FT: las actuales burbujas se parecen a las que se formaron en la era de las puntocom

El temor a perderse algo que sienten los inversores impulsa la demanda de compañías en un mundo inundado de liquidez

¿Te acordás cuando US$100.000 millones era mucho dinero? Hace veinte años, en el apogeo de la burbuja de las puntocom, ésa era la cifra que se invirtió en capital de riesgo en un sólo año. Era cinco veces la suma que se había registrado dos años antes y cinco veces superior a dos años después.

Resultó que no se podía invertir mucho dinero en la creación de empresas "startup" sin modelo de negocio, y la mayor parte del dinero se perdió. Otros u$s 42.000 millones se destinaron a ofertas públicas iniciales (OPI) de compañías tecnológicas sin ingresos que los mercados públicos habrían ignorado en tiempos normales.

Comparemos eso con lo que ahora se ha convertido en una serie de burbujas dentro y alrededor de la industria tecnológica, incluyendo las OPI, las ofertas iniciales de monedas (ICO, por sus siglas en inglés), Bitcoin y Tesla. Pero no es difícil encontrar denominadores comunes: La búsqueda de crecimiento en un mundo de inversiones inundado de liquidez y el tipo de "miedo a perderse algo" que se instala en esos momentos.

Una clara similitud a la burbuja de las puntocom proviene del auge de la  compañías con propósito Especial de Compra o SPAC. por sus siglas en inglés. Estas empresas recaudan fondos y luego se lanzan a buscar adquisiciones. Al igual que en la era de las puntocom, gran parte del dinero de las SPAC se está introduciendo en empresas en sus etapas iniciales, por lo que ésta es la primera vez desde principios de siglo que se abre un canal para llevar un mayor número de compañías sin ingresos a los mercados públicos.

Nikola, que llegó al mercado después de una adquisición por parte de una SPAC, es el ejemplo más claro. La compañía de camiones a hidrógeno tuvo pérdidas por u$s 117 millones en el último trimestre y no obtuvo ingresos. Sin embargo, se elevó a un valor bursátil de u$s 25.000 millones a mediados del año pasado. Y a pesar de la renuncia de su CEO, y de la decisión de General Motors de no seguir adelante con una sociedad de u$s 2000 millones que planeaba dirigir con la compañía, todavía está valuada en más de u$s 6000 millones.

La carrera por captar capital el año pasado dejó a las SPAC con u$s 70.000 millones de potencia de fuego, según Goldman Sachs. Dada la forma en que estructuran sus operaciones, eso equivale a futuras adquisiciones por valor de u$s 300.000 millones. Si los acuerdos no se cierran en los próximos dos años, ese dinero debe ser devuelto a los inversores, lo que crea los incentivos clásicos para una burbuja.

Hay otras semejanzas con el período de las puntocom. En los prometedores mercados de nuevas tecnologías es común que se arraigue la mentalidad de que el ganador se lleva todo. Los inversores no logran imaginar cómo se desarrollará la competencia. Por ejemplo, la industria del software en la nube —donde empresas como Zoom han prosperado— está repleta de empresas con un servicio especializado que podrían terminar dominando un nicho global.

Detrás de todo esto está el simple peso del dinero que busca un buen rendimiento. Los mercados públicos ofrecen pocas oportunidades de crecimiento. La industria tradicional del capital de riesgo no puede manejar el peso del dinero (WOM, por sus siglas en inglés), lo que ha provocado una oleada de experimentación en los últimos años, como la venta de tokens digitales, o las ICO.

Los inversores de OPI también se unieron a la fiesta. Salir a bolsa pasó de moda para toda una generación de empresas "startup" de tecnología. Pero los saltos iniciales que dieron los  precios de las acciones de DoorDash y Airbnb el mes pasado muestran que los especuladores de las OPI volvieron con fuerza.

El valor de mercado de todos los bitcoins en circulación subió unos u$s 580.000 millones desde principios del año pasado, alcanzando una nueva cifra récord esta semana superior a u$s 700.000 millones. Eso coincide estrechamente con la trayectoria de Tesla: el fabricante de automóviles eléctricos ha sumado u$s 670.000 millones a su capitalización de mercado en el mismo período, y ahora está valuada en u$s 750.000 millones.

Tesla podría algún día dominar el mercado mundial de automóviles eléctricos, y las bitcoins podrían convertirse en un elemento permanente del mundo del dinero digital. Pero mientras ambas se elevan hacia la cifra de u$s 1 billón, parecen ser los ejemplos más claros de las crecientes burbujas financierasque están surgiendo en la era de la pandemia.

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