Mundial de Qatar: el VAR es una lección de que la tecnología en el fútbol puede fallar

Los jueces de línea robóticos no deben reemplazar a los jueces reales, y ofrecen una advertencia contra el uso de inventos simplemente porque existen.

Cuando el delantero camerunés Vincent Aboubakar pateó la pelota al fondo de la red por encima de la cabeza del arquero serbio, él pensó que estaba fuera de juego, al igual que muchos comentaristas de televisión. Y, lo que es más importante aún, también lo pensó el juez de línea. Las celebraciones de Aboubakar sólo comenzaron cuando VAR sugirió lo contrario, ayudando a Camerún a protagonizar una emocionante remontada en su partido de la Copa Mundial en Qatar.

Antes de la introducción del VAR, el gol de Aboubakar no se hubiera permitido. Si esta tecnología se hubiera usado en México '86, el VAR seguramente habría anulado el infame gol de la 'mano de Dios' hecho por Diego Maradona contra Inglaterra, cuando el argentino remató la pelota sobre la línea. De estas decisiones, tomadas y no tomadas, dependen los destinos futbolísticos, las mitologías nacionales, y las emociones de millones de fanáticos del deporte en todo el mundo.

En el más reciente Mundial, el fútbol desplegado en la cancha ha sido apasionante. Pero los partidos también deberían interesarle a cualquiera que se dedique a diseñar o a prestar un servicio tecnológico. El uso de la tecnología de asistencia por video ofrece un interesante estudio de caso de cuán difícil puede ser conseguir una integración óptima entre el producto y el mercado en un entorno altamente presionado que les importa enormemente a millones de fanáticos seguidores.

Qatar 2022: Messi humillado es una 'bendición' para el Mundial

Es posible que la tecnología ofrezca una mayor precisión, pero ¿a qué precio? Los tradicionalistas se quejan de que el VAR ha puesto en peligro los valores del deporte al hacer perder tiempo; al socavar el poder de los árbitros en el campo; y al añadir nuevas y diferentes dimensiones de controversia.

El uso del VAR se codificó por vez primera en las leyes oficiales del fútbol en 2018, y la tecnología se introdujo durante el Mundial de Rusia ese mismo año. A los árbitros fuera de la cancha que monitoreaban múltiples transmisiones de video se les responsabilizó de identificar errores "claros y obvios" e "incidentes graves que hubieran pasado desapercibidos" cuando el caso estuviera relacionado con determinar goles y penales; con mostrar tarjetas rojas; y con confirmar la identidad de los jugadores que habían sido sancionados.

Las pruebas demostraron que el VAR de hecho había aumentado la precisión de la toma de decisiones. En promedio, un árbitro toma 137 decisiones observables durante un partido de fútbol internacional, la mayoría de las cuales ahora se revisan casi en tiempo real. En la Copa Mundial de Rusia, la FIFA descubrió que, de los 455 incidentes revisados por el VAR durante todo el torneo, los árbitros habían tomado las decisiones correctas en el 99,4% de los casos, en comparación con el 95,6% sin su uso. Una de las consecuencias fue que los árbitros detectaron más infracciones, concediendo 29 penales (nueve de ellos como resultado de las revisiones del VAR) en comparación con los 13 del anterior Mundial de Brasil. Pero el uso del VAR también prolongó la duración de los partidos: el tiempo promedio de revisión de un incidente fue de 82 segundos.

Desde entonces, el VAR ha sido adoptado por numerosas ligas de fútbol a nivel mundial. Pero los críticos siguen argumentando que ha añadido más confusión que claridad. Pocos se resisten a la comprobación objetiva de si una pelota cruza la línea de gol o si un jugador está fuera de juego, por ejemplo. Pero hay más controversia en cuanto a las decisiones subjetivas, como otorgar un penal o sacar tarjeta roja cuando se le pide al árbitro de campo que revise su decisión original. El hecho de que las decisiones se tomen basadas en un nivel de estándares más elevados significa que pueden causar aún más indignación cuando los aficionados creen que son erróneas.

Mundial Qatar 2022: cómo ganar la copa según siete campeones mundiales

Quizás haya dos lecciones que extraer del uso del VAR, aplicables a la adopción de muchos otros sistemas de toma de decisiones. La primera es que la tecnología nunca debe utilizarse simplemente porque existe. Sólo debe emplearse en situaciones claras y limitadas en las que se pueda demostrar que mejora el proceso, para informar la decisión de un experto humano, no para sustituirla. Pero la eficacia también es importante. Al tratar de resolver un conjunto de problemas, la tecnología no debe crear otros nuevos. Los sistemas deben mejorarse constantemente en respuesta a la retroalimentación.

Para ello, la segunda lección debería ser que es vital que los usuarios -y los aficionados- entiendan cómo funciona el sistema y confíen en la metodología. Los sistemas de caja negra rara vez son una buena idea. En este sentido, los oficiales encargados de analizar videos durante los partidos de cricket hacen una mejor tarea mostrándoles las pruebas a los espectadores, y explicando cómo toman sus decisiones. Garantizar que las decisiones puedan explicarse es tan crucial para el VAR como para los sistemas de inteligencia artificial (IA), ahora ampliamente utilizados en muchas áreas como las finanzas, la atención médica y el derecho.

El principio detrás del VAR de "mínima interferencia, máximo beneficio" es bueno. Pero la experiencia demuestra cuán difícil es implementarlo en la vida real. Tal como insisten los profesores de matemáticas, hay que "demostrar tu trabajo" cuando se resuelve cualquier problema. Los propios procesos de toma de decisiones del VAR deberían ser revisados.

Tags relacionados

Noticias del día

Comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.
  • NL

    Norberto Leonardi

    Hace 18 días

    No solo en el fútbol puede fallar la tecnológia. La vocación de los gobiernos por controlar todo lo que hacemos puede tener un impacto nefasto en nuestras vidas.

    0
    0
    Responder