Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Cargill quiere volver a crecer y se concentra en sus negocios rentables

La mayor comercializadora de granos del mundo muestra utilidades en baja. Buscará enfocarse en los negocios donde tenga ventajas comparativas

Cargill quiere volver a crecer y se concentra en sus negocios rentables

Cargill acaba de terminar un "año crucial", señala su informe anual de resultados 2015-16. La gran pregunta ahora es si la comercializadora agrícola más grande del mundo volverá a la senda del crecimiento.

La ganancia operativa de la compañía estadounidense en su último ejercicio financiero finalizado en mayo fue el más bajo desde 2011-12, arrastrado por la debilidad de los mercados de granos que forman parte del derrumbe general de los precios de los commodities.

En respuesta al desplome, los ejecutivos de Cargill están tratando de simplificar y brindar mayor coherencia a su compañía fundada hace 151 años y convertida en un conglomerado disperso. Cargill quiere ampliarse en áreas donde ya es sólido y salir de aquellas actividades donde tiene poca o nula ventaja competitiva.

Siguiendo esa estrategia, en 2015-16 Cargill pagó u$s 2100 millones por negocios nuevos y vendió otros por u$s 2400 –sumas elevadas para una empresa no cotizante que todavía dirigen las familias fundadoras Cargill y MacMillan.

Hay razones de peso que justifican el nuevo enfoque de Cargill. Sus diversas operaciones abarcan hasta administración de fondos e, incluso en comercialización –a principal actividad de la compañía– hay múltiples variantes además de productos agrícolas. Por ejemplo, tiene una unidad que compra y vende energía y metales.

Además, las operaciones agrícolas centrales son extremadamente variadas. Si bien su principal objetivo es encontrar clientes para los granos, la compañía también fabrica ingredientes para grupos alimenticios líderes como Coca-Cola y McDonald’s, y tiene una importante unidad en el negocio de la carne, que alimenta y sacrifica ganado y pollos.

Pero con el deterioro de su desempeño debido a la menor demanda de alimentos en medio de una abundante oferta, Cargill está dándole nueva forma a la compañía.

"Esto es muy dramático para Cargill", dijo John Campbell, director general del banco de inversión Ocean Park Advisors. "Se los conoce como una comercializadora agrícola muy exitosa. El punto es que ni siquiera Cargill es inmune a lo que está sucediendo allá afuera en el mundo".

En su último ejercicio fiscal, Cargill vendió su firma de cerdos por u$s 1450 millones, una participación de una siderúrgica por u$s 720 millones y una agencia de seguros de cultivos por una cifra no revelada, entre otras ventas. La compañía también escindió Black River Asset Management, su unidad de hedge funds.

Marcel Smits, director financiero de Cargill, señaló que la compañía se puede beneficiar adquiriendo mayor escala y aprovechando capacidades que no tienen sus rivales.

Afirmó que entre las actividades donde Cargill puede ganar están el alimento para animales, procesado de carnes, ingredientes para productos alimenticios como endulzantes a base de maíz y comercialización de granos y oleaginosas.

En 2015-16 Cargill hizo la segunda adquisición más grande de su historia cuando compró Ewos, un fabricante noruego de alimento para salmón por 1350 millones de euros. También compró una firma de chocolates por u$s 440 millones, e invirtió en un puerto en el Mar Negro, una importante región para las exportaciones de granos.

Hasta ahora, el giro de Cargill todavía no alcanzó para volver a los tiempos de bonanza. La ganancia operativa de u$s 1600 millones en su último año fiscal es casi 50% inferior al récord registrado en 2010-11. El retorno sobre el capital, un indicador de rentabilidad, fue de 5,8% en 2015-16, menos del 7,1% del anterior ejercicio financiero.

Este deterioro refleja cómo las operaciones de comercialización de Cargill –que según Standard & Poor’s tienen un "apetito por el riesgo superior" a sus pares– sufrieron cuando empezaron a ser raras las fluctuaciones de precios de los commodities. Las comercializadoras en general se benefician de la volatilidad.

Los esfuerzos de la lenta transformación, en medio del derrumbe de las materias primas, reciben el apoyo de los inversores relativamente pacientes –los casi 100 descendientes de las familias fundadoras.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar