Por qué todo lo que creías saber sobre las tasas de interés y el mercado está equivocado

La macroeconomía convencional está equivocada y sus errores tienen consecuencias profundas y adversas para la política económica.

Muchos economistas creen que los bancos centrales pueden estabilizar las economías modificando las tasas de interés reales, como hizo la Reserva Federal de Estados Unidos a principios de este mes cuando subió su tasa de referencia en un cuarto de punto porcentual en medio de la preocupación por el aumento de la inflación

Se cree que las tasas de interés deciden el costo del capital y los niveles de inversión, que luego modifican los niveles de actividad económica.

Desgraciadamente, estas ideas tienen una desventaja importante: los datos demuestran que son erróneas.

Guerra Rusia-Ucrania: por qué el mercado financiero está tan tranquilo a pesar de la invasión 

La visión convencional del funcionamiento de las economías se elaboró antes de disponer de datos a largo plazo sobre los rendimientos de las distintas clases de capital. Al no poder contrastar los supuestos con la evidencia, el consenso cayó en el lado equivocado de la famosa delimitación de Karl Popper entre ciencia y no ciencia.

Hoy en día, sin embargo, se dispone de datos a largo plazo sobre los rendimientos. Existen para las tasas de interés a corto plazo, los rendimientos de los bonos a largo plazo y el rendimiento real de las acciones. En consecuencia, ahora podemos poner a prueba los modelos de consenso, algo que antes era imposible. Si lo hacemos, descubriremos que los supuestos básicos de esos modelos son erróneos.

Si los rendimientos de la deuda y la renta variable variaran y las tasas de interés reales determinaran el nivel de inversión, la teoría de consenso sería correcta. Sólo tendríamos que preocuparnos de mantener las intenciones de ahorro equilibradas con las de inversión para evitar altos niveles de desempleo o inflación y los males de la estanflación.

Invasión a Ucrania: BlackRock perdió u$s 17.000 millones por su exposición a Rusia

Pero la inversión fluctúa con las variaciones de las tasas de interés nominales y no reales. Es más, la relación real entre las variaciones de las tasas de interés a corto plazo y los precios de las acciones muestra que el costo del capital varía con las tasas de interés a corto plazo sólo en el corto plazo. Por último, como ahora podemos calcular los costos del capital social y empresarial, sabemos que las variaciones del costo del capital no impulsan la inversión.

La economía partió de nuestra comprensión de la psicología humana y sus teorías funcionaron cuando se aplicaron a las actividades cotidianas que constituyen la microeconomía. Los problemas surgieron cuando el mismo enfoque se aplicó a la macroeconomía y las finanzas. Las compras de bienes se desincentivan cuando los precios suben, pero se estimulan en el caso de las acciones. 

En finanzas, las ideas intuitivamente razonables han resultado ser habitualmente erróneas, incluida la suposición de que los rendimientos financieros se mueven juntos. Se trata de un remanente de la "hipótesis de los mercados eficientes", que los economistas se han resistido a descartar, pero que ahora hay que eliminar.

Las sanciones a Rusia pueden provocar una crisis del petróleo y una recesión en Europa

La diferencia entre los efectos a corto y largo plazo de las variaciones de las tasas de interés a corto plazo tiene consecuencias inquietantes. Muestra que hay al menos dos relaciones cuya estabilidad debe mantenerse, si queremos evitar niveles excesivos de inflación o desempleo.

Una es el equilibrio entre el ahorro y la inversión. La otra es la relación entre los precios reales y de equilibrio de los activos reales. Los instrumentos de política monetaria que se utilizan actualmente para estabilizar la demanda agregada a corto plazo pueden crear peligrosos desequilibrios en los precios de los activos y en los coeficientes de endeudamiento, desestabilizando así la economía a largo plazo.

Debemos dejar de utilizar la teoría del consenso tanto porque es errónea como porque las políticas basadas en ella generan regularmente crisis financieras. Sobre todo, hay que tomar en serio los datos disponibles sobre los rendimientos de las diferentes formas de capital financiero.

Muchos querrán ignorarlos porque son incompatibles con la teoría del consenso. Pero es vital para nuestro futuro que no prevalezca ese oscurantismo intelectual. Los supuestos fundamentales de la teoría económica deben ser debatidos y descartados cuando se demuestre que son erróneos.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios