- Qué es el riesgo país
- Qué mide el índice
- Cómo se relaciona el riesgo país con los bonos
- Cómo se calcula el riesgo país
- Qué significan los puntos básicos
- Por qué sube el riesgo país
- Por qué baja el riesgo país
- Qué papel tienen las tasas de Estados Unidos
- Qué factores pueden moverlo
- Por qué importa para el Estado y las empresas
- Qué no mide el riesgo país
- Lo que el riesgo país permite entender
El riesgo país es un indicador que compara el rendimiento de la deuda soberana de un país con el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. La diferencia entre ambos rendimientos muestra cuánto más rendimiento exige el mercado para comprar esa deuda.
En Argentina, el dato se expresa en puntos básicos. Si el riesgo país marca 700 puntos, la deuda incluida en el índice ofrece, en promedio, un rendimiento 7 puntos porcentuales superior al de la referencia estadounidense.
Por ejemplo, si un bono argentino rinde 9% y un bono estadounidense comparable rinde 4%, existe una diferencia de 5 puntos porcentuales. Esa diferencia equivale a 500 puntos básicos, que es la unidad en la que se expresa el riesgo país.
El nombre puede sugerir una medición de todos los riesgos de una economía, pero el índice tiene un alcance más preciso: mide una diferencia de rendimientos en el mercado de deuda soberana. En Argentina, el dato está asociado a los índices de deuda de mercados emergentes de J.P. Morgan.
Qué es el riesgo país
El riesgo país surge de una pregunta básica para cualquier inversor: qué rendimiento necesita para prestar dinero a un Estado en función del riesgo que percibe.
Este indicador puede ser entendido en dos niveles
Como concepto, abarca los riesgos económicos, financieros, políticos e institucionales que pueden afectar una inversión en un país.
Como indicador financiero, se concentra en una señal concreta: la diferencia de rendimiento entre su deuda soberana y la referencia estadounidense.
Qué mide el índice
El indicador que aparece en las noticias está vinculado con la familia Emerging Markets Bond Index (EMBI) de J.P. Morgan, que sigue deuda de mercados emergentes.
El EMBI tiene distintas versiones y cada una establece reglas para elegir los países y los bonos que forman parte del índice y para asignar el peso de cada título en el resultado.
En Argentina, el riesgo país expresa el diferencial de rendimiento de los bonos que forman parte de la medición frente a los títulos del Tesoro estadounidense que corresponden como referencia.
El Banco Central utilizó históricamente el EMBI+ Argentina para medir esa diferencia.
Esto marca un límite importante. El índice no suma la inflación, el crecimiento, las reservas, las cuentas públicas y la situación política para obtener una puntuación. Esas variables pueden afectar las expectativas de los inversores, el precio de los bonos y, a través de ellos, el riesgo país.
Cómo se relaciona el riesgo país con los bonos
Para entender el número hay que mirar primero qué pasa con un bono después de su emisión.
Cuando el Estado emite un título, recibe dinero y asume el compromiso de pagar intereses y devolver el capital según las condiciones establecidas. Después, ese bono puede comprarse y venderse en el mercado.

El precio cambia según la oferta y la demanda y según las expectativas sobre los pagos futuros.
Ese precio tiene una relación directa con el rendimiento que obtiene quien compra el título. Si el precio baja, el rendimiento sube. Si el precio sube, el rendimiento baja, siempre que se mantengan las demás condiciones.
Si un bono promete los mismos pagos, quien lo compra más barato obtiene un rendimiento mayor sobre el dinero que paga.
El rendimiento de mercado tampoco es lo mismo que el interés que el bono paga. Un título puede tener un cupón fijo y, al mismo tiempo, ofrecer un rendimiento diferente si su precio cambia en el mercado.
Cómo se calcula el riesgo país
El riesgo país compara ese rendimiento con el de un bono del Tesoro estadounidense que sirve como referencia.
Si un bono argentino rinde 9% anual y un Treasury comparable rinde 4%, la diferencia es de 5 puntos porcentuales. Esa diferencia equivale a 500 puntos básicos.
La cuenta del ejemplo es:
9% - 4% = 5 puntos porcentuales = 500 puntos básicos
El índice real no surge de un único bono argentino. La medición toma una canasta de títulos y aplica las reglas de selección, cálculo y ponderación correspondientes a la metodología del índice.
Por eso, que un bono argentino suba o baje no significa necesariamente que el riesgo país vaya a moverse en la misma proporción. El indicador considera el comportamiento del conjunto de títulos que forman parte de la medición.
Qué significan los puntos básicos
Los puntos básicos son una unidad que permite expresar diferencias pequeñas entre tasas y rendimientos.
100 puntos básicos equivalen a 1 punto porcentual.
| 100 puntos básicos | 1 punto porcentual |
| 200 puntos básicos | 2 puntos porcentuales |
| 500 puntos básicos | 5 puntos porcentuales |
| 700 puntos básicos | 7 puntos porcentuales |
| 1.000 puntos básicos | 10 puntos porcentuales |
Si el riesgo país marca 700 puntos básicos, la diferencia frente a la referencia estadounidense es de 7 puntos porcentuales.
Si pasa de 700 a 500 puntos, la diferencia se reduce en 200 puntos básicos, es decir, 2 puntos porcentuales.
Hay que distinguir ese diferencial del rendimiento total del bono
Si el Treasury rinde 4% y la diferencia es de 7 puntos porcentuales, el rendimiento sería de 11% en una comparación simplificada. Los 7 puntos son el diferencial; los 11 puntos son el rendimiento total.
