Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Brasil encuentra el lado positivo al caso Petrobras

Que se mantenga el funcionamiento de las instituciones en Brasil refleja el nuevo y hasta ahora admirable respeto por el Estado de derecho en el país sudamericano

Romero Jucá, el ahora ex ministro de Planificación de Michel Temer

Romero Jucá, el ahora ex ministro de Planificación de Michel Temer

Tancredo Neves, que fue electo presidente de Brasil en 1985 pero falleció antes de asumir el poder, una vez dijo que la política se parecía al comportamiento de las nubes. Uno mira el cielo y las nubes se ven de determinada manera. Pero si se las deja de mirar por un momento, cambian de forma.

Así ocurre en Brasil hoy. Michel Temer es presidente interino hace sólo dos semanas y su paisaje de nubes ya tuvo cambios. El lunes, Romero Jucá, su ministro de Planificación, quedó implicado en un comentario que salió a luz y en el que decía que había que desviar la investigación por la corrupción en Petrobras haciéndole juicio político a Dilma Rousseff. La revelación, contenida en una grabación secreta, terminó con la renuncia de Jucá –que niega haber cometido algún ilícito.

Este es el primer gran revés de Temer. Él debe ganarse la confianza del pueblo y de los inversores para encontrar una manera de salir de la peor recesión de la historia brasileña. Por el contrario, la grabación de Jucá genera dudas legítimas sobre los motivos detrás del ya polémico impeachment a Rousseff. ¿Se trató realmente de detener la tarea de un presidente incompetente? ¿O era más para proteger a una camarilla de corruptos allegados al gobierno? Las sospechas crecerán porque otros varios ministros del gabinete de Temer –incluyendo al presidente mismo– están implicados en la investigación.

Las formas que toma la política cambian verdaderamente rápido. Pero ¿son realmente tan inesperados los problemas de Jucá –y de otros que bien podrían seguirlo?. Después de todo, las formas que adquieren las nubes siguen patrones climáticos más profundos.

Brasilia es una cantera de políticos sospechados. Pocas personas saben eso mejor que Temer, que se desempeña en el congreso hace casi 30 años. Entiende los riesgos que implica designar a ministros sospechados de haber cometido delitos. Es igual de probable que él haya pensado que tenía que ubicarlos allí para llegar a los acuerdos necesarios en el sistema político brasileño para que despegue el paquete de rescate económico que presentó ayer en el Congreso. Siempre existió una fuerte chance de que esas designaciones se vean alcanzadas por un rayo. Así fue.

Lo que vale la pena destacar es que Temer no protegió a Jucá. Hasta él mismo lanzó algunos rayos. Reprendió a su ministro de Justicia por haber sugerido que los políticos debían nombrar a los jueces de la oficina de fiscales independientes. También obligó a su ministro de Salud a retractarse después de que éste habló sobre una reducción de los derechos constitucionales. Temer no es un santo. Pero hasta ahora no obstaculizó la investigación en Petrobras.

Eso debilita los argumentos –incluyendo el de Lula da Silva– proceso de impeachment fue un "golpe" encabezado por un establishment corrupto que quiere bloquear la investigación y salvar el pellejo. De hecho, ironía de ironías, una de las razones mencionadas en la conversación grabada de Jucá para supuestamente buscar el juicio político contra Rousseff era proteger al mismo Lula da Silva.

Que se mantenga el funcionamiento de las instituciones en Brasil es un aspecto positivo de la tan perjudicial investigación de Petrobras. Esto da testimonio del nuevo y hasta ahora admirable respecto por el estado de Derecho en Brasil. Anoche, el juez que supervisa el proceso insistió en que continuará. La policía federal ha dicho lo mismo. Por supuesto, eso dificultará mucho más la recuperación de la economía y la tarea del nuevo gobierno. La forma de las nubes seguirá cambiando.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar