Valuaciones estratosféricas

Wall Street todavía no define si hay una nueva "burbuja" tecnológica

Están los que hablan de una "burbuja" y los que cuestionan las formas tradicionales de valuar un negocio, como la relación precio/ganancia. Otros sostienen que el rally se debe a las tasas de interés utrabajas.

Cada vez son más las compañías que se unen a Tesla en el club de valuaciones estratosféricas, lo que divide a Wall Street entre quienes advierten que se trata de una "burbuja" y los que cuestionan las maneras tradicionales supuestamente más adecuadas para calcular valor de una empresa.

La acción de Tesla estaba al rojo vivo incluso antes de la crisis del coronavirus; a principios de 2020 tenía una relación precio/ganancias a futuro -que mide el valor que el mercado le asigna a las utilidades futuras de una compañía- de 75 veces. Era la más alta entre todas las empresas valuadas en más de u$s 50.000 millones, según datos de Bloomberg.

Pero ahora que las acciones tocaron nuevos máximos históricos, y que los precios de las acciones y las ganancias están cada vez más disociados, 29 grandes empresas cotizan con múltiplos de ganancias aún más altos. La propia Tesla llegó a 209 veces los beneficios esperados.

"A nadie le importa si sos rentable en estos días", afirmó el director de un importante hedge fund con sede en Europa, y agregó: "¿Quiénes son ustedes, Graham y Dodd?" Benjamin Graham y David Dodd fueron pioneros en el uso de los ratios P/E (precio/ganancia por sus siglas en inglés) para encontrar acciones subvaluadas por el mercado en general.

Otros analistas sostienen que el fuerte aumento de las valuaciones es otra inquietante similitud con el auge y derrumbe de las puntocom hace dos décadas. Una vez más, los inversores minoristas están avivando las ganancias de las tan promocionadas acciones de la "nueva economía". Y las otras métricas, como la relación precio/ventas, el crecimiento de los ingresos o incluso los gastos operativos, están pasando a primer plano como mejores indicadores sobre las perspectivas de una compañía.

"A nadie le importa si sos rentable en estos días"

"Las mejores compañías ahora mismo están invirtiendo en capital humano", contó Michael Frazis, fundador de Frazis Capital Partners, con sede en Sidney, cuyo fondo subió 108% el año pasado, impulsado por acciones como Tesla y la plataforma china de e-commerce Pinduoduo.

"Esa inversión tradicionalmente es considerada un costo, pero en realidad están obteniendo rendimientos excepcionales sobre estas inversiones", agregó. "Las métricas de precio/ganancia y flujo de caja libre penalizan a las empresas por hacer exactamente lo que deberían hacer".

Estos argumentos suenan a los esgrimidos en pleno furor por las puntocom. Algunos inversores utilizaban nuevos indicadores, como el número de páginas vistas en los sitios web, para justificar los precios. Muchas recomendaciones basadas en esas métricas alternativas resultaron nefastas, y varias acciones tecnológicas ingresaron en el llamado club del "99%", debido a lo que terminaron cayendo desde su nivel máximo.

Las valuaciones actuales subieron en todo el sector tecnológico, lo que refleja en parte cómo se beneficiaron de las cuarentenas por el Covid-19 las compañías que brindan servicios a quienes trabajan y consumen desde su casa. Acciones como Tesla, que treparon 964% desde el inicio de 2020, Twilio, que creció 277%, y la empresa de comercio electrónico Pinduoduo, que avanzó 363%, ayudaron a que fondos como Whale Rock Capital, Coatue Management y Baillie Gifford obtuvieran enormes ganancias.

Para el índice Nasdaq 100, donde el sector tecnológico tiene gran peso, el múltiplo P/E que compara los precios de las acciones con las ganancias de los últimos 12 meses es de casi 40 veces, un nivel que no se observa desde el período posterior al boom de las puntocom, según datos de FactSet.

"Algunas compañías han llegado a valuaciones infinitas, según cualquier expresión matemática", dijo Daniel Kozlowski, director de inversiones de Plaisance Capital, con sede en Denver, y ex gestor del fondo Contrarian de Janus de u$s 4000 millones, refiriéndose a cómo los precios de algunas acciones se han inflado masivamente en comparación con las ganancias esperadas.

Los optimistas con respecto al sector tecnología argumentan que las cosas son diferentes a los días de las puntocom. Aseguran que los avances en materia digital que se están produciendo en áreas como el venta minorista, salud, transporte y ciberseguridad -y que se aceleraron con la pandemia- justifican las valuaciones.

Robin Brown, director gerente del banco de inversión estadounidense Stephens, que se enfoca en tecnología y trabajó en Cable & Wireless y WorldCom durante el boom de las puntocom, señala que los inversores ahora conocen mejor a las compañías y los sectores en los que apuestan.

Un gran sustento del último rally liderado por la tecnología, y que los analistas no creen que no vaya a desaparecer, proviene de las tasas de interés ultrabajas. En un modelo de flujo de caja descontado, que es una forma tradicional de valuar una compañía en función de los ingresos futuros previstos, las tasas de interés bajas le otorgan mayor valor a los flujos de caja futuros, lo que respalda las altas valuaciones actuales.

La principal tasa de interés de EE.UU., que estaba en 5,75% cuando el Nasdaq tocó su máximo en marzo de 2000, está cerca de cero y se mantendrá así durante algún tiempo.

James Paulsen, estratega jefe de inversiones de The Leuthold Group, llega al corazón de esta dicotomía: Los múltiplos P/E de las acciones "aconsejan extrema precaución" pero ajustados por los rendimientos históricamente bajos de los bonos, muestran una "¡extraordinaria oportunidad!"

Cuando Elon Musk tuiteó "Use Signal" el 7 de enero, el fundador de Tesla probablemente estaba dirigiendo a sus seguidores hacia la aplicación de mensajería para smartphones. Muchos inversores lo tomaron como un respaldo a una acción desconocida.

El mensaje de Musk, retuiteado más de 50.000 veces, durante los siguientes días provocó un salto de hasta 11.700% en el precio de las acciones de Signal Advance, una empresa tecnológica no relacionada con sede en Houston cuyo precio accionario apenas se había movido en los últimos años, y que en 2020 informó a los inversores que era probable que no generara suficientes ingresos para satisfacer sus necesidades de flujo de caja operativo.

Incluso después de que Signal Advance aclarara en un comunicado que no tenía ninguna relación con la herramienta de mensajería, el precio de sus acciones aún se ubica 700% por encima del valor que tenían antes del tuit. Algunos inversores señalan el episodio como un ejemplo de la exuberancia irracional que aviva los precios.

"Todas las escaleras se apoyan sobre el mismo muro: las tasas de interés y la expansión monetaria", dijo Kozlowski, de Plaisance. "Si las tasas suben, habrá un verdadero ajuste de cuentas".

Para muchos, el creciente dominio de las grandes empresas tecnológicas y el "miedo a perderse" el rally del sector en general es suficiente para seguir adelante.

Los que evitaron el sector han dejado pasar "las mejores oportunidades de inversión de la historia" en los últimos 20 años, según Frazis. "La verdadera lección que dejó la burbuja de las puntocom fue que había que seguir invertido en tecnología", concluyó.

Traducción: Mariana Oriolo

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Comentarios

  • CAA

    Carlos Angel Arce

    30/01/21

    Tarde o temprano.... habrá gente arrojándose de los edificios

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