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Asesor de Bolsonaro propone privatizar todas las empresas públicas de Brasil

Los mercados se preguntan si la extrema derecha podrá cumplir con sus planes. Desde siempre, el gigante sudamericano se resiste a políticas liberales drásticas

Jair Bolsonaro, candidato presidencial ultraderechista de Brasil

Jair Bolsonaro, candidato presidencial ultraderechista de Brasil

El economista Paulo Guedes tiene una respuesta muy simple cuando se le pregunta qué hacer con las gigantescas empresas estatales de Brasil que tan sensibles son a los acontecimientos políticos.

El asesor económico del político de extrema derecha Jair Bolsonaro, candidato presidencial que lidera las primeras encuestas para las elecciones de octubre, incluye a Petrobras en la lista de privatizaciones. Mientras tanto, la izquierda del país considera que la petrolera estatal es intocable.

"No hay vacas sagradas", dijo Guedes desde su oficina con vista a la playa en Bozanos Investimentos, en Río de Janeiro. "Se deberían privatizar todas".

Mientras Brasil se acerca a sus elecciones más impredecibles en décadas, los votantes en octubre tendrán que elegir entre una amplia serie de plataformas económicas, desde las políticas liberales de Bolsonaro hasta la retórica antiprivatizaciones del candidato izquierdista Ciro Gomes.

Los candidatos compiten por el apoyo de los votantes en un país que tradicionalmente se inclina hacia la izquierda pero que hoy rechaza la política tradicional en medio de una economía que tambalea y de los escándalos de corrupción generalizados.

A los inversores les inquieta la posibilidad de que los votantes elijan un presidente que no está dispuesto o no puede implementar reformas económicas que son necesarias pero políticamente difíciles, en especial las modificaciones al sistema previsional exageradamente generoso que rige en el país.

"Lo que ya está incluido en los precios es que no hay aún ninguna buena alternativa clara", dijo Carlos de Sousa, economista de Latinoamérica en Oxford Economics, refiriéndose a los mercados.

Si bien la campaña recién empieza el mes próximo, Bolsonaro va a la cabeza de un reciente sondeo realizado por la encuestadora Ibope con 17% de los votos, seguido por la ambientalista Marina Silva con 13%, Gomes con 8% y el candidato de centroderecha Geraldo Alckmin con 6%. Más popular que todos ellos todavía sigue siendo el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que está en cárcel. Condenado por corrupción, su partido izquierdista de los Trabajadores, o PT, insiste en que sigue siendo candidato si bien es poco probable que le permitan serlo de acuerdo a la ley electoral brasileña.

Bolsonaro, que es un ex capitán del ejército con poco conocimiento de economía, reclutó al banquero e inversor Guedes para que trabajen con sus propuestas. Entre ellas se encuentran reducir el abultado gobierno de Brasil reduciendo a la mitad el número de ministerios y pagar la deuda pública con privatizaciones. Prometió una reforma total del sistema previsional para achicar la carga que eso significa para el estado.

"Hemos subido los impuestos durante 30 años, y ahora tenemos que bajarlos". aseguró.

Si bien los mercados miran con buenos ojos los planes de Guedes, se preguntan si él y Bolsonaro podrán cumplirlos. La tradicional resistencia de Brasil a las políticas liberales drásticas quedó reflejada en la reciente huelga de camioneros que exigían al gobierno subsidiar los precios del diesel. El trabajo conjunto con Guedes también podría ser difícil dadas las inclinaciones nacionalistas de Bolsonaro, dijo Monica de Bolle, profesora del Peterson Institute of International Economics. "Es un matrimonio muy muy raro", opinó.

De la vereda de enfrente de Bolsonaro está Gomes. Los economistas del mercado sospechan que si bien el ex gobernador y alcalde del estado nororiental de Ceará quizás sea de centro en las políticas macroeconómicas, podría inclinarse bastante a la izquierda en otros temas. "Hay un debate sobre quién es el verdadero Ciro", comentó un economista de San Pablo.

En cuanto a la reforma previsional, su asesor económico Nelson Marconi, que es profesor de la Fundación Getulio Varas, dijo que el plan es introducir un sistema mixto con aquellos que pueden pagar a su modo. Para los pobres, particularmente los trabajadores rurales, el gobierno establecería un ingreso mínimo, esencialmente un beneficio social.

La campaña de Ciro también anunció planes para ampliar el tope al gasto público introducido por el actual presidente Michel Temer y fijar un límite a la deuda pública, similar al que tiene Estados Unidos. Pero el bando de Ciro y de otros como Marina Silva y el PT, se distanciaron de los mercados con propuestas apuntadas a diluir la reforma laboral introducida por Temer.

"Desde la perspectiva de los mercados, es necesario que alguna reforma se haga rápido", dijo Volpon, economista de UBS. "Brasil viene demorando las medidas hace mucho, si se empieza de cero otra vez, vamos a perder tiempo", agregó.

Peor para los mercados sería la posición que mantiene de Ciro en cuanto a Petrobras y otras privatizaciones. Gomes se opuso a la venta de la operación comercial del fabricante de aviones brasileño Embraer a Boeing de Estados Unidos y dijo que "volvería a nacionalizar" Petrobras.

Entre los bandos de Bolsonaro y Ciro se ubican Alckmin y Silva. Los mercados están más cómodos con Alckmin, un ex gobernador de San Pablo que proviene del Partido de la Social Democracia Brasileña de centroderecha, que se cree continuará con las reformas de Temer y cuenta con el apoyo político para aprobar la reforma previsional en el Congreso. Pero hasta ahora no logró despegar en las encuestas.

Los economistas son más escépticos en cuanto a Silva, que pese a ser asesorada por respetados economistas, carece del respaldo de una gran coalición. Quizás le cueste implementar sus políticas y acordar con un congreso hostil. La economista André Lara Resende, una de sus asesores, dijo que ella cree en la economía de mercado, en desmantelar los monopolios del país, equilibrar el presupuesto y reducir la deuda.

"Deben encontrar a alguien que realmente ejecute las políticas y hasta ahora, no veo eso en el equipo de Marina", aseguró de Bolle.

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