580021.803,9500
COMMODITIES Varia. Último Cierre Día Anterior
SOJA CHICAGO0,0000435,0455435,0455
TRIGO CHICAGO0,0000216,1449216,1449
MAIZ CHICAGO0,0000165,3477165,3477
SOJA ROSARIO0,0000344,5000344,5000
PETROLEO BRENT-1,872047,700048,6100
PETROLEO WTI-1,618944,970045,7100
ORO0,13851.808,00001.805,5000

OpenGolf Newsletter

Anotate y recibí el resumen semanal del mundo del golf.

OpenGolf
Revista Infotechnology