Financial Times: populistas y outsiders a la caza de votos en América latina

Habrá pronto elecciones en toda la región y los políticos no tradicionales aprovechan la profunda desconfianza en la clase política dirigente. La excepción es Brasil

El coronavirus ha devastado la población y las economías de América latina  dado que la región sufrió una de cada cuatro muertes mundiales por Covid-19 . A medida que se intensifica la respuesta negativa a la pandemia, los políticos quedan en la línea de fuego, por lo que las elecciones este año ofrece a los candidatos populistas y outsiders la oportunidad de desplazar a los actuales líderes.

"Cualquier loco que en estos países que prometa grandes cosas va a ser electo", dijo un banquero de alto nivel de la región. "La gente ha pasado por un momento muy difícil y es sensible a las grandes promesas".

Los largos confinamientos impuestos por la mayoría de los presidentes latinoamericanos no lograron frenar el número de muertes por Covid-19, y golpearon las economías, que se contrajeron cerca de 7,4% en 2020 y se espera que se recuperen sólo 4,1% este año, según un consenso compilado por Citibank.

Una serie de candidatos inconformistas y marginales se han postulado en las elecciones presidenciales de Ecuador, Perú y Chile este año, con vistas a aprovechar la desconfianza sin precedentes hacia una clase política vista como desconectada y corrupta

"Cualquiera que tenga alguna vinculación con la clase política tradicional será rechazado", dijo Christopher Sabatini, investigador principal para América Latina en Chatham House, el instituto de política internacional independiente con sede en Londres.

Incluso antes de la pandemia, la región vivió una ola de protestas sociales que comenzaron en Chile en octubre de 2019. Los disturbios y manifestaciones callejeras expusieron un profundo descontento con un sistema elogiado en el exterior como un ejemplo de buen gobierno pero percibido en el país como favorable a la élite privilegiada.

Mientras tanto, en México, Argentina y Colombia, la mayoría de los ciudadanos perdieron la confianza en sus presidentes y no votarían por ellos, según una encuesta de la organización filantrópica mundial Luminate. En Ecuador, el índice de popularidad del presidente Lenín Moreno se ha desplomado a un sólo dígito y en Chile, la popularidad del presidente Sebastián Piñera es apenas superior a 10%.

La excepción es Brasil, la mayor economía de la región, donde creció la popularidad del líder de extrema derecha Jair Bolsonaro gracias a la generosa ayuda económica que otorgó a los pobres y a su fuerte oposición a las cuarentenas.

"En una región en la que Covid-19 tendrá repercusiones duraderas, estos hallazgos revelan señales preocupantes para el futuro de la democracia latinoamericana", señaló Luminate. "El tangible debilitamiento de la postura favorable a la democracia, particularmente entre los jóvenes, combinado con el apoyo a las protestas y el creciente descontento con la clase política actual, sugiere que habrá un período de alta volatilidad política".

Piñera no volverá a postularse y es probable que la contienda electoral sea entre populistas de izquierda y derecha. Daniel Jadue, el alcalde comunista de un suburbio de Santiago, y Pamela Jiles, una ex presentadora de televisión famosa que impulsó su popularidad al impulsar una ley que permite a los chilenos retirar sus ahorros previsionales, se encuentran entre los favoritos en las encuestas de opinión.

Perú, que celebrará elecciones presidenciales en abril, experimentó un período de turbulencia política en noviembre pasado en el que tres presidentes diferentes ocuparon el cargo en poco más de una semana. Una serie de candidatos populistas se enfrentarán en las elecciones.

En las elecciones presidenciales de febrero en Ecuador —uno de los países más afectados por el coronavirus — se enfrentarán Andrés Arauz, un economista radical de izquierda y Guillermo Lasso, un conservador banquero millonario.

Arauz, que lidera algunas encuestas y está en segundo lugar en otras, es el protegido de Rafael Correa, el populista de izquierda que gobernó en Ecuador de 2007 a 2017. Si gana las elecciones, planea el regreso de su mentor como asesor, una perspectiva que alarma a algunos inversores extranjeros que recuerdan los grandes préstamos y el gasto de Correa y sus estrechos vínculos con China.

Al planificar el regreso de un influyente ex presidente izquierdista de la mano de un nuevo líder, la oposición de Ecuador está siguiendo el ejemplo de Argentina y Bolivia. Cristina Fernández de Kirchner, una ávida populista, fue elegida como vicepresidenta de Argentina en 2019 y Evo Morales, un activista de izquierda, regresó a Bolivia del exilio después de que su protegido Luis Arce derrotó a una administración interina conservadora en octubre de 2020.

Mientras tanto, en México, la segunda economía más grande de la región, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha anulado las políticas pro mercado de los últimos 36 años, restringiendo las reformas energéticas liberales y restaurando el papel de liderazgo de la petrolera estatal Pemex en el desarrollo económico nacional.

La posibilidad de que otros países de la región abandonen la ortodoxia económica y la prudencia fiscal y regresen a los años de grandes gastos alarma a los inversores, sobre todo porque los precios de las materias primas ahora son más bajos y la situación financiera de los países es más inestable.

“El fuerte populismo de Donald Trump ha legitimado el populismo en América Latina , dijo un directivo de una empresa estadounidense que viaja mucho por la región. “Las elecciones de 2021 van a ser un punto de inflexión para muchos de estos países. Entonces vamos a saber cuántos de ellos harán el cambio .

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