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Arabia Saudita pierde terreno en el mercado petrolero

Pese a que el reino elevó la producción a niveles récord, en los últimos tres años perdió participación frente a sus rivales en nueve de los quince mayores mercados

En los últimos tres años, Arabia Saudita perdió mercado en más de la mitad de los países más importantes a los que les vende petróleo, pese a que el reino elevó la producción a niveles récord.
El mayor exportador mundial de petróleo perdió terreno frente a sus rivales en nueve de los quince mayores mercados entre 2013 y 2015, incluyendo China, Sudáfrica y Estados Unidos, según un análisis de datos aduaneros.
A fines de 2014 Arabia Saudita se fijó el objetivo de mantener su parte del mercado del crudo en medio de una superabundancia que causó el derrumbe de los precios del petróleo. Pero los datos de importación compilados por FGE, una consultora del sector energético, sugieren que en 2015 la estrategia del país sufrió contratiempos en algunos de sus clientes más importantes.
Otros datos muestran que Arabia Saudita logró un limitado incremento de su participación en el mercado global en 2015 comparado con 2014, si bien la cifra del año pasado fue inferior a la registrada en 2013.
"Arabia Saudita ha tenido muchas dificultades vendiendo petróleo en este entorno", dijo Ed Morse, analista de Citigroup. "Sus rivales están entrando muy agresivamente en un mercado muy multitudinario".
Los productores de petróleo incluyendo Rusia e Irak, están presionando a Arabia Saudita en mercados que para el reino son socios comerciales de importancia estratégica.
Arabia Saudita dio señales de que daba un giro en su estrategia en cuanto a la participación de mercado el mes pasado, cuando alcanzó un acuerdo preliminar con Rusia y algunos productores apuntado a limitar la producción a los niveles de enero.
Ese pacto en parte refleja el perjudicial impacto que tiene la caída del precio del petróleo en las economías productoras, incluyendo Arabia Saudita.
El crudo Brent, la referencia internacional que cayó a su nivel más bajo en 13 años, a menos de u$s 30 el barril en enero, se deslizó del pico de u$s 115 registrado a mediados de 2014 a u$s 40,71 ayer.
El Brent empezó a bajar debido a la mayor oferta de petróleo global ligada al auge del shale en Estados Unidos. Y se derrumbó después de que el ministro de Petróleo saudita Ali al-Naimi encabezó la decisión de la OPEP en noviembre de 2014 de no bajar la producción para sostener los precios.
Saudi Aramco, la compañía energética estatal que está implementando la estrategia del ministro de Petróleo, subió la producción a más de 10 millones de barriles diarios desde la reunión de la OPEP. Las exportaciones sauditas se mantuvieron por encima de los 7 millones b/d.
Desde fines de 2014, los funcionarios sauditas defienden el objetivo de mantener la participación de mercado y sacrificar los ingresos petroleros de corto plazo, diciendo que el reino no subsidiará a los rivales con mayores costos, incluyendo los operadores de shale norteamericanos, bajando la producción.
Pero los datos de FGE muestran que el porcentaje saudita del total de importaciones chinas de petróleo cayó de más del 19% en 2013 a casi 15% en 2015, debido a la mayor oferta proveniente de Rusia. En el caso de las importaciones sudafricanas durante ese período, también se produjo un fuerte descenso, de casi 53% a 22%, porque Nigeria y Angola incrementaron sus embarques.
La participación de Arabia Saudita en las importaciones norteamericanas de crudo disminuyó de 17% a casi 14% entre 2013 y 2015. Eso se debió a que con el auge del shale oil, EE.UU. necesitó comprar menos crudo.
Durante los tres años, Arabia Saudita también perdió terreno en Corea del Sur, Tailandia, Taiwan y en varios países del oeste de Europa.