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Por el Lava Jato, Brasil se vuelve más barato

El real se debilitó a 3,15 contra el dólar, lo que profundizó un descenso de casi 2% en más de una semana. Corren riesgo cambios en seguridad social y legislación laboral

Cae la moneda de Brasil por las investigaciones del Lava Jato

El real, la moneda de Brasil, intensificó su caída frente al dólar ayer después de que la Corte Suprema ordenara investigar los supuestos actos de corrupción cometidos por 74 políticos, incluyendo 8 ministros de gobierno del presidente Michel Temer.

Las investigaciones realizadas a más de 60 legisladores –incluyendo a los jefes de la cámara baja y de los dos principales partidos de la coalición gobernante– amenazan con desestabilizar un programa de reformas encabezado por Temer que es considerado crucial para la confianza de los mercados.

El real se debilitó a 3,1509 contra el dólar durante la jornada de ayer, lo que profundizó una caída de casi 2% en más de una semana.

"El episodio se produce en un momento muy importante para el gobierno de Temer –exactamente cuando intenta desesperadamente aprobar reformas importantes para el Congreso –cambios en la seguridad social, en la legislación laboral y una "tímida" reforma fiscal, además de la política", escribió David Fleischer, científico político de la Universidad de Brasilia.

Las investigaciones se relacionan con las acusaciones de que la constructora más grande de Brasil Odebrecht pagó coimas a políticos de todos los colores a cambio de ayuda para obtener contratos del gobierno y cambios legislativos que los favorecieran.

El caso Odebrecht forma parte de una investigación más amplia, llamada Lava Jato, que abarca a la petrolera estatal del país Petrobras y contribuyó a la destitución de la presidente Dilma Rousseff el año pasado, lo que cambió el panorama político de Brasil.

Aunque ya contaban con el testimonio de Marcelo Odebrecht –que en el marco de una delación premiada brindó información sobre el caso–, los fiscales debían esperar el permiso de la Corte Suprema para comenzar las investigaciones específicas basadas en las acusaciones contra los políticos.

En Brasil, sólo el Tribunal Suprema tiene la autoridad de autorizar investigaciones a políticos que ocupan cargos públicos, incluyendo legisladores y ministros.

Entre esos ministros citados para la investigación están Eliseu Padilha, el poderoso jefe de gabinete de Temer que es responsable de conducir la reforma jubilatoria en su paso por el Congreso.

También serán investigados los ministros de asuntos externos, agricultura, comercio, y el secretario general de la presidencia Moreira Franco, que está dirigiendo el ambicioso programa de inversión en infraestructura que tiene Brasil.

En el Congreso más de una cuarta parte de los senadores, incluyendo el ex líder del Senado Renan Calheiros, fueron citados para la investigación; también el líder de la cámara baja, Rodrigo Maia.

La mayoría de los políticos mencionados en las pesquisas se negó a hacer comentarios o directamente afirmó ser inocente.

"Consideramos que las investigaciones y las citaciones permitirán que salga a la luz la verdad y que se ponga fin a los rumores e insinuaciones," dijo el partido PSDB mediante una declaración.

El presidente del PSDB, el senador Aécio Neves, se encuentra entre los políticos que enfrentan el mayor número de investigaciones ya que su nombre aparece en cinco causas distintas.

El juez de la Corte Suprema a cargo del caso, Edson Fachin, también se refirió a los otros 201 casos que está estudiando el tribunal de menor alzada, incluyendo las causas en las que están involucrados los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff. Todos se han declarado inocentes.

Los políticos que ya no tienen cargos públicos, como los ex presidentes, pueden ser investigados por los tribunales de primera instancia.

Lula da Silva y Rousseff enfrentarán a Sérgio Moro, el severo juez de la sureña ciudad de Curitiba que encabeza las audiencias jurídicas en la gigantesca causa del Lava Jato.