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Arabia Saudita busca ponerle fin a su "adicción al petróleo"

Quieren desarrollar industria minera y militar. Impulsan que el 50% de los gastos de defensa se produzca en forma local para 2030. El sector privado pasará del 40% al 65% del PBI

Mohammed bin Salman, el príncipe heredero, junto con Barak Obama

Mohammed bin Salman, el príncipe heredero, junto con Barak Obama

Arabia Saudita dio a conocer un muy esperado plan para una transformación radical de su economía, comprometiéndose a ponerle fin a su “adicción al petróleo” y a fortalecer su sector privado en un cambio que incluirá la planeada salida a Bolsa de la compañía estatal Saudi Aramco con valor de u$s 2 billones.

Incitado por la caída de los precios del petróleo, el reino ha establecido objetivos ambiciosos para reformas económicas y sociales bajo el plan “Visión para 2030”, una idea original de Mohammed bin Salman, de 30 años de edad, príncipe heredero sustituto e hijo favorito del rey Salman bin Abdulaziz.

El reino podría ponerle fin a su dependencia del petróleo en un período de cuatro años, dijo el príncipe después de que el gabinete saudita aprobó el plan el lunes. Actualmente Arabia Saudita obtiene más del 90% de sus ingresos del presupuesto a partir de los hidrocarburos.

“Tenemos una adicción al petróleo... y eso es peligroso”, señaló el príncipe Mohammed en una entrevista que le hizo el canal estatal Al-Arabiya. “Eso ha demorado el desarrollo de otros sectores”, agregó.

La planeada salida a bolsa de una participación del 5% en Aramco valuaría al gigante del petróleo en más de u$s 2 billones y representaría una transformación histórica del principal motor económico del reino, estimulando la transparencia en torno a las finanzas de la compañía estatal y ,a la vez, le concedería a Saudi Aramco más independencia de la política petrolera del gobierno.

Saudi Aramco se convertiría en un holding y dará a conocer toda la información financiera relacionada con la compañía. También saldrán a Bolsa las filiales de la entidad y se elegirá a los miembros de su directorio.
“Después de la oferta pública inicial, el directorio de Aramco puede tomar sus propias decisiones”, dijo el príncipe.

La propiedad de Saudi Aramco sería transferida al Fondo de Inversión Pública del estado, el cual apoyará un fondo de riqueza soberana valuado en hasta u$s 3 billones, el mayor del mundo, con el mandato de promover la inversión nacional.

El príncipe, que también es ministro de Defensa y supervisa los ministerios de Economía, se ha convertido en la principal autoridad en la toma de decisiones del país desde que su padre, el rey Salman, subió al trono. Desde entonces ha trabajado con un grupo de tecnócratas y consultores de gestión para recortar gastos, reformar los subsidios a la energía y trazar una visión para una economía post-petróleo.

La caída de los precios del petróleo, precipitada por la decisión de Arabia Saudita de proteger su cuota de mercado en lugar del precio del petróleo, ha forzado a una revisión de las prioridades económicas en Riad, lo cual ha hecho que el príncipe exija el desarrollo de los sectores no petroleros. El reino necesita desesperadamente diversificar su economía”, dijo Jim Krane, profesor del Instituto Baker de Política Pública de la Universidad Rice.

La visión establece planes para aumentar el papel del sector privado del 40% al 65% del PBI en 2030.
El reino está intentando desarrollar una industria minera que podría crear 90.000 puestos de trabajo para el año 2020 y una industria militar nacional que le permitiría ser de origen local el 50% de los gastos de defensa para el año 2030.

La privatización de los activos del gobierno, desde Saudi Aramco hasta los sectores de la salud y la educación, también ayudará a cumplir los ambiciosos objetivos de diversificación de elevar los ingresos del gobierno no relacionados con el petróleo de SR163.000 millones (u$s 43.000 millones) a SR1 billón para la década de 2030.

El plan también tiene como objetivo reducir el desempleo del 11,6% al 7% para el año 2030, aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral del 22% al 30%, e impulsar la participación de las pequeñas y medianas empresas del 20% del PBI al 35%.

El príncipe Mohammed aseguró que la visión había sido trazada considerando el precio del petróleo a u$s 30 por barril.