JOVEN BLANCO DISPARÓ CONTRA AFROAMERICANOS EN UNA IGLESIA

La matanza de nueve personas reabre el debate racial en EE.UU.

Obama urgió a tomar medidas contra las armas mientras crece la tensión en Charleston, Carolina el Sur, ciudad que ya vivió este año el asesinato de un hombre negro desarmado

Barack Obama llamó a actuar contra las armas de fuego en Estados Unidos después de que un hombre blanco matara a nueve personas en una histórica iglesia de la comunidad negra en Charleston, Carolina del Sur, la noche del miércoles.


El sospechoso de lo que las autoridades describieron como un "delito de odio", Dylann Storm Roof de 21 años, quedó detenido en Shelby, Carolina del Norte, confirmó el jefe de la policía de Charleston Greg Mullen. Fue capturado después de que un residente alertó a la policía local sobre un vehículo sospechoso. Estaba armado pero cooperó al momento de su detención, contó Mulller.


Desde la Casa Blanca junto al vicepresidente Joe Biden a su lado, Obama afirmó: "En algún punto nosotros como país tenemos que saber que este tipo de violencia masiva no se produce en otros países avanzados . . . con esta frecuencia". "Una vez más, inocentes perdieron la vida porque alguien que quería hacer daño no dudó en disparar un arma," señaló. "Está nosotros poder hacer algo con eso".


Esos comentarios coinciden con renovados pedidos por parte de los defensores del control de armas para que las restricciones sean más severas. Las masacres como las de 2012 en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut y la de un cine en Aurora, Colorado, ese mismo año no lograron convencer al Congreso, ni a muchas legislaturas locales, para que se aprueben medidas más duras para el uso de armas.


La aparente motivación racial que derivó en la masacre intensificará aún más las tensiones en una ciudad que ya vivió la matanza de un hombre negro desarmado, Walter Scott, a manos de un policía de North Charleston a principios de este año. También se produce en un momento en que EE.UU. se ve atormentado por las divisiones entre los hombres negros y su fuerza policial.


"Actos como éste no tienen lugar en nuestro país ni en una sociedad civilizada", aseguró la fiscal general estadounidense Loretta Lynch, que agregó que es muy pronto para determinar si el caso estará a cargo de las autoridades locales o federales.


La matanza tuvo lugar en la Iglesia Metodista Episcopal de Charleston, que forma parte de un grupo de iglesias afroamericanas que datan de 1791. Martin Luther King pronunció un discurso en esa iglesia en 1962.
"La única razón por la que alguien puede entrar a una iglesia y disparar contra personas que están rezando es por odio", señaló Joseph Riley, alcalde de Charleston.


La División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, el FBI y la Oficina de la Procuración norteamericana en Carolina del Sur iniciaron una investigación por delito racial vinculado a la matanza en la iglesia, contó un allegado a la causa. La investigación es paralela a la pesquisa que harán las autoridades del estado.


Según los funcionarios de Charleston, ocho personas fueron encontradas sin vida en la escena del crimen, que tuvo lugar a las 21 horas del miércoles. Dos heridos fueron trasladados a la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, donde uno falleció.


En una conferencia de prensa ayer a la mañana, Mullen dijo que seis de las víctimas eran mujeres y tres, hombres. También contó que el asesino permaneció dentro de la iglesia durante una hora antes de abrir fuego.
Los medios locales informaron que el joven asesino dijo a una mujer dentro de la iglesia que la dejaba vivir para que pudiera contar lo que había sucedido.


Una de las víctimas fatales fue el pastor de la iglesia Clementa Pinckney, también senador estatal de Carolina del Sur, reportaron medios locales y allegados. Los elogios al pastor no se hicieron esperar. "Era querido por todos. Jamás escuché una palabra crítica contra él. Era un pacificador" , declaró a la CNN su primo Kent Williams.

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