La desigualdad enciende el fuego de los disturbios en Chile

Las protestas que se desencadenaron el fin de semana a raíz de un aumento de tarifas de subte demuestran que los beneficios del crecimiento económico no le llegaron a todos.

"Algo profundo está sucediendo en Chile", dijo Marta Lagos, encuestadora y analista política en Santiago. Una enorme porción de la población chilena se siente olvidada, comentó refiriéndose a los disturbios en el país por las subas de precios. "No es sólo un grupo de chicos violentos, es mucho más que eso. Apenas es la punta del iceberg. Esto crea una situación muy volátil que todos estaban ignorando".

El gobierno no ha entendido el impacto que tienen los altos niveles de desigualdad y el empleo precario sobre la sociedad, según Lagos.

"Piñera piensa que las protestas son una cuestión de seguridad, un problema de violencia y saqueos. No se da cuenta de que hay un profundo malestar social que persistirá... No se puede resolver con un toque de queda", agregó refiriéndose a las medidas de emergencia que tomó durante el fin de semana.

Ahora, el gobierno de centroderecha de Piñera, que al no tener mayoría en el congreso no pudo implementar muchas de sus reformas pro mercado, corre el riesgo de enfrentar obstáculos aún mayores. "El gobierno de Piñera ahora es un pato rengo. No va a poder impulsar sus reformas en el Congreso", afirmó Patricio Navia, cientista político de la Universidad de Nueva York.

Si bien finalmente podría aprobarse una reforma previsional de vital importancia, agregó, será posible sólo porque el proyecto de ley de Piñera fue diluido a tal punto que se parece bastante a una propuesta del anterior gobierno de centroizquierda.

Eugenio Tironi, consultor político de Santiago, comparó las protestas de las semana pasada con el movimiento de chalecos amarillos que surgió en Francia el año pasado a raíz de un aumento en los precios del combustible.

"En Chile, no fue exactamente una suba desproporcionada de tarifas. Fue el tipo de incremento que hubo en el pasado, pero se agregó a una sensación más generalizada de que los salarios no acompañan el alza del costo de vida". "Ésto está lejos de terminar. Es inmenso".

Navia trazó un paralelismo entre Chile hoy y Venezuela hace 30 años en vísperas de los disturbios del "Caracazo" causados por alzas en los precios del combustible que formaban parte de un plan de austeridad del FMI. Esos enfrentamientos sentaron las bases para el surgimiento de Hugo Chávez y su económicamente desastrosa "revolución bolivariana".

Al igual que Venezuela, señaló, Chile hoy es "la economía más estable de América latina, pero tiene tres problemas: alta desigualdad, gran dependencia de un único producto básico y una clase política cada vez más distante y corrupta".

Si bien los actuales desafíos de Chile quizás no sean tan serios como en el caso de Venezuela hace 30 años, Navia advirtió que es equivocada la noción de que el ingreso de Chile al club de naciones ricas de la OCDE podría colocarlo en una clase superior. "En realidad, Chile tiene problemas muy latinoamericanos".

Traducción: Mariana Oriolo

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