América latina cae en el ranking de crecimiento del PBI per cápita

Entre los países de la región que han perdido terreno entre 1980 y 2020 están Argentina, Brasil, México, Ecuador, Paraguay y Bolivia. Chile subió 12 lugares; Colombia y Uruguay se mantuvieron estables.

El ascenso de China durante las últimas décadas está bien documentado, pero la magnitud de su vertiginoso avance en la escalera económica sigue siendo impresionante.

En 1980, China era el segundo país más pobre del planeta, medido en base al PBI per cápita en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), sólo por delante de Mozambique. Su producción anual per cápita era de sólo u$s 719, en dólares de 2011, según datos del FMI.

Cuatro décadas después, el PBI per cápita de China subió 2400% a u$s 17.963 y se ubica en el puesto 56 entre los 140 países para los cuales el FMI tenía datos en 1980.

El PBI per cápita de China supera al de Sudáfrica, Irán, Líbano y Brasil, y superará también al de Argentina y Montenegro este año, según las previsiones del Fondo. El ascenso de los chinos en el ranking mundial es parte de un empujón más amplio que recibieron muchos países asiáticos al enriquecerse tanto en términos relativos como absolutos.

Sin embargo, no sólo son estos "tigres" del Este asiático los que mejoraron su lugar. Prácticamente todos los países del sur y sudeste de Asia también subieron en el ranking.

La región que ha retrocedido de manera más abrupta desde 1980 es Latinoamérica. Prácticamente todos los países perdieron posiciones en el ranking mundial. Argentina retrocedió 18 lugares al 58º, tras haber sido el décimo país más rico del mundo, per cápita, en 1913.

Entre los otros países latinoamericanos que han perdido terreno entre 1980 y 2020 están Brasil, México, Ecuador, Paraguay y Bolivia. La situación ha empeorado tanto en Venezuela que el FMI dejó de incluirlo. Sólo Chile evoluciona en contra de la tendencia, subiendo 12 lugares al 49º, mientras Colombia y Uruguay se mantuvieron estables.

La difícil situación de la región empeoró desde 2014, con un crecimiento del PBI promedio inferior a 0,8%, por debajo del crecimiento de la población del 1%, "así es que la gente se está empobreciendo", dijo Alberto Ramos, jefe de economía de Latinoamérica en Goldman Sachs. "En términos de dólar, hubo una caída de entre 20% y 30%, por lo que han perdido poder adquisitivo en el extranjero", agregó.

Las preguntas obvias son: ¿Qué hizo bien Asia que Latinoamérica hizo mal? y ¿Seguirá esta "deriva continental" o comenzará a revertirse?

Los analistas económicos están mayormente de acuerdo sobre cuáles son algunos de los factores clave, aunque tienen algunas teorías propias. En su análisis del crecimiento en los mercados emergentes desde principios de los '90, Louis Kuijs, jefe de economía asiática en Oxford Economics,señala que los países con más participación de la industria manufacturera en su PBI tuvieron mayor crecimiento. Pero para que los beneficios de la fabricación se acumulen, "la tecnología se debe dominar a nivel nacional", dijo, Kuijs, lo que se traduce en una inversión significativa en investigación y desarrollo, y en innovación.

Latinoamérica tiene malos puntajes en todos esos puntos. "Seguimos siendo economías muy dependientes de las materias primas, muy por encima del promedio de otros mercados emergentes", indicó Guillermo Tolosa, asesor económico de Oxford Economics. "Aún tenemos economías muy poco sofisticadas. El avance de las exportaciones en la región ha sido más débil y desigual porque depende de las materias primas", agregó.

Según Tolosa, muchas de las debilidades de Latinoamérica son estructurales y, por lo tanto, difíciles de revertir. Ramos teme que el creciente enojo público sea un incipiente riesgo que dificulte aún más las reformas económicas necesarias para impulsar el crecimiento.

Traducción: Mariana Oriolo

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