Por qué sube el riesgo país
El riesgo país sube cuando aumenta la diferencia entre el rendimiento de los bonos incluidos en el índice y el de los Treasuries de referencia. Una caída del precio de los bonos argentinos puede generar ese movimiento. Si los inversores venden esos títulos, el precio puede bajar. El rendimiento sube y, si el Treasury mantiene su rendimiento, el diferencial se amplía.
También puede darse por un cambio en la deuda estadounidense. Si el rendimiento del Treasury baja mientras el rendimiento del bono argentino permanece igual, la diferencia aumenta.
Detrás de una caída de los bonos argentinos pueden existir distintas razones: mayores dudas sobre los pagos futuros, cambios en las expectativas económicas o una menor disposición de los inversores a asumir riesgos.
Por eso, una suba del riesgo país dice que la diferencia de rendimiento aumentó, pero no explica por sí sola por qué ocurrió. Para encontrar la causa hay que mirar los bonos argentinos, los Treasuries y el contexto financiero.
Por qué baja el riesgo país
El riesgo país baja cuando se reduce la diferencia de rendimiento frente a los Treasuries de referencia.
Si aumenta la demanda por los bonos argentinos, sus precios pueden subir y sus rendimientos bajar. Con un Treasury estable, el diferencial se achica y el riesgo país disminuye.
Una mayor demanda puede responder a mejores expectativas sobre la capacidad de pago del Estado, a una mejora de las perspectivas económicas o a un contexto internacional más favorable para la deuda emergente.
Una baja del riesgo país indica una mejora de la valoración de esa deuda frente a la referencia. El nivel de partida también importa: una reducción puede ser significativa y, aun así, dejar un diferencial elevado.
Qué papel tienen las tasas de Estados Unidos
El riesgo país compara dos rendimientos. Por eso, lo que ocurre con los bonos estadounidenses también puede mover el indicador.
Si el Treasury de referencia rinde más y el bono argentino mantiene su rendimiento, la diferencia se achica. Si el Treasury rinde menos, la diferencia aumenta.
Esto también explica por qué el riesgo país y el costo total de financiamiento no son exactamente lo mismo. Una prima menor puede convivir con un rendimiento elevado si las tasas estadounidenses también son altas.
Para evaluar el costo de una nueva emisión hay que mirar el diferencial, la tasa de referencia, el plazo, la moneda y las condiciones del bono.
Qué factores pueden moverlo
Los inversores miran las condiciones que pueden afectar los pagos futuros de la deuda. Entre ellas están las cuentas públicas, las perspectivas de crecimiento, la disponibilidad de divisas, los vencimientos de deuda y las decisiones de política económica.
Las decisiones políticas e institucionales también pueden influir cuando cambian las expectativas sobre la capacidad o la voluntad del Estado para cumplir con sus pagos.
El contexto internacional suma otros factores
Las tasas de interés, la disponibilidad de financiamiento y la disposición de los inversores a asumir riesgos pueden cambiar la demanda por bonos de mercados emergentes.
Como todos estos factores pueden actuar al mismo tiempo, un movimiento del riesgo país no tiene necesariamente una sola causa. La explicación de una variación concreta exige mirar qué ocurrió con los bonos argentinos, los Treasuries y otros mercados.
Por qué importa para el Estado y las empresas
El riesgo país sirve como referencia para las condiciones de financiamiento del Estado en los mercados internacionales.
Cuando la diferencia frente a los Treasuries es alta, los inversores exigen un rendimiento mayor por la deuda argentina. Si el Estado busca emitir nuevos bonos en ese contexto, puede tener que ofrecer una tasa más alta para conseguir compradores. El financiamiento se encarece.
El riesgo soberano también puede influir sobre el financiamiento de bancos y empresas. Una compañía, sin embargo, tiene además sus propios riesgos y condiciones: su situación financiera, sus ingresos, el plazo, la moneda y las características de la deuda.
Por eso, el riesgo país no es la tasa que paga una empresa. Es una referencia del entorno financiero en el que busca financiamiento.
Qué no mide el riesgo país
El riesgo país no es un indicador general de la situación de un país.
No mide por sí solo el crecimiento, el empleo, los salarios, la pobreza, la inflación ni la calidad institucional. Esas variables pueden influir sobre los precios de los bonos y, por esa vía, sobre el indicador, pero no forman parte de su cálculo como una medición conjunta.
Tampoco es una calificación crediticia. Las agencias de rating elaboran una opinión sobre la capacidad y la voluntad de pago de un emisor a partir de distintos factores. El riesgo país surge de los precios y rendimientos del mercado.
Tampoco indica directamente una probabilidad de default. Un riesgo país de 700 puntos básicos significa una diferencia de 7 puntos porcentuales frente a la referencia. Para transformar ese diferencial en una probabilidad de incumplimiento hacen falta modelos y supuestos adicionales.
Lo que el riesgo país permite entender
El riesgo país responde a una pregunta concreta: cuánto más rendimiento exige el mercado por la deuda soberana de un país frente a la deuda estadounidense tomada como referencia.
En Argentina, esa diferencia se expresa en puntos básicos y cambia con los precios y rendimientos de los bonos que forman parte de la medición y con los movimientos de los Treasuries.
El número sirve para seguir cómo cambia la valoración del mercado sobre esa deuda y las condiciones relativas de financiamiento. No resume toda la economía argentina: muestra una señal concreta del mercado de deuda soberana.




