Lunes  24 de Septiembre de 2018

China teme el ataque de un frente entre EE.UU, Japón y la UE

La guerra de aranceles iniciada por Donald Trump puede tener aliados a la hora de reclamar a Beijing la erradicación de prácticas comerciales desleales

China teme el ataque de un frente entre EE.UU, Japón y la UE

Hace unos días atr{as, mientras las rondas de conversaciones entre China y EE.UU. para evitar una guerra comercial se desarrollaban, aunque nunca llegaron a finalizarse, llegaban personas a la capital estadounidense para una reunión posiblemente mucho más trascendental. La ocasión que los convocaba era un inusual foro trilateral entre representantes comerciales de EE.UU., la UE y Japón.

Su misión de erradicar presuntas prácticas comerciales desleales por parte de "terceros países" no especificados.

Cuando el representante comercial de EE.UU. Robert Lighthizer y sus homólogos de la UE y Japón anunciaron la iniciativa al margen de la reunión de la Organización Mundial del Comercio celebrada en Buenos Aires el pasado diciembre, no acusaron a ningún país en particular por fomentar supuestamente "condiciones de competencia desleal causadas por grandes subvenciones que distorsionan el mercado y por empresas estatales, transferencias forzadas de tecnología y requisitos de contenido nacional".

No obstante, no había casi dudas sobre la identidad del elefante en la habitación. La Comisaria de Comercio de la UE Cecilia Malmström señaló en ese momento: "No es un secreto que pensamos que China es el mayor culpable aquí".

El encuentro trilateral implica un cambio radical en el enfrentamiento entre Washington y Beijing. El Partido Comunista y los funcionarios del gobierno de China confían en que pueden hacer frente a una guerra comercial a gran escala con EE.UU., que se siente cada vez más como un final anunciado. Los funcionarios chinos se despertaron las semana pasada con el anuncio del presidente Donald Trump de imponer aranceles a todas las exportaciones chinas a EE.UU. También con un tuit presidencial en el que Trump exigía a Apple que repatriara su cadena de producción en China.

Sin embargo, lo que realmente los mantiene en vilo por la noche es un posible ataque coordinado del gobierno de Trump, la UE y Japón a su modelo exclusivo de "capitalismo de Estado", pieza clave del éxito económico del país en los últimos 40 años.

En los últimos meses, la UE y Japón se sumaron a EE.UU. en los reclamos presentados ante la OMC contra las "transferencias forzosas de tecnología" de China mediante el requisito de estructuras de negocio conjuntas con socios locales. "Ningún país debería exigir o presionar para que se realicen transferencias de tecnología de empresas extranjeras a empresas nacionales mediante la implementación de requisitos de empresas conjuntas, limitaciones al capital extranjero, revisiones administrativas y procesos de otorgamiento de licencias", dijeron Lighthizer, Malmstrom y Hiroshige Seko, ministro de Economía, Comercio e Industria, en un comunicado conjunto en mayo.

Beijing teme que Trump -tras un período de cosechar conflictos comerciales con varios países -haya dado con una estrategia comercial más eficaz que implique aislar a China.

"Este tipo de medidas pone a los chinos muy nerviosos", dice Eswar Prasad, ex jefe de la división China del FMI que actualmente enseña en la Universidad de Cornell.

En conversaciones privadas, los funcionarios de Beijing dijeron que no podían creer la suerte que tuvieron cuando el presidente de EE.UU. este año inició acciones comerciales simultáneas contra China, la UE, Canadá, México, Japón y Corea del Sur. El enfoque disperso inicial de Trump le dio una tregua a Beijing, que cuenta con el respaldo de Bruselas y Tokio en una demanda ante la OMC contra los aranceles estadounidenses a las importaciones de acero y aluminio.

No obstante, desde la ahora famosa foto de Trump frente a sus aliados del G7 en la cumbre celebrada en junio en Quebec, hay indicios de que tres de las cuatro mayores potencias comerciales del mundo pueden combinar fuerzas para presionar a China. Además de las conversaciones de Lighthizer con Bruselas y Tokio, el gobierno de Trump está trabajando para consolidar las recientes treguas comerciales con la UE y México, y negociar un nuevo NAFTA con Canadá.

Muchos desconfían de que el presidente de EE.UU. apunte sus cañones sólo contra China. "Para que eso suceda, Trump tendría que comportarse de una manera muy diferente", explica un veterano banquero europeo. "Los europeos no confían en él, y no deberían hacerlo. Su reciente amenaza de abandonar la OMC ilustra la clase de comportamiento errático que podría romper cualquier alianza con la UE y Japón, que prefieren trabajar mediante el organismo multilateral de comercio", señala el banquero.

No obstante, las frenéticas conversaciones comerciales del verano entre Trump y la UE, China, México y Canadá aumentaron las presiones sobre el presidente Xi Jinping, que hace un año se encaminaba hacia un congreso del Partido Comunista que confirmó su condición de líder más poderoso del país.

