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DOMINGO 19/05/2019

Beijing se juega mucho después del nuevo avance de EE.UU.

Beijing se juega mucho después del nuevo avance de EE.UU.

Durante una reunión a puertas cerradas con el canciller austríaco Sebastian Kurz la semana pasada, a Xi Jinping le preguntaron qué chances de éxito creía que tenían las negociaciones comerciales entre China y EE.UU. que tendrían lugar en Washington. "50-50", habría respondido el líder chino.

Esas probabilidades cambiaron abruptamente ayer a la mañana después de que Xi recibiera los tuits del presidente estadounidense Donald Trump amenazando con elevar los aranceles sobre las exportaciones chinas que ingresan a EE.UU. a partir del viernes. La medida enfureció a los funcionarios de Beijing.

Un asesor del gobierno chino dijo a Financial Times que los ejecutivos de las grandes empresas estatales que habían planeado participar de la delegación del vice premier Liu He están reorganizando sus planes para viajar. Se esperaba que las empresas estatales chinas tuvieran un rol central en cualquier acuerdo que pusiera fin a la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo, porque serían los principales compradores de las exportaciones norteamericanas agrícolas y de energía.

Otra persona allegada a las negociaciones dijo que los funcionarios chinos aún mantienen el viaje pero sería más corto y con una delegación mucho más reducida. "Es difícil creer que vayan si Trump fija nuevos aranceles el viernes. Es una gran apuesta para Xi".

Si bien la administración Xi está feliz con que las empresas estatales compren materias primas estadounidenses para reducir el desequilibrio de la balanza comercial entre ambos países, Trump sugirió que los negociadores chinos están dando marcha atrás con otros compromisos vinculados a políticas industriales de Beijing.

Entre ellas se incluyen la protección de los secretos comerciales norteamericanos y los "mecanismos para la aplicación la ley" si alguna parte siente que la otra no cumplió con los términos del acuerdo.

"El Acuerdo Comercial con China continúa, pero demasiado lento, porque ellos buscan renegociar. ¡No!",dijo Trump en un tuit.

Robert Lighthizer, representante comercial de EE.UU., quiere volver a los actuales aranceles, que recaen sobre cerca de la mitad de todas las exportaciones chinas que ingresan a EE.UU. Liu pidió que ambas partes revoquen de inmediato los aranceles punitivos que han fijado los países desde que estalló la guerra comercial el invierno boreal pasado.

Wang Yong, experto en comercio internacional en Peking University, dijo que esta pelea no sorprende cuando ambos lados están por completar un acuerdo. "El lado chino empezó a revisar el acuerdo internamente, lo que los llevó a renegociar algunos aspectos, " dijo el profesor Wang."La mayor diferencia entre ambas partes es la insistencia de Trump en retener algunos aranceles. Desde una perspectiva política local, esto es muy difícil de aceptar por las autoridades chinas".

Los funcionarios y asesores chinos también confían en que el crecimiento económico superior al esperado en la segunda economía del mundo, combinado con la intolerancia de Xi hacia toda forma de desacuerdo, fortalecerá la postura de Beijing mientras que Trump tendrá que lidiar con un contragolpe político en su país.

"La presión en los mercados norteamericanos aparecerá pronto," dijo Wang. "China está en mejor posición para negociar, por lo que no hay necesidad de apurarse. Si no quieren ver este acuerdo ahora, Estados Unidos perderá más que China".

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