Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Actividad en Facebook puede afectar el puntaje crediticio

Los estudiantes que están por empezar la universidad tienen otro tema del cual preocuparse además de la posibilidad de quedar agobiados por deudas. Es el momento de la vida en que sus finanzas empiezan a estar bajo vigilancia.
Las compañías de puntuación crediticia miran nuestros movimientos desde los 18 años, y con el tiempo serán las que le dirán al banco si les conviene o no otorgar aquella hipoteca.
La mayoría de los millennials no tiene idea de que existen. No fue algo que me preocupara hasta que, a mis veinte años, traté de pasarme de un teléfono con tarjeta prepaga a un smartphone con un abono mensual muy caro, y me contestaron que no podía hacerlo.
Aparentemente la computadora había dicho que no. No me dieron ninguna explicación. Parecía ridículo –es cierto que debía unas multas de la biblioteca de la facultad pero siempre pagué mi alquiler puntualmente (o casi) y nunca había tenido tarjeta de crédito.
Recién cuando a un colega le rechazaron una hipoteca por una antigua factura del agua impaga me di cuenta que mi puntaje crediticio importaba.
La idea de que haya gente observando mis movimientos y emitiendo un juicio moral sobre mi solvencia financiera me resulta espantosa. Pero es importante saber que con un poco de tiempo y esfuerzo, uno puede básicamente hacerle el juego al sistema.
En esta era de datos ilimitados uno podría esperar que las firmas de verificación crediticia estén al acecho. Los millennials desparraman una enorme cantidad de información y múltiples apps alegremente bajan fotos de tu teléfono y exigen acceso a toda tu casilla de emails. Pero si bien nuestros posteos en las redes sociales pueden ser una guía de nuestras preferencias de consumo, ¿son un indicador confiable de nuestra solvencia crediticia?
Las compañías de puntuación crediticia en Estados Unidos y China están experimentando con datos provenientes de los perfiles en redes sociales. Contar las veces que alguien escribe "gasté" en su status de Facebook puede ayudar a predecir si pagará sus deudas puntualmente, según una prueba de FICO, que hace análisis crediticios en Estados Unidos.
En China la entidad de préstamos Jubao reveló la semana pasada que era más probable que otorgaran créditos a quienes en Facebook son amigos de celebridades. "Uno debe ser en cierta medida confiable. . . porque, de lo contrario, no tendría esos amigos", explicó el cofundador de la compañía.
El problema de las firmas de puntajes crediticios es que los datos que tienen en cuenta cuando evalúan el riesgo son bastante pocos. Mayormente quieren conocer nuestro historial vinculado al pago de servicios públicos y tarjetas de crédito. Y los alquileres de inmuebles no están incluidos porque a diferencia de los pagos de cuotas hipotecarias, es muy difícil para las agencias seguir los pagos entre individuos.
Sin embargo hay algunas cosas que se pueden hacer. Es recomendable poner servicios públicos a tu nombre; obviamente si estás seguro de que los pagas puntualmente. También ayuda tener tarjeta de crédito, ya que no ser titular de una es un punto negativo. Las agencias de crédito cuentan que quieren ver que la persona haya manejado bien su crédito en el pasado. Es una trampa horrible del sistema de puntaje: tener una tarjeta de crédito para demostrar que uno es digno de ser titular de una