"En 2017, en Beijing prevalecía la sensación de que todo estaba bien", comenta una persona que se reunió con Liu He, el zar económico de Xi y otros altos funcionarios chinos en las últimas semanas. "Esta primavera pensaron que las amenazas arancelarias de Trump eran un obstáculo en el camino. Ahora saben que no son un obstáculo en el camino e incluso que si Trump muere mañana, este problema no desaparece. También se dan cuenta de que tienen problemas comerciales con Europa".

Cuando el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker viajó a Beijing para celebrar una cumbre bilateral en julio, le dijo sin rodeos al primer ministro Li Keqiang que compartía muchas de las preocupaciones de Trump y Lighthizer sobre el capitalismo de estado chino. "Su mensaje para Li fue que no necesariamente nos gustan los métodos de Trump, pero no todo es fruto de su imaginación", sostiene una persona que presenció una reunión entre ambos funcionarios.

Por su parte, Tokio se llevó una agradable sorpresa con el acercamiento iniciado por Beijing el año pasado. Según un funcionario japonés, la reciente ola de propuestas chinas fue "gracias a Trump" y añade que "las políticas comerciales de Trump influyeron en la postura diplomática de China".

Si bien el primer ministro Shinzo Abe no deja pasar oportunidad para reducir las tensiones con Beijing, está mucho más preocupado por mantener una buena relación con su aliado militar estadounidense. "China pretende que nos pleguemos a sus críticas directas a las políticas comerciales de Trump, que por supuesto nos preocupan mucho", agrega el funcionario. "Pero también estamos de acuerdo básicamente con la postura de Trump respecto del acceso al mercado y otros asuntos [en materia de comercio e inversión] en China".

A Beijing le importa si sus dirigentes tendrán que enfrentarse solo a EE.UU. o también a la UE y Japón, especialmente dada la campaña que lleva adelante contra las prácticas financieras arriesgadas que han ralentizado la inversión y el crecimiento económico. No obstante, los chinos también empezaron a pensar que las amenazas comerciales de Trump son mucho más que fanfarronadas vacías.

Después de más de un año de restar importancia a los riesgos, Xi y Liu finalmente se desayunaron en mayo de que las reiteradas amenazas de Trump de sancionar a China por el presunto robo de propiedad intelectual y otras prácticas comerciales desleales no eran teatro. Ese mes, el presidente estadounidense contradijo a su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin -que declaró que la guerra comercial entre los dos países había quedado "en suspenso"- al anunciar su decisión de imponer aranceles punitivos a las exportaciones industriales chinas por valor de u$s 34.000 millones a principios de julio.

Trump ahora está a punto de autorizar una tercera ronda de aranceles que llevará el valor total de los productos chinos afectados a u$s 250.000 millones, aproximadamente la mitad de las exportaciones anuales totales a EE.UU. "los chinos les debería preocupar Trump", dice Steve Bannon, ex asesor político del mandatario estadounidense. "Nunca tuvieron que enfrentar algo así".

Ahora son cada vez más los funcionarios y analistas de Beijing que están de acuerdo con Bannon, ya que la escalada de la guerra comercial es solo la punta de flecha de una campaña mayor de EE.UU. para "contener" a China. "El riesgo de que China y EE.UU. se encaminen a una nueva Guerra Fría está aumentando", dice Tu Xinquan, profesor de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Beijing. "Será una pesadilla para China, EE.UU. y el mundo entero".

Wang Chong, del Charhar Institute, un centro de investigación de Beijing, dice que el problema actual de China en EE.UU. no es sólo Trump: "Tanto el Partido Republicano como el Demócrata llegaron al consenso de que deberían tratar de frenar el desarrollo de China".

En una serie de artículos en publicaciones controladas por el partido, funcionarios chinos advirtieron recientemente que el país enfrenta una nueva era de "contención estratégica" orquestada por EE.UU.

"A raíz de que EE.UU. define a China como un competidor estratégico, las relaciones entre ambos países experimentarán un profundo reajuste", escribió Long Guoqiang, vicepresidente del Centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado, en un artículo publicado el 29 de agosto en el People's Daily. "En el pasado, la Unión Soviética y Japón se vieron obstaculizados por EE.UU. Dado el rápido desarrollo de la economía de China y su amplia fortaleza nacional, EE.UU. centró completamente su atención en China".

"Cada vez es más evidente que el gobierno de Trump está decidido a contener a China", agrega Shi Yinhong, experto en asuntos internacionales de la Universidad Renmin en Beijing. "Creo que la próxima tanda de aranceles es inevitable. La guerra comercial durará bastante tiempo".

Pocos días después de la aparición del artículo de Long, en una columna anónima en Qiu Shi, un diario del Partido Comunista cuyo título figura traducido por "En busca de la verdad", también se acusó a EE.UU. de tratar de "frenar el desarrollo de los países en desarrollo, especialmente China".

