Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Arabia Saudita invierte miles de millones en Uber a cambio de casi nada

Su país sufre una crisis financiera. El déficit presupuestario llegó al 19% de su PBI. Se habla constantemente de una devaluación de la moneda. Está en guerra y ¿qué hace?. Encuentra la compañía de internet no cotizante más cara de Silicon Valley y coloca u$s 3500 millones en sus ya rebosantes arcas.
Esa es la sorprendente decisión que tomó Arabia Saudita, que acaba de anunciar una inversión en Uber. Las dudosas inversiones en compañías de Internet no son un fenómeno nuevo para el reino: el príncipe Alwaleed estuvo en eso durante años en forma privada, incluyendo AOL y Twitter. Pero la inversión en Uber proviene del Fondo de Inversión Público respaldado por el gobierno y recientemente apuntalado como parte del esfuerzo concertado de Arabia Saudita por diversificar sus actividades y depender menos del petróleo.
Esa asombrosa inversión ni siquiera compró las onerosas protecciones que son de rigor en Silicon Valley. Como las valuaciones de la mayoría de las start-ups están bajo presión, los inversores pueden hacerse acreedores de una serie de derechos preferenciales a cambio de dinero fresco. Uber no necesita ser tan complaciente. La única ventaja que obtuvo el fondo de inversión es un asiento en el directorio por lo que, a diferencia de la mayoría de los inversores, al menos podrá estar al tanto del desempeño de Uber.
Para Uber, meterse en la cama con un régimen represivo cuya relación con Estados Unidos se ha resentido y que no tolera que las mujeres conduzcan tiene beneficios más ciertos.
Le permite llevarle la delantera a Didi Cuxing, su rival chino, que el mes pasado anunció una inversión de u$s 1000 millones provenientes de Apple. Eleva su liquidez y crédito disponible a u$s 11.000 millones, lo que le otorga un amplio poder de fuego para apoderarse de más participación de mercado en lo que se refiere a los viajes y ampliarse a mercados nuevos como el delivery de comida sin tener que preocuparse por las utilidades.
También demora la fecha en la que Uber debería salir a Bolsa. Se dice que la compañía está gastando u$s 1000 millones por año sólo en China, pero los fondos de financiación con los que cuenta ahora son suficientes para aguantar la inevitable llegada de menores unicornios (compañías de Internet no cotizantes valuadas en más de u$s 1.000 millones).