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Clinton logró hacer enojar a Trump, que se mostró nervioso

La candidata demócrata se mostró con más confianza y puso a su adversario a la defensiva. El empresario no pudo controlar su temperamento

Clinton logró hacer enojar a Trump, que se mostró nervioso

Donald Trump y Hillary Clinton chocaron fuertemente en su primer debate presidencial. Mientras el magnate de los bienes raíces acusaba a su rival de ser "la típica política", la ex secretaria de Estado aseguraba que el republicano no era apto para ser comandante en jefe.

En un duelo que mostró una disciplinada Clinton enfrentando a un inconexo Trump, uno de los golpes de ella más efectivos fue sobre la negativa de él de presentar sus declaraciones de impuestos, algo que han hecho todos los candidatos presidenciales desde Richard Nixon.

"Creo que podría deberse a dos razones. Primero, quizás no sea tan rico como dice ser. Segundo, quizás no es tan caritativo como asegura", dijo Clinton a una audiencia estimada de 100 millones de personas. "O a lo mejor, no quiere que el pueblo norteamericano sepa que no pagó nada en impuestos federales".

Cuando Clinton dijo que las únicas declaraciones que había presentado mostraban que no ha pagado ningún impuesto federal, Trump respondió: "Eso me hace inteligente". Argumentó que dará a conocer sus impuestos, aunque estén siendo auditados, si Clinton revelaba los 33.000 emails que fueron borrados antes de que el FBI abriera una investigación sobre su servidor privado.

Trump estaba relativamente controlado al inicio del encuentro de 90 minutos, que es cuando más audiencia tiene. Pero perdió los estribos cuando Clinton lo puso nervioso atacándolo con sus antecedentes como empresario y su historia de racismo, incluyendo cuando promocionó la teoría de que el presidente Barack Obama no había nacido en EE.UU.

Muchos analistas aseguran que Clinton derrotó fácilmente a su oponente manteniéndose disciplinada y demostrando su conocimiento sin ser demasiado aburrida. En uno de sus comentarios mejor recibidos, ella dijo: "Creo que Donald simplemente me critica por haber preparado este debate. Y sí, lo hice. Y ¿sabe para qué más me preparé? Me preparé para se presidente. Y creo que eso es bueno".

"Nunca vi un debate más desparejo", dijo Norm Ornstein, analista político del American Enterprise Institute. "Él estaba enojado, disperso, nervioso y a menudo incoherente. Tenía que mostrarse modestamente presidenciable, en actitud y temperamento, y era muy muy baja su vara en cuanto a los conocimientos fundamentales. Falló en todo".

Larry Sabato, profesor de la Universidad de Virginia, concuerda con que Clinton fue la "clara ganadora" pero señaló que el resultado podría no importar. "Él es el candidato del cambio y automáticamente recibirá los votos de decenas de millones que odian a Hillary Clinton, pero quizás esto detenga la caída de Clinton en las encuestas".

"Trump jugó de defensa. Dedicó demasiado tiempo a explicar sus declaraciones de impuestos, sus opiniones sobre la guerra de Irak y otros callejones sin salida y casi no dedicó suficiente tiempo a responsabilizar a Hillary de su propio historial", dijo Chad Kolton, ex funcionario de la administración Bush. "Fue una actuación terrible que probablemente desinfle cualquier impulso que viniera teniendo", agregó.

Antes del encuentro, algunos estrategas que prepararon a los republicanos para los debates de las primarias decían que era clave para derrotar a Trump no morder su anzuelo. Pero Clinton fue un paso más adelante. Le dio a su oponente de su propia medicina y lo acusó de ser un racista que estafó a norteamericanos comunes y que evitó pagar el impuesto federal sobre los ingresos.

"Yo decía que ella no debían morder el anzuelo de Trump. Por el contrario, lo que pasó fue que él mordió el anzuelo de ella", dijo Robert Klaffky, estratega que ayudó al gobernador de Ohio John Kasich a prepararse para los debates republicanos. "Nunca lo ví hacer eso tantas veces".

Si bien la mayoría de los analistas independientes sostienen que Clinton ganó el debate, no queda claro cómo lo verán los votantes. Una encuesta rápida de Public Policy Polling a 1.000 personas que lo estaban mirando indicó que el 51% pensaba que ella había ganado, 40% pensaba que Trump había sido el mejor y 9% no estaba seguro.

Clinton ganó varios puntos en los mercados de apuestas. Sin embargo, algunos analistas advirtieron que durante las primarias republicanas Trump parecía perder en todos los debates pero que en los siguientes días crecía en las encuestas.