Incluso las personas que critican las políticas comerciales y económicas de China coinciden en que es probable que esas interpretaciones oficiales del objetivo final de Trump sean correctas. Dicen que el único acuerdo comercial que aceptaría de China es uno que Xi no podría ofrecer, porque incluiría concesiones sobre la forma en que el partido administra todo, desde la política industrial hasta las empresas estatales y el yuan. Otros sostienen que el desenlace ideal para Trump es que no se llegue a acuerdo alguno, ya que esto le permitiría aplicar aranceles a largo plazo a todas las exportaciones chinas a EE.UU. con el fin de llevar a cabo una restructuración radical de las cadenas de suministro mundiales.

"El equipo del Gobierno ahora entiende que Trump puede llegar a ser flexible en muchas cosas, pero que la batalla más importante que quiere librar es contra China", dice Bannon. "El principal interés de Trump es sacar las cadenas de suministro de China".

Una señal de que esta estrategia quizá esté dando resultado es que el 31 de agosto Ford anunció que cancelaría los planes para exportar vehículos Focus fabricados en China a EE.UU. a partir del próximo año. Los vehículos habrían estado sujetos a un arancel del 25% sobre las exportaciones chinas de automóviles impuesto por el gobierno de Trump en agosto. Great Wall, el fabricante nacional de vehículos deportivos utilitarios (SUV, por sus siglas en inglés) más exitoso de China, también está reevaluando sus planes para exportar a EE.UU.

"El establecimiento de seguridad nacional de EE.UU. identificó correctamente a China como un competidor estratégico", dice otra persona que asesora a políticos chinos. "Su estrategia es contener a China mediante el comercio".

"El riesgo de que China y EE.UU. se encaminen hacia una nueva Guerra Fría está aumentando. Será una pesadilla para China, Estados Unidos y el mundo entero", dice Tu Xinquan, Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Beijing

El entusiasmo con el que Trump impuso aranceles a las exportaciones chinas este verano -contrariamente a la fuerte retórica de las publicaciones oficiales del partido- reforzó la sensación de inquietud entre los funcionarios de Beijing que tienen las manos ocupadas con complejas reformas financieras.

En esas circunstancias, esperan que no se desate una guerra comercial con EE.UU., al mismo tiempo, cada vez más funcionarios y sus asesores la considera inevitable, al menos a corto plazo.

Por el momento, consideran que lo único que pueden hacer es intentar reducir los daños inevitables. "Esperábamos que la escalada de la guerra comercial obligase a las empresas estadounidenses a hacer entrar en razón a Trump, pero no funciona", dice el Profesor Tu. "Por lo tanto, debemos reconsiderar nuestras medidas de represalia, que no deberían ser demasiado agresivas. Si Trump quiere comportarse como un loco, que lo haga".

No hay comentarios. Se el primero en comentar
MONEDAS Compra Venta
DÓLAR B. NACIÓN-0,684941,500043,5000
DÓLAR BLUE-0,337144,150044,3500
DÓLAR CDO C/LIQ-1,5976-43,0177
EURO-0,273748,292548,3993
REAL-0,761111,071511,0962
BITCOIN0,456010.871,440010.881,3400
TASAS Varia. Ultimo
BADLAR PRIV. Pr. ARS0,000050,7500
C.MONEY PRIV 1RA 1D-2,766861,5000
C.MONEY PRIV 1RA 7D-2,723762,5000
LIBOR0,05311,0546
PLAZO FIJO0,000052,0000
PRESTAMO 1RA $ 30D0,189468,7600
TNA 7 DIAS-3,477150,8000
BONOS Varia. Último Cierre Día Anterior
BODEN 20150,00001.424,501.424,50
BOGAR 20180,00009,829,82
BONAR X0,00001.585,501.585,50
CUPÓN PBI EN DÓLARES (LEY NY)20,5246170,00141,05
CUPÓN PBI EN PESOS31,42862,301,75
DISC USD NY-1,6393120,00122,00
GLOBAL 20170,00001.676,001.676,00
BOLSAS Varia. Puntos
MERVAL-0,520040.294,8200
BOVESPA0,0500102.012,6400
DOW JONES0,030026.719,1300
S&P 500 INDEX-0,17322.950,4600
NASDAQ-0,32008.031,7070
FTSE 1000,14007.139,7600
NIKKEI-0,580021.803,9500
COMMODITIES Varia. Último Cierre Día Anterior
SOJA CHICAGO0,6923334,0003331,7038
TRIGO CHICAGO2,2814197,6812193,2719
MAIZ CHICAGO1,0741175,9772174,1072
SOJA ROSARIO0,6009234,4000233,0000
PETROLEO BRENT-0,567564,830065,2000
PETROLEO WTI0,644357,800057,4300
ORO1,56851.418,10001.396,2000
https://www.apertura.com
Revista Apertura
Revista Infotechnology