Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Como afectará el Brexit a la economía estadounidense

Se cree que las implicancias del referéndum serán modestas para la actividad, mientras que la turbulencia financiera lleva a la Fed a mantener las tasas

Las acciones de EE.UU. se recuperaron enseguida tras el shock del Brexit

Las acciones de EE.UU. se recuperaron enseguida tras el shock del Brexit

Si bien el shock del Brexit sacudió severamente a los mercados estadounidenses, a fines de la semana pasada las acciones ya habían recuperado su equilibrio en Wall Street.
El rebote refleja la visión de que las consecuencias económicas del referéndum británico serán modestas en Estados Unidos, mientras que la turbulencia financiera lleva a la Reserva Federal a mantener la política monetaria por más tiempo.

"El Reino Unido está cayendo al precipicio y es difícil saber dónde termina –pero en ningún lugar bueno", dijo Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics. Sin embargo, para Estados Unidos no habría un impacto significativo en el crecimiento, agregó.

Por el momento, los funcionarios de la Fed se resisten a ser optimistas sobre las implicancias del Brexit. Ya hay señales de menor contratación por parte de las compañías norteamericanas afectadas por la votación y la agitación en Europa golpeó la confianza global, lo que podría agravarse si surgieran evidencias de que se propaga el euroescepticismo en otros estados de la UE.

Stanley Fischer, vicepresidente de la Junta de la Reserva Federal, dijo el viernes que si bien los últimos datos de Estados Unidos fueron positivos, la Fed prefirió mantenerse en el modo "esperar y ver" tras el Brexit.

¿Cuáles son los lazos económicos?
El Reino Unido se dirige hacia una desaceleración económica autoinflingida desde que votó a favor del Brexit. Pero para una economía de la escala de Estados Unidos, en si misma ésta no es una gran preocupación dado que Gran Bretaña representa menos de 4% del PBI global.
Las exportaciones norteamericanas de bienes y servicios a Gran Bretaña representan menos de 0,7% del PBI estadounidense, lo que significa que incluso una gran crisis en el Reino Unido no debería tener serios efectos para Norteamérica. Hasta en un escenario muy grave con una caída de 10% de las exportaciones a Gran Bretaña, el crecimiento de EEUU disminuiría menos de 0,1 punto porcentual, según Goldman Sachs.

Más preocupante sería una desaceleración generalizada en toda la UE, quizás provocada por demoras en la inversión corporativa en medio de la incertidumbre por el futuro del bloque. Las exportaciones norteamericanas hacia la zona del euro representan casi 2% del PBI de Estados Unidos.

Mohamed El-Erian, asesor económico jefe en Allianz, dijo: "Si bien las incertidumbres derivadas del Brexit constituyen otro viento en contra externo para el crecimiento económico norteamericano, no es suficientemente fuerte como para descarrilar la economía norteamericana, cuyos impulsores internos siguen siendo sólidos, aunque no espectaculares."

¿Y las vinculaciones financieras?
El Reino Unido y EE.UU. están profundamente interconectados desde el punto de vista financiero. Por lo tanto, éste es potencialmente el canal de contagio más significativo desde el otro lado del Atlántico. La exposición del sistema bancario norteamericano a Gran Bretaña es superior a la que tiene en cualquier otro país, por ejemplo.

Sin embargo, si bien los mercados de acciones y las monedas registraron fuertes movimientos a principios de la semana pasada, los funcionarios estadounidenses se tranquilizaron al ver que la plomería financiera funcionaba con bastante fluidez. Los principales bancos centrales prometieron ofrecer liquidez en dólares, y las reformas pos-crisis permitieron que los inversores estuvieran menos nerviosos por la seguridad y salud de los bancos que durante el crac financiero de 2008.

¿Cómo afecta la mayor solidez del dólar?
Éste es lo que tal vez más inquiete a la Fed. El dólar en alza estuvo en el centro de la agitación financiera de enero y febrero pasado y fue un persistente lastre para las exportaciones y la inflación de Estados Unidos, que sigue bien por debajo de la meta de la Fed de 1,6%.

Si el lento crecimiento global se contrae aún más por el derrumbe de la confianza dentro de Europa, podría haber más alzas del dólar. Éso podría ocurrir, dado que la política monetaria del Reino Unido, de la zona del euro y de Japón parece a punto de ser más blanda de lo que los bancos centrales habían señalado previamente.
Probablemente la conclusión sea que la política de la Fed se mantendrá igual durante más tiempo de lo que esperaban los mercados.

"Si no hay errores de política del otro lado del Atlántico ni un accidente financiero, el tema externo más apremiante para la FED es un dólar más fuerte post Brexit", dijo El-Erian.
El resultado del Brexit probablemente retarde pero no elimine las chances de una suba de tasas en 2016", dijo.