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Allanamiento a Renault por presunto fraude de emisiones nubla todo el sector

El derrumbe de las acciones tras la noticia reflejó el nerviosismo de los inversores. Todas las fabricantes de automóviles están bajo la intensa mirada de gobiernos y reguladores

Allanamiento a Renault por presunto fraude de emisiones nubla todo el sector

Desde que Volkswagen quedó envuelto en un escándalo en septiembre pasado después de admitir haber cambiado los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en Estados Unidos, todos allegados a la industria se preguntan lo mismo: ¿qué otras automotrices recurren a las mismas trampas?
Hasta la larga declaración emitida ayer al mediodía, parecía que la respuesta era Renault. Las acciones de la compañía francesa cayeron más de 20% después de que la agencia de noticias AFP informó que las oficinas de Renault habían sido allanadas en el marco de una investigación vinculada con el escándalo de las emisiones en VW.
El derrumbe del precio de las acciones muestra lo nerviosos que están los inversores con la industria automotriz desde el escándalo, porque todas las fabricantes de automóviles están bajo la intensa mirada de los gobiernos y entes reguladores. Se les pregunta a las compañías si ellas, al igual que VW, han instalado en sus vehículos diesel software ilegal para que trucar las mediciones de emisiones contaminantes.
"Simplemente muestra lo variable que hoy es el ánimo en torno a las acciones de las automotrices", dijo José Asumendi, analista de JPMorgan. "Y muestra que esta historia de los diesel no pierde vigencia", agregó.
VW reservó 6.700 millones de euros para cubrir los costos del escándalo de las emisiones, pero la factura final podría ser muy superior. La semana pasada el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que está iniciando acciones judiciales contra la automotriz alemana por u$s 45.000 millones. Hay clientes e inversores que también están considerando hacerle juicio a VW.
Ayer, mediante una declaración de 400 palabras, Renault confirmó que la semana pasada fueron allanadas las oficinas de la compañía por parte de los investigadores franceses anti fraude. Sin embargo, también comunicó que una comisión formada por el gobierno y que ya examinó cuatro de sus autos no ha descubierto evidencia alguna de que se haya instalado algún software en las unidades para cambiar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes.
Renault aseguró que el hecho de que no se hayan encontrado esos dispositivos en sus vehículos es una "buena noticia", pero agregó que había decidido "rápidamente presentar un plan de emisiones apuntado a fortalecer los resultados de sus vehículos".
La comisión independiente está buscando determinar si automotrices locales o extranjeras han instalado en sus autos ese software para trucar los resultados. Se propone examinar 100 autos de varias compañías, incluyendo 25 modelos de Renault.
La noticia de Renault tuvo un fuerte efecto en el sector. Las acciones de PSA Peugeot Citroën cayeron 5%, mientras que las acciones de BMW, Daimler y VW también descendieron más que el mercado en general.
Los activistas ambientales durante tiempo recalcaron la amplia discrepancia entre los resultados de las emisiones producidas por los autos en tests de laboratorios oficiales y las verdaderas emanaciones de esos vehículos en la calle.
Renault, que forma parte de la alianza Renault-Nissan es la cuarta automotriz más grande en ventas, no escapa a las sospechas.
El Consejo Internacional sobre Transporte Limpio, que ayudó a exponer el escándalo de VW, dijo en septiembre que las emisiones de óxidos de nitrógeno de Renault en el mundo real eran "muy pobres" en relación a los resultados de laboratorio e inadecuados para los tests en la calle que la Unión europea quiere introducir en 2017.