Bolsonaro busca mejorar su imagen en la ONU

La campaña para mejorar la reputación de Brasil en el extranjero probablemente fracase por la retórica de la propia administración y por los enfrentamientos del presidente con líderes de Europa.

Después de un mes de polémica sobre el manejo de los incendios que han devastado la selva amazónica, el gobierno derechista de Brasil intenta renovar su imagen internacional de cara a la Asamblea General de la ONU que empieza hoy.

La campaña, "Brasil por Brasil", de la agencia Calia Y2 Propaganda e Marketing, se lanzó el viernes mientras se pone en marcha la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Tiene ecos nacionalistas y está orientada a las audiencias estadounidenses y europeas mediante mensajes por televisión y en diarios que promocionan las regulaciones ambientales de Brasil y el papel de su agroindustria en la alimentación de una gran parte de la población mundial.

Brasil tuvo algunas de las regulaciones ambientales más estrictas del mundo durante décadas, y muchos grandes agricultores utilizan prácticas sustentables para reducir la degradación del medio ambiente. Sin embargo, gran parte de la polémica sobre la Amazonia se debió al estilo belicoso del líder brasileño de extrema derecha, Jair Bolsonaro, que mantiene mala relación con algunos líderes europeos, la cual empeoró aún más por la indignación que provocaron los incendios en la Amazonia y la creciente deforestación.

Bolsonaro, que inaugura hoy la Asamblea General de la ONU, le dijo a Record TV de Brasil que su discurso en Nueva York "reafirmará el tema de nuestra soberanía". Otávio Rêgo Barros, vocero, dijo que su jefe pronunciará un "discurso sincero" en el que rechazará la noción de que "Brasil no cuida la Amazonia ni cuida el medio ambiente".

Pero el importante sector agrícola de Brasil teme que surjan nuevos boicots a las mercaderías brasileñas por parte de productores occidentales preocupados por la destrucción de la selva tropical más grande del mundo. A principios de este mes, H&M, la segunda cadena de tiendas de moda más grande del mundo, dejó de comprar cuero de la nación latinoamericana alegando preocupaciones por el medio ambiente.

La decisión se tomó tras medidas similares por parte de las marcas de calzado Vans y Timberland, así como del grupo de ropa deportiva The North Face.

Después de culpar inicialmente a organizaciones sin fines de lucro por los incendios, Bolsonaro acusó a varias naciones europeas de infringir la soberanía de Brasil al cuestionar su protección de la Amazonia. "La retórica del presidente no ayuda en absoluto. De hecho, es un obstáculo, pero los líderes europeos están utilizando a Brasil para su propio beneficio político en sus países", dijo un alto funcionario de Bolsonaro.

Sin embargo, la campaña para mejorar la imagen de Brasil en el extranjero probablemente fracase por la retórica de la propia administración. La semana pasada, Ernesto Araújo, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, sorprendió a muchos cuando le dijo a una audiencia en Washington DC que el objetivo del "climatismo" era acabar con el "debate democrático normal".

"Vamos a monitorear las noticias negativas sobre Brasil en todo el mundo", señaló Glen Valente, secretario de publicidad del gobierno, antes del lanzamiento de la campaña. Y "Las vamos combatir directamente", agregó